Mar 11

PELIGROS ESPIRITUALES DE NO CONGREGARSE, Por: Diego Teh.

PELIGROS ESPIRITUALES DE NO CONGREGARSE

Salmo 84:10-12;

Hebreos 10:23-25;

Juan 20:24-28.

Predicado por primera vez por el Pbro. Diego Teh Reyes, en la misión “Getsemaní” del Fracc. Paseos de Itzincab, Umán, Yucatán; el domingo 11 de marzo 2018, a las 12:00 horas; durante el culto de su acción de gracias por su XXI aniversario.

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   INTRODUCCIÓN: Desde los tiempos de Moisés (1500 a.C) hasta la época de Cristo, no era permitido que las mujeres y los niños entren al lugar santo del tabernáculo (1500 – 900 a.C), o del templo (900 a.C – 33 d.C).  No se sabe si los hijos de Coré que escribieron el Salmo 84 fueron los que vivieron en los tiempos de Moisés y Aarón, o si eran descendientes de ellos que vivieron unos quinientos años después en la época que fueron escritos la mayoría de los salmos.  Pero, ni importando la fecha en que hayan vivido estos Coreitas, el orden era el mismo: Las mujeres, los niños, y los discapacitados, no podían entrar al interior del Tabernáculo que también era conocido como la Casa de Dios.  El Templo todavía no existía en la época en el que fueron escritos la mayoría de los salmos, porque el Templo fue construido por Salomón hijo de David, cuando Salomón llegó a ser rey de Israel.

   Pues tanto en aquel Tabernáculo como luego en el Templo de Salomón, los niños y mujeres no entraban al interior del templo como en el lugar que hoy están todos ustedes aquí dentro del templo. Solamente los varones adultos, entre ellos los sacerdotes, podían entrar a la primera parte del templo conocido como Lugar Santo.  Además, de todos los varones adultos que entraban al interior del templo, no todos podían estar en el lugar como éste donde yo estoy, que era conocido como Lugar Santísimo donde solamente podía entrar uno de los sacerdotes escogido como Sumo Sacerdote, y solamente una vez al año, pues el Lugar Santísimo era el lugar sagrado donde Dios manifestaba su presencia para que su pueblo sepa que Dios está con su pueblo. Los niños y las mujeres se quedaban afuera del templo en las áreas conocidas como los atrios. Sin embargo, los hijos de Coré autores del salmo 84, así como quizá casi la totalidad de las personas que no podían entrar al interior del templo, desarrollaron una mentalidad espiritual en la que de todo corazón y con sinceridad decían a Dios: “mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos” (Salmo 84:10a).  Y además cuando tenían la oportunidad de testificar acerca de esta determinación de estar, aunque sea en los atrios de la casa de Dios, decían a la gente: “Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad” (Salmo 84:10b).

   Me gusta la traducción más específica que hace la Nueva Versión Internacional que dice: “prefiero cuidar la entrada de la casa de mi Dios que habitar entre los impíos” (Salmo 84:10b; NVI); y de la versión Dios Habla Hoy que dice: “Prefiero ser portero del templo de mi Dios, que vivir en lugares de maldad” Salmo 84:10b; DHH); y también de la Traducción al Lenguaje Actual, que de manera mucho más práctica, dice: “prefiero dedicarme a barrer tu templo que convivir con los malvados” (Salmo 84:10b; TLA). ¿Se dan cuenta de que no congregarse en la casa de Dios, tiene sus peligros?

   Por eso es bueno reflexionar lo siguiente: Primero.- Después de que usted acude a la casa de Dios ¿cuántos días transcurren para que usted regrese de nuevo? Quizá no mil días que serían casi cada 3 años, pero usted quizá no demuestra que un día cada semana en la casa de Dios es mucho mejor, que ir a otros lugares donde usted no debería estar, precisamente el día cuando los cristianos se reúnen. Segundo.- ¿Dónde está usted cuando en el día del Señor, en el momento de adoración, no viene a la casa de Dios? Ojalá como dice la RV60, usted no esté en “moradas de maldad”; o como dice la NVI, usted no esté “entre los impíos”; o como dice la TLA, usted no esté “con los malvados”. No congregarse en la casa de Dios con otros creyentes, abre puertas grandes para entrar a peligros espirituales.

   ¿Saben?, lo que hoy específicamente les voy a predicar brevemente, es que no congregarse en la casa de Dios conlleva peligros espirituales. / ¿Qué peligros espirituales conlleva el no congregarse en la casa de Dios? / En esta predicación les voy a compartir algunos de esos peligros espirituales que fueron evidentes en la experiencia de Tomás uno de los propios apóstoles de Jesús. Veamos en el texto bíblico del Santo Evangelio según San Juan, capítulo 20, versículos 24 al 28, cuáles podrían ser estos peligros espirituales.

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   El primer peligro espiritual que conlleva el no congregarse en la casa de Dios, es:

I.- UNO SE PIERDE EL COMPAÑERISMO CON OTROS CREYENTES.

  San Juan dice acerca de Tomás, en el versículo 24, que: “no estaba con ellos cuando Jesús vino” (Juan 20:24b).  Es clara la observación de Juan. Tomás debía estar “con ellos”, pero “no estaba con ellos”. ¿Quiénes son esos “ellos”?  Eran los primeros discípulos que conformaron, el primer grupo que se reunió como iglesia de Jesús. Quizá no tenían que estar todos los días de la semana juntos, pero el primer día de la semana tenían que estar juntos, no solamente una hora u hora y media por la mañana, al medio día o por la tarde o noche.  Era todo el día. Pero, Tomás “no estaba con ellos”.  Se perdió primero, el compañerismo de los demás, que se entiende deberían estar analizando las Escrituras, recordando las enseñanzas de Su Maestro, Jesús.  Deberían estar dedicados también a la oración.  Pero en tan importante responsabilidad cuando los discípulos deberían estar reunidos, ¿cómo es posible que Tomás no esté con ellos?  Por supuesto, que todos “ellos”, eran simplemente humanos y pecadores, pero habiendo sido redimidos por Dios, es necesario reunirse especialmente para el estudio de la palabra de Dios, para la oración, y para la adoración.

   En tan importantes reuniones de adoración, de oración, y de estudio de la Biblia, el día del Señor aquí en este centro misionero, comunidad de los actuales discípulos de Jesús, ¿cómo es posible que usted no esté con nosotros, aunque sea cada domingo, una vez por semana?  Nuestra iglesia está abierta para recibir en el amor de Cristo a los que buscan a Dios.  Compartimos el amor de Cristo unos con otros en auténtico compañerismo.

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   El segundo peligro espiritual que conlleva el no congregarse en la casa de Dios, es:

II.- UNO SE PIERDE OCASIÓN PARA DESARROLLAR FE.

   Los demás discípulos tuvieron el privilegio de ver a Jesús resucitado, pero Tomás se perdió ese momento.  Quién sabe dónde andaba. Cuando él sacó tiempo para ir con los discípulos, ellos le dijeron con verdad: “Al Señor hemos visto” (Juan 20:25a). Pero, la reacción de Tomás fue la siguiente: “Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré” (Juan 20:25b).  Lo que él estaba diciendo en ese momento es: NO LO CREO.  Es una total confesión de profunda incredulidad, todo por no haber estado en la reunión donde estaban los demás discípulos cuando Jesús realmente se presentó; pues si hubiese estado, no hubiese tenido incredulidad, sino más fe.  Podría estar dando testimonio como los otros diciendo: “Al Señor hemos visto”.  Pero, además, por causa de su incredulidad, se atrevió a poner condiciones: “Si no viere en sus manos la señal de los clavos”, “Si no […] metiere mi dedo en el lugar de los clavos”, “Si no […] metiere mi mano en su costado…”; y finalmente, además de sus condiciones, dijo: NO CREERÉ.  Ese brote de incredulidad por no haber estado en la reunión de los discípulos, permanecería con él hasta que, si él llegase a tener el privilegio de encontrarse con Jesús resucitado, entonces, tendría la oportunidad de reemplazar su incredulidad con verdadera fe. Mientras tanto, su corazón estará desarrollando incredulidad.

   Amados hermanos, lo que usted no aprende el día que usted no se congregue con los creyentes, será la causa del surgimiento de su incredulidad, porque no lo vio con sus propios ojos, ni entendió cómo es que funciona tal enseñanza o doctrina. De repente, usted se encontrará diciendo: No es así, no es cierto, yo pienso que es de esta manera, etc… Ya la incredulidad le estará invadiendo, y para que se quite no será fácil. Podría acompañarle hasta el resto de su vida. Y eso es peligroso.  El apóstol a los hebreos exhortó a los cristianos de su tiempo, diciéndoles: Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; / antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado” (Hebreos 3:12,13).  La incredulidad, aunque sea en su más mínima aparición, aparta de Dios a las personas, endurece el corazón contra Dios y su verdad, y arrastra hacia el pecado incluso a los que somos creyentes.  Dios no quiere incrédulos en esta amada iglesia de Dios en la que tenemos el privilegio de reunirnos, sino creyentes que desarrollan más fe.

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   El tercer peligro espiritual que conlleva el no congregarse en la casa de Dios, es:

III.- UNO SE PIERDE RECIBIR PALABRAS DE BENDICIÓN.

  En aquella visita de Jesús en la reunión de los discípulos, según lo relata San Juan: “vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros” (Juan 20:19). ¿Saben qué es o por qué se dice esta frase: “Paz a vosotros?”  Son palabras que se usan para expresar bendición al oyente.  Tomás se perdió estas importantes palabras de bendición. Y vean en su Biblia lo que ocurrió en aquella visita extraordinaria de Jesús: “… Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros” (Juan 20:21a). Otra bendición, y Tomás no estaba.  Tomás se perdió la bendición en dos oportunidades.

   Afortunadamente, la siguiente semana vean lo que ocurrió. San Juan nos relata lo siguiente: Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros” (Juan 20:25).  Ahora, sí estaba Tomás, y pudo recibir la bendición de Jesús.  En realidad, no es lo mismo recibirlo una vez cada dos semanas o en más tiempo, que recibirlo todas las semanas y cada vez que sea posible.  Cada reunión de los creyentes tiene su propia bendición o sus propias bendiciones, que no son solamente palabras vanas, sino un medio en el que al ser invocado el Nombre de Dios, Él comunica poder a quienes es dirigida la bendición.

   Amados hermanos, en los cultos, especialmente cuando un ministro de la palabra está presente, al final del culto en nombre de nuestro Dios Trino, él expresa palabras de bendición a los creyentes presentes.  Tal bendición es importante, no se vaya como hacen algunos antes que termine la oración en la que el pastor pronuncia la bendición.  Tampoco llegue solamente para el final del culto para recibir la bendición, porque todo lo anterior que ocurre en el culto es igualmente de importante, necesario, y edificante.  En esta misión se imparte la bendición de Dios.  No se pierda usted el venir a la Casa de Dios, porque igualmente estará perdiendo la expresión de la bendición, y en consecuencia usted también estará perdiendo el poder que conlleva recibir la bendición en el Nombre de Dios.

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   CONCLUSIÓN: Para concluir, amados hermanos quiero recalcarles que congregarse con otros cristianos tiene sus ventajas, es edificante.  El apóstol que escribió la epístola a los Hebreos, lo explica brevemente de la siguiente manera: “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. / Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; / no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:23-25).

   Amados hermanos, hoy estamos reunidos para dar gracias a Dios por el XXI aniversario de haberse establecido esta iglesia de nuestro Señor Jesucristo en este lugar.  Aquí tenemos un lugar donde congregarnos, en la Casa de Dios, como apropiadamente llamamos a todo lugar donde se reúnen los discípulos de Jesús. Anhelemos estar, en la actualidad no solamente en los atrios, sino que podemos entrar al interior de Su casa para ofrecer a Dios nuestra confesión de pecados, nuestra adoración, nuestra ofrenda, nuestra consagración, y mucho más.

   ¿Volverá usted la próxima semana, o con hoy cree usted que ya es suficiente? Usted no debe poner su vida en peligros espirituales. La próxima semana la Casa de Dios, o más bien la presencia de Dios que esta casa representa está abierta para esperarle, para tener compañerismo con los hermanos, para desarrollar más fe, y para recibir la bendición de Dios, entre otras muchas cosas santificadoras que nos estarán ocurriendo cuando nos congregamos.

Ene 21

TRES PELIGROS QUÉ EVITAR DEL EXCESO DE TRABAJO, Por: Diego Teh.

TRES PELIGROS QUÉ EVITAR DEL EXCESO DE TRABAJO

1 Reyes 20:35-40.

Bosquejo elaborado por el Pbro. Diego Teh, para la predicación del domingo 21 de enero 2018, en diversas congregaciones de la iglesia “El Divino Salvador” de la col. Centro, de Mérida, Yucatán.

Este bosquejo corresponde al sermón # 01 de la serie: SÚPER OCUPADOS.

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   “Entonces un varón de los hijos de los profetas dijo a su compañero por palabra de Dios: Hiéreme ahora. Mas el otro no quiso herirle. / Él le dijo: Por cuanto no has obedecido a la palabra de Jehová, he aquí que cuando te apartes de mí, te herirá un león. Y cuando se apartó de él, le encontró un león, y le mató. / Luego se encontró con otro hombre, y le dijo: Hiéreme ahora. Y el hombre le dio un golpe, y le hizo una herida. / Y el profeta se fue, y se puso delante del rey en el camino, y se disfrazó, poniéndose una venda sobre los ojos. / Y cuando el rey pasaba, él dio voces al rey, y dijo: Tu siervo salió en medio de la batalla; y he aquí que se me acercó un soldado y me trajo un hombre, diciéndome: Guarda a este hombre, y si llegare a huir, tu vida será por la suya, o pagarás un talento de plata. / Y mientras tu siervo estaba ocupado en una y en otra cosa, el hombre desapareció. Entonces el rey de Israel le dijo: Esa será tu sentencia; tú la has pronunciado” (1 Reyes 20:35-40).

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   INTRODUCCIÓN: No hay necesidad de ilustrar la historia que hemos leído en 1 Reyes 20:35-40.  El punto relevante de aquel drama protagonizado por este profeta desconocido fue demostrarle al rey Acab de Israel, la gravedad de la irresponsabilidad de no hacer por causa de otras prioridades equivocadas lo que Dios ha indicado que debe hacerse. La ilustración dramatizada del profeta consistió en decirle a rey Acab que un soldado le había encargado que cuidara a un hombre pero que se le escapó porque según el versículo 39, el profeta se encontraba “ocupado en una y en otra cosa” (1 Reyes 20:40).  Esto es el verdadero problema de muchas personas, que por estar excesivamente ocupados “en una y en otra cosa”, descuidan sus verdaderas prioridades en el hogar, en el trabajo, e incluso en su responsabilidad a favor de la obra de Dios. De verdad que el estar ocupados “en una y otra cosa”, es altamente peligroso.

   En el mensaje de hoy, les voy a predicar que: El exceso de dedicación al trabajo expone a toda persona a diversos peligros singulares. / ¿Cuáles son los peligros singulares a los que se expone toda persona que se dedica al trabajo excesivo? / En este mensaje quiero explicarles acerca de tres peligros singulares.

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   El primer peligro singular al que se expone toda persona que se dedica con exceso al trabajo, es que:

I.- EL GOZO QUE DA EL ESPÍRITU SANTO LO PUEDES PERDER.

   El apóstol Pablo exhortó a los Filipenses que disfrutaran el ser cristianos, pues les dice: “Regocijaos en el Señor, siempre” (Filipenses 4:4).  La Traducción en Lenguaje Actual, lo expresa más claro diciendo: “¡Vivan con alegría su vida cristiana!” (Filipenses 4:4; TLA). Es por eso que el Espíritu Santo tiene como prioridad el producir en nosotros los creyentes, el fruto del gozo (cf. Gálatas 5:22).  Pero al mismo tiempo que es la voluntad de Dios que disfrutemos la vida llenos de gozo, hay otros factores que se encargan de arruinar el gozo que deberíamos estar sintiendo y disfrutando.  El hacer cosas que por naturaleza son malas y desagradables a Dios, hacen infeliz a cualquier persona.  Pero, otro factor que también encamina a arruinar el gozo que Dios nos provee, es el trabajar en exceso, pues hace que descuidemos tanto las prioridades superiores al trabajo como lo son Dios y la familia.

   Kevin Deyoung, en el segundo capítulo de su libro SÚPER OCUPADOS, dice: La actividad excesiva es como el pecado; mátalo o te matará a ti. La mayoría caemos en un patrón predecible. Comenzamos a saturarnos con uno o dos grandes proyectos.  Después nos sentimos aplastados por el desgaste diario.  Luego nos desesperamos por volver a sentir paz de nuevo y juramos que algo tiene que cambiar. Entonces, dos semanas después, la vida es más llevadera, y se nos olvida nuestro juramento, hasta que el ciclo vuelve a comenzar.  Lo que no entendemos es que durante todo ese tiempo hemos estado sin gozo […]. Y cuando la actividad excesiva te quita el gozo, termina con el gozo de todos.

   El trabajar en exceso, pone en peligro el gozo que uno debería estar disfrutando.

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   El segundo peligro singular al que se expone toda persona que se dedica con exceso al trabajo, es que:

II.- EL EVANGELIO QUE SIEMBRA JESUCRISTO LO AHOGAS.

   Una de las parábolas de Jesús, la del sembrador, relata la realidad que ocurre con una persona que ha recibido en su corazón el evangelio, pero es como si la semilla hubiese caído entre espinos.  Jesús relató que en ese corazón donde están los espinos, ocurrió lo siguiente: “los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto” (Marcos 4:7b).  Luego, ampliando su afirmación explicó: Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, / pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa” (Marcos 4:18,19).  Los afanes, las riquezas, y las codicias de otras cosas, mencionadas por Jesús, son factores que conducen a las personas a trabajar más de lo necesario.

   Pero, ¿qué ocurrió con la semilla de la palabra que fue sembrada en el corazón de la persona que tiene estas prioridades? La respuesta de Jesús, en la parábola fue que: “la ahogaron, y no dio fruto” (v. 7b), y en su explicación repite que esos espinos “entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa” (v. 19).  Justo, en ese mismo momento que uno decide trabajar un poco más, descuidando otras prioridades, y mucho más cuando uno trabaja en exceso, además de perder el gozo que uno debería disfrutar con plenitud, lo que ha ocurrido es que esos espinos han secuestrado el evangelio que Dios por su gracia ha querido entregar a tu vida.

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   El tercer peligro singular al que se expone toda persona que se dedica con exceso al trabajo, es que:

III.- EL PROBLEMA QUE HAY EN TU CORAZÓN NO SE SOLUCIONA.

   Cuando uno trabaja en exceso, ¿por qué tiene uno que trabajar más tiempo que lo normal? Podrían ser varios los factores que lleven a uno a dedicar más tiempo de lo normal, pero el verdadero problema surge o está en el corazón, por lo que es allí donde hay que comenzar a hacer la corrección correspondiente.  El verdadero problema que está ocurriendo en el corazón de la persona que trabaja en exceso, según la parábola del Sembrador, según Jesús es que: Sólo piensan en las cosas que necesitan, en cómo ganar dinero, y en cómo disfrutar de esta vida” (Marcos 4:19b; TLA[1]). Aparentemente son intereses y deseos legítimos, pero cuando el precio para conseguir estos deseos exige que trabajemos más tiempo de lo normal, el trabajo excesivo revela que el corazón tiene deseos que de legítimos han pasado a ser pecaminosos.  Estos mismos deseos causan que el mismo trabajo por su exceso se convierta también en pecado. La persona que cae en este pecado de trabajar en exceso podría ser vista y considerada por los demás como una persona verdaderamente trabajadora, sin embargo, esto es engañoso porque es verdad que sí trabaja de más, pero el trabajo excesivo adicional al normal no está solucionando el problema que de fondo está en el corazón, sino solamente lo está disfrazando u ocultando bajo la evidencia de una persona pecaminosamente trabajadora en exceso.  Lo que hay qué hacer no es empeorar el pecado que se origina del corazón, sino evitar su propagación para que no se convierta en una conducta pecaminosa.

   Otros factores que hacen que innecesariamente uno trabaje en exceso: 1).- el querer agradar a la persona que nos ha contratado para trabajar; 2).- el anhelar cualquier cosa que solamente trabajando más de lo normal por tiempo excesivo diariamente a largo plazo podríamos conseguirlo; y 3).- el sentirse útil solamente si hay un sobreesfuerzo de trabajo. Y podría haber más causantes.  Por otra parte, hay también quienes además de trabajar excesivamente en sus empleos, también dedican tiempo excesivo de trabajo por la iglesia de Dios, pensando que así son cristianos más fieles y productivos; sin embargo, no es fidelidad ni siempre resulta en productividad, pero a cambio se cae en descuido de la familia, y hasta en descuido de la propia salud y vida personal en general.  Todos estos excesos que aparentan servicio, lealtad, fidelidad, y hasta amor a la obra de Dios, podrían resultar solamente una reacción pecaminosa por los motivos reales originados en el corazón afectado por el poder del pecado.  Es por eso que primeramente tenemos que corregir las causas o motivos que nos están controlando desde la mente o corazón, arrastrándonos a otras conductas que, aunque parezcan buenas como el trabajar en exceso, no es una conducta buena.

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   CONCLUSIÓN: Amados hermanos, ya sabemos que trabajar en exceso es peligroso para los que somos cristianos porque: 1) el gozo que el Espíritu de Dios está creando e incrementando en nuestra vida, puede perderse en cualquier momento; 2) la palabra del evangelio de Jesucristo que él está sembrando en nuestra vida, puede ahogarse y quedar usted sin frutos para Dios; y 3) el problema tan real llamado pecado que hay en el corazón, no se soluciona con trabajar más ni con ganar más.  No vamos a tomar la decisión de no trabajar porque fuimos creados para trabajar; y tampoco vamos a tomar la decisión de trabajar menos de lo necesario, porque eso también traería pobreza y miseria en nuestra vida; sino que lo que tenemos que hacer es trabajar el tiempo normal que requiere el trabajo que realizamos.  Así usted tendrá tiempo para su familia y también para servir a Dios.  Los días de culto congregacional tendrá usted el tiempo necesario para dedicar su adoración en la iglesia.  Es cuestión de administración correcta de nuestro tiempo.  Hay tiempo para trabajar, pero debe haber tiempo para Dios, para la familia, para uno mismo, y para la iglesia.

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[1] Traducción en Lenguaje Actual.

Dic 16

ESCÁPATE DE LOS PELIGROS DEL MUNDO, Por: Diego Teh.

ESCÁPATE DE LOS PELIGROS DEL MUNDO

Génesis 13:1-13; 19:1-26.

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Predicado por primera vez por el Pbro. Diego Teh Reyes, en la congregación “Betel” de Homún, Yucatán; el sábado 16 de diciembre 2017, a las 19:00 horas; con motivo de la acción de gracias por XV años de la Srita. Seyli Arely May Ché, hija de los hermanos Rogelio Rodrigo May Várguez, y Arely Ché.

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   INTRODUCCIÓN: El mundo de por sí está lleno de peligros. En el internet se puede encontrar artículos con fotografías como por ejemplo: Los 50 lugares más peligrosos del mundo[1]. Estos cincuenta lugares están en distintos países del mundo; pero no vayas tan lejos, quizá aquí cerca de este pueblo también hay lugares peligrosos, ¿es así? ¿puedes pensar en uno de los lugares peligrosos que hay aquí en Homún?  Estoy seguro que puedes hacer una lista de por lo menos 10 lugares peligrosos solamente de este pueblo.   Pero, ahora quiero que sepas que cuando la biblia usa la palabra mundo, por lo general no se refiere a lugares del planeta, sino al sistema de vida moral que lleva la gente que vive en este planeta que además de llamarlo: Tierra, también le llamamos: Mundo.  La biblia, siempre presenta un mensaje de tener cuidado con el mundo, porque su estilo de vida moral es peligroso por ser pecaminoso, contrario a los valores establecidos por Dios para una vida espiritual sana que honre y glorifique a Dios. Es por eso que Dios a cada persona que Él quiere salvar de la mala influencia y peligros del mundo moral y espiritual pecador, le dice como a Lot le dijeron los ángeles de Dios: “Escapa por tu vida” (Génesis 19:17).  Es por eso que titulé el mensaje de este momento: “ESCÁPATE DE LOS PELIGROS DEL MUNDO”.

   Seyli, basado en el texto bíblico que hoy hemos leído con respecto a las decisiones, equivocaciones, e incapacidades espirituales de Lot, sobrino de Abraham, el padre de la fe, te voy a predicar que: Las realidades pecaminosas del mundo son una alerta para escapar de sus peligros morales y espirituales. / ¿Cuáles son las realidades del mundo pecaminoso que son una alerta para escapar de sus peligros morales y espirituales? / En este mensaje, específicamente te voy a compartir cuatro realidades que te deben servir de alerta para escapar de los peligros morales y espirituales pecaminosos del mundo.

   La primera realidad del mundo que es una alerta para que escapes de sus peligros morales y espirituales, es:

I.- QUE TIENEN UNA ATRACCIÓN SUTIL PARA ACERCARTE A SUS TRAMPAS.

   En la experiencia de Lot, podemos darnos cuenta de la incapacidad de nuestros sentidos para percibir los peligros, especialmente los espirituales. Cuando por la prosperidad de Lot, y por estrategia para conservar la paz entre sus empleados y los de su tío Abraham, se tuvo que separar de su tío, una de las primeras reacciones de Lot que nos relata el texto bíblico es: “Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, …” (Génesis 13:10). ¿Qué tiene de malo todo lo que vio? Nada.  Su decisión al respecto para poder mantenerse estable en su granja, y responsable para pagar a sus trabajadores, fue que: Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro. / Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma” (Génesis 13:11,12).  Entonces, ¿dónde está el peligro? Ahora te vas a dar cuenta. El relato dice: “Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera” (Génesis 13:13).  El peligro no estaba en la llanura en la tierra fértil y apropiada para acrecentar sus rebaños y su patrimonio. El peligro estaba en Sodoma, pero como el mundo tiene una atracción tan sutil, Lot mismo sin darse cuenta del peligro o aunque se haya dado cuenta no fue capaz de evitarlo, sino que según el versículo 12, él mismo “fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma” (Génesis 13:12).

   Te voy a compartir el caso de un vendedor quien usó el principio de la atracción sutil para poder implementar las ventas de su negocio. Se fijó en que poca gente visitaba su negocio, entonces compró algunos carros usados y los estacionó frente a la tienda. De repente creció la cantidad de clientes que lo visitaba, porque veían los carros ahí estacionados y se imaginaban que había mucha clientela – y que por eso tenía que ser un buen lugar.  Igualmente, el mundo se las ingenia para presentarnos con sutileza sus atracciones sin darnos cuenta rápidamente que su intención es conducirnos a más pecado que lo que ya hemos estado haciendo.

   Seyli, no importa que estés en un lugar que por sí mismo no es peligroso, como lo es la iglesia del Señor Jesucristo, como es tu familia que conoce el evangelio de Jesucristo, el mundo pecaminoso está tan cerca y es tan sutil para atraerte, que sin darte cuenta podrías estar dando pasos para acercarte y caer en sus peligros. Escápate de sus peligros.  La mejor manera de escapar es cerciorándote de la sutileza de sus peligros, no cuando ya estás dentro; pero si de alguna manera ya estás dentro, escapa ahora mismo.

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   La segunda realidad del mundo que es una alerta para que escapes de sus peligros morales y espirituales, es:

II.- QUE PUEDEN DESTRUIR HASTA A TU FAMILIA AUNQUE SOLO ESTÉS EN LA ORILLA.

   Lot, seguramente se dio cuenta de que “…los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera” (Génesis 13:13), y que eso representaría un gran peligro, sin embargo, “fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma” (Génesis 13:12).   Un día que Dios envió a dos de sus ángeles a visitar a Lot, la historia del caso dice que: “Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma” (Génesis 19:1).  ¿Qué hacía allí?  Era el lugar donde se relacionaba con ellos para hacer tratos de negocios con ellos.  De alguna manera, aunque parece que estaba solamente en las orillas, intencionalmente estaba involucrado en su anti cultura, aunque solamente para hacer negocios que a él le convenían para su prosperidad. Es decir, intencionalmente, poco a poco se fue acercando a donde estaba el peligro de la maldad y el pecado contra Dios.  Lot, quizá pensó como muchas personas que sienten súper capaces, que de ninguna manera lo afectarían a él, ni a su esposa, ni a sus dos hijas, pero muy pronto, Lot, aunque en realidad no estaba totalmente integrado en la ciudad de Sodoma, pues solamente vivía en las cercanías, muy pronto se pudo dar cuenta del poder destructivo del mundo que hace un lado de sus vidas a Dios de sus vidas.

   Aquel mismo día que los ángeles le visitaron, los hombres depravados de Sodoma, por la noche fueron a donde vivía Lot, no tan lejos de la entrada de aquella ciudad, e intentaron violar a los ángeles.  Lot, hizo todo lo posible por defender a sus visitantes, e irresponsablemente tuvo que ofrecer que mejor violaran a sus dos hijas antes que a los ángeles.  Afortunadamente, eso no sucedió, pero Lot mismo fue agredido por los hombres de la ciudad, teniendo que ser rescatado por los ángeles que no eran nada menos que una manifestación de Dios mismo presente en el hogar de Lot para salvarle de las consecuencias de sus malas decisiones. Lot, no tenía por qué pasar esos penosos momentos, si no hubiese tomado la decisión de acercarse intencionalmente poco a poco al mundo sodomita de maldad y pecado, que estuvo a punto de destruir a su propia familia.

   El mundo es como una familia de plantas conocidas como Sarraceniaceae, que tiene un género conocido científicamente como Sarracenia con más de 10 especies[2]; otro género conocido como Darlingtonia Califórnica, con algunas especias[3]; y otro género conocido como Heliamphora con más de 23 especies[4]. Popularmente muchas de estas especies se distinguen por su peculiar forma de jarro, por lo que también se les conoce popularmente como “plantas jarro”.  Pero muchas de estas especies de plantas tienen una característica peculiar por las que son conocidas como plantas carnívoras.  En Wikipedia, se describe que este tipo de plantas “contiene un líquido con olor dulzón en su interior, que atrae a los insectos, ellos caen en el interior de aquel vaso y no pueden salir”[5].  Más o menos, así es el mundo que una vez, te acerques a la orilla de su trampa o influencia, es posible que caigas y resbales a su interior, donde sin duda lo que va a hacer contigo es triturarte hasta destruirte, e incluso puedes exponer a tu propia familia.

   Seyli, ten cuidado a dónde te llevan tus pasos.  Cerciórate que en tu vida no camines hacia las orillas del peligro. Nunca te sientas como la chica súper poderosa que puede dominar los peligros del pecado y del mundo que lo practica y promueve.  Su poder destructor es una alerta para que no camines hacia ello.  La mejor manera de escapar de los peligros del mundo es no dando ningún solo paso hacia ello; pero en caso de que ya te hayas encaminado hacia el mundo y sus pecados, o si incluso ya estás en sus orillas, escapa ahora mismo.

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   La tercera realidad del mundo que es una alerta para que escapes de sus peligros morales y espirituales, es:

III.- QUE ACARREAN EL JUICIO DE DIOS SOBRE SUS VIDAS.

   Luego que aquellos dos ángeles que visitaron a Lot, le defendieron en su propia casa, dice el relato bíblico que: “a los hombres que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta. / Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar; / porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo” (Génesis 13:11-13).  Cuando en un pecador no hay arrepentimiento, irremediablemente tal pecador tiene que ser castigado, aunque afortunadamente Dios siempre le da primeramente oportunidades de arrepentimiento.  Pero finalmente no hay arrepentimiento, nadie puede escapar del juicio que Dios determine aplicar a los que no se arrepienten.  Aquellos hombres malvados de Sodoma que quisieron violar a los ángeles, y que agredieron a Lot, fueron cegados de la vista, y en ese mismo momento los ángeles indicaron a Lot que estos hombres y su ciudad serían destruidos; y según la historia, esa misma noche perecieron por la lluvia de fuego y azufre que cayó sobre ellos y en toda su ciudad Sodoma, incluyendo a otra ciudad llamada Gomorra que tenía la misma maldad y pecaminosidad contra Dios.  Las oportunidades de arrepentimiento se habían acabado, ahora irremediablemente era el momento de recibir su merecido.

   Seyli, por ningún motivo camines hacia la maldad y pecado atractivo del mundo.  Mucho menos hagas planes de estar, aunque sea en sus orillas pensando que no pasa nada porque eres súper poderosa para tomar el control de la situación. Es probable que te darás cuenta del peligro, cuando ya es demasiado tarde.  Dios quiera que no resbales en la trampa del mundo.  Dios quiera que nunca te encuentre allí, porque debes saber que, aunque Dios perdona la iniquidad y la rebelión: “de ningún modo tendrá por inocente al culpable” (Número 14:18; cf. Nahum 1:3).

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   La cuarta realidad del mundo que es una alerta para que escapes de sus peligros morales y espirituales, es:

IV.- QUE NADIE PUEDE ESCAPAR DEL MUNDO SIN LA AYUDA DE DIOS.

   Es necesario observar en el texto bíblico que cuando los ángeles, de parte Dios, le anunciaron a Lot que iban a destruir Sodoma y que por lo tanto acabarían con aquellos malvados y pecadores, inmediatamente se puede ver la misericordia de Dios con aquellos que a pesar de haber tomado malas decisiones en la vida, tienen un corazón afligido y arrepentido para con Dios.  El texto bíblico dice: “dijeron los varones (se refiere a los ángeles) a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar; / porque vamos a destruir este lugar, …” (Génesis 19:12, 13a).  El relato dice con respecto a los que se iban a casar con sus hijas, que: pareció a sus yernos como que se burlaba” (Génesis 19:14c); y por no hacerle caso, ellos también perecieron.

   Lot, su esposa, y sus dos hijas, solamente tenían el espacio de esa misma noche para salir del área de la destrucción que los ángeles iban a ejecutar de parte de Dios.  Por más esfuerzo que ellos debieron haber hecho aquella misma noche, no tenían el suficiente corazón o valor para abandonar el lugar y seguramente muchas pertenencias para poder salvarse. La misericordia de Dios se sigue notando, no solamente en el aviso de sacar todo del lugar, sino que se ve la ayuda de Dios cuando los ángeles al ver la dificultad principalmente espiritual que ellos tenían para querer escapar, “al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad” (Génesis 19:15).  Sin embargo, las palabras de los ángeles, era insuficiente no solamente para Lot, sino también para su mujer y sus dos hijas, por lo que, según el relato: deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad. / Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida, …” (Génesis 19:16,17a).

   Seyli, según la palabra de Dios nadie es capaz por sí mismo de escapar de los peligros del mundo.  Mucho más cuando se trata de escapar de los peligros del mundo que llevan a una persona hacia la condenación eterna.  Es necesario que uno sea tomado de la mano, para ser librado del peligro o del juicio. El apóstol Pablo habla de su experiencia de ser salvado de la condenación, y recalca que no es por medio de algún ángel, sino por medio de Jesucristo el Hijo de Dios.  Este apóstol escribió a los filipenses: “…prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús” (Filipenses 3:12).  Cuando habla de ser asido por Cristo Jesús, quiere decir que primeramente tuvo que ser tomado de la mano por Cristo Jesús para para poder ser salvado.  Seyli, deja que Cristo Jesús, tome tu mano.  Si te das cuenta de que no puedes escapar tú sola de las trampas del mundo, recurre a Cristo. Él ya te está dando la mano.

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   CONCLUSIÓN: Seyli, por la gracia de Dios has cumplido quince años de vida.  Ya te habrás dado cuenta que la vida está llena de peligros.  Estoy seguro que tus padres don Rogelio y doña Arely, y otros familiares que te aman, te habrán dado consejos valiosos.  No los eches en saco roto. No los recibas por un oído y los filtres por el otro.  Mucho menos descartes el consejo de Dios que quiere evitarte complicaciones morales y espirituales a lo largo de tu vida.  Desde ahora, cerciórate si tienes malas amistades que te están llevando al peligro, pon un hasta aquí no a ellos sino a sus intenciones.  El día que un joven te quiera enamorar, ponte alerta que no te vaya a llevar al peligro.  Cualquier decisión en la vida que tengas que tomar, cerciórate que sean decisiones sabias para darle solamente a Dios la gloria. Nunca dejes que las trampas del mundo te atrapen.  Nunca dejes que los peligros del mundo te alejen de Dios.

   Muchas felicidades Seyli.  Que Dios tenga siempre misericordia de ti, y gracia para ti, por medio de su Hijo Jesucristo.

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[1] http://www.traveler.es/naturaleza/galerias/los-destinos-naturales-mas-peligrosos/627/image/29616

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Sarracenia

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Darlingtonia_californica

[4] https://es.wikipedia.org/wiki/Heliamphora

[5] https://es.wikipedia.org/wiki/Sarracenia (Sección: Descripción).