Sep 23

CASA DE DIOS ENTRE ÁRBOLES DE ALMENDRO, Por: Diego Teh.

CASA DE DIOS ENTRE ÁRBOLES DE ALMENDRO

Génesis 28:10-19.

.Predicado por el Pbro. Diego Teh, el domingo 23 de septiembre 2018, a las 11:00 horas, en la dedicación de un tinglado construido en el frente de la casa de la hermana Ester de la Cruz García, en el Fracc. ACIM II, de Umán, Yuc; para seguir dando clases bíblica a niños y adultos, y haciendo cultos, y ofreciendo diversos servicios sociales.

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   INTRODUCCIÓN: Allá en la tierra prometida de Canaán, en Samaria una de las provincias de Canaán, desde antes de los tiempos de Abraham hasta los tiempos de Isaac y de Jacob, hubo una ciudad que se llamó Luz.  Su nombre no se refería a la “forma de energía que ilumina las cosas, las hace visibles y se propaga mediante partículas llamadas fotones”, sino al nombre con el que se conocía al árbol de almendro.  Aquella ciudad se llamaba así por la abundancia de almendros en su territorio.  Aquel árbol tenía una característica que la distinguía durante la primavera.  Es de los primeros árboles en florecer durante la primavera por lo que lo conocen popularmente como el ¨apresurado¨[1].  Sus flores, son blancas o débilmente rosadas que aparecen desde el mes de enero[2], dos meses antes que comience la primavera en Marzo.  La verdad son árboles muy bellos.  Es especialmente por esa belleza de sus flores que se le llegó a conocer como Luz, y en consecuencia sus frutos también eran conocidos igualmente como Luz, porque procedían del árbol de Luz o almendro.  Después de muchos siglos de existencia de esta ciudad llamada Luz, o sea almendro, ocurrió en aquel lugar, un hecho extraordinario propiciado por Dios en la experiencia de Jacob nieto de Abraham, hecho que le motivó a cambiarle el nombre de la ciudad de Luz, por el nombre: Bet-el, en idioma hebreo; o sea: “casa de Dios”. Ya hemos leído su fascinante historia.  Me imagino que Jacob tuvo que compartir con los nativos de aquella ciudad, su experiencia de haber soñado a Dios presente en aquel lugar, y no debió serle muy fácil convencerlos para que se cambie el nombre.

   Hoy, nos hemos reunido para la dedicación de este lugar que no es propiamente un templo, pero que lo hemos usado y lo usaremos como un lugar para reunirnos a adorar a Dios.  Este es un lugar que, sin duda alguna, igualmente podemos llamarle “casa de Dios”.  ¿Qué aprendemos de la historia bíblica que hoy hemos leído, en el que Dios se manifiesta a Jacob, y por ello él reconoce que la pequeña ciudad llamada Luz, “No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo” (Génesis 28:17)?

   Para descubrir algunas de las enseñanzas de aquel suceso extraordinario, les voy a predicar que las manifestaciones de la presencia de Dios indican diversos aspectos de la voluntad de Dios. / ¿Cuáles son los diversos aspectos de la voluntad de Dios que se indican en las manifestaciones de la presencia de Dios? / Basado en la historia de la manifestación de la presencia de Dios a Jacob, les compartiré los siguientes aspectos de su voluntad.

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   El primer aspecto de la voluntad de Dios al manifestar su presencia, es:

I.- QUE DIOS NO TIENE PROBLEMA PARA MANIFESTARSE EN UN LUGAR HUMILDE.

   Solamente recuerden cómo Jesús escogió nacer en un establo, en un pesebre, en una pequeña aldea llamada Belén.  ¿Cómo es posible que un terreno lleno de árboles de almendro sea la casa de Dios, y sea un lugar donde Dios está presente?  Es cierto que Dios merece lugares esplendorosos y excelentes, pero no tiene ningún problema para manifestar su presencia en lugares humildes como este bendito lugar donde nos seguiremos reuniendo.  Según el contexto de nuestra historia bíblica, Jacob, haciendo un largo viaje a las tierras de donde era originario su abuelo Abraham, pasó en aquella pequeña ciudad de almendros, llamada Luz o almendro.  Dice la historia que ya era demasiado tarde, “ya el sol se había puesto” (Génesis 28:11) cuando él llegó allí.  Jacob no rentó una casa o un hotel, sino que armó su casa de campaña, probablemente en la periferia de aquella ciudad, en donde estando cansado se durmió muy pronto, y tuvo un sueño extraordinario.

   En su sueño, vio: una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella. / Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia” (Génesis 28:12,13).   Dios no esperó que Jacob llegara a una lujosa y prestigiosa ciudad para que entonces se le manifestara a él.  Dios no tiene problemas para manifestarse en lugares humildes.  Es por eso, que Jesús no escogió nacer ni en Roma, ni en Grecia, y ni siquiera en Jerusalén la capital del territorio de su pueblo escogido, sino en la aldea de Belén, una de las más pequeñas aldeas de toda la provincia y quizá de todo el país.

   Amados hermanos, esto quiere decir que podemos encontrarnos con Dios no solamente en un edificio arquitectónicamente diseñado como templo, y consagrado ceremonialmente para ese fin, sino que aún debajo de un árbol, o donde antes hubiese árboles.  Quizá los primeros dueños de este predio podrán recordar que justo en esta terraza y tinglado recién construido para reunirnos a adorar a Dios, lo único que antes había eran árboles que fueron talados para construir primero la vivienda, y ahora este tinglado que usaremos para adorar a Dios.  Igualmente podemos decir como Jacob, que aquí es Bet-el, o sea casa de Dios. ¡Qué extraordinario es saber que Dios está aquí, y por eso esta este lugar también, aunque está prácticamente al aire libre es “casa de Dios”!, aunque ojalá si un día podamos conseguir suficiente espacio para construir propiamente un templo en estos terrenos que están a solo 30 metros de aquí, por ahora saturados de arbustos mayormente de waxín (Leucaena leucocephala), que también es conocido como  peladera, liliaque, huaje o guaje.  Es de este nombre guaje, que se deriva la palabra guaxín, waxín, o huaxín como le conocemos aquí en Yucatán[3].  Dios no tendría ningún problema por ello.  Él es majestuoso y glorioso, pero también es grandemente sencillo y humilde.

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   El segundo aspecto de la voluntad de Dios al manifestar su presencia, es:

II.- QUE SEA CONOCIDO POR SU PUEBLO, PERO TAMBIÉN POR LOS QUE NO LO SON.

   Después de que Jacob despertó de su sueño, sus palabras fueron: “Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía” (Génesis 28:16).  ¿Cómo va a ser que Jacob no lo sabía?  Su abuelo estuvo viviendo allí, por lo menos en dos ocasiones en las que erigió un altar dedicado a Dios (Génesis 12:8; 13:3).  Isaac el papá de Jacob todavía no había nacido, pero es probable que Abraham le haya contado a Isaac su experiencia en Betel (aunque Moisés dice que era Betel, en aquel tiempo de Abraham el lugar todavía se llamaba Luz).  Dios se había aparecido a Abraham en un lugar cercano llamado Siquem, y “edificó allí un altar a Jehová” (Génesis 12:7), pero cuando él se traslada a Betel (o sea, Luz), Abraham también “edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová” (Génesis 12:8).  Debió haber ocurrido a Abraham alguna manifestación de Dios a él allá en Betel (Luz) para que también allí edificase otro altar como el que edificó en Siquem.

   Pero, resulta que Jacob, no sabía que Dios se había manifestado allí.  O su abuelo, o su padre nunca se lo contaron, o a él no le interesaba nada acerca de Dios.  El caso, es que cuando a Jacob se le aparece Dios mediante un sueño, él dice: “Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía” (Génesis 28:16).  Por eso, su historia dice de él: “Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo” (Génesis 28:17).  Ahora que ya supo que Dios estaba allí no dudó en reconocer que entonces el lugar era por ello “casa de Dios”, y “puerta del cielo”.  Dios se estaba manifestando directa y personalmente a él, para que él tuviese una experiencia de primera mano con Dios. Y apenas amaneció, Jacob: “llamó el nombre de aquel lugar Bet-el, aunque Luz era el nombre de la ciudad primero” (Génesis 28:19)[4].  Como dije antes, él conoció por experiencia propia la presencia de Dios, y luego la debió haber hecho saber a otros, a los habitantes de Luz, para proponerles cambiar el nombre de Luz a Betel.

   Amados hermanos, igualmente Dios se ha manifestado a nosotros por medio de su Hijo Jesucristo en quien hemos creído y ha estado transformando nuestra vida mientras seguimos con vida, y nos hemos dado cuenta que vale la pena haberle conocido por medio de su palabra.  Por lo mismo, ya que conocemos a Dios en nuestra experiencia espiritual, es también nuestro deber hacer saber a la gente que vive aquí en nuestro vecindario, que Dios está aquí, y que desea ser conocido, y aceptado por cada persona; y que la “casa de Dios” está aquí disponible para que ellos también vengan a encontrarse con Dios.  ¡Qué extraordinario es que Dios está aquí, y usted ya lo sabe, y que este lugar, igual es “casa de Dios”!   Muchos como Jacob y como los habitantes de Luz, no lo saben, por eso cada uno de nosotros es responsable de hacérselo saber a la gente.  Después de tener el conocimiento de Dios, el siguiente paso que nos corresponde es hablarle de Dios a otras personas para que sepan de Él. Su voluntad es que Él sea conocido.

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   El tercer aspecto de la voluntad de Dios al manifestar su presencia, es:

III.- QUE SEA ADORADO POR TODA PERSONA QUE YA TIENE CONOCIMIENTO DE ÉL.

   Dios no solo espera que Él sea conocido, sino que también sea adorado.  ÉL no quiere que nadie solamente sepa de Él y no le responda con adoración. Según nuestra historia bíblica, después que Jacob despertó de su extraordinario sueño, nos relata Moisés: “Y se levantó Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y la alzó por señal, y derramó aceite encima de ella” (Génesis 28:18). Lo que Jacob hizo fue una antigua ceremonia de adoración conocida y practicada en ese entonces como libación, que consistía en derramar aceite o incluso agua directamente sobre la tierra o sobre algún objeto específico como una piedra como si se estuviese consagrando un lugar o altar que se dedica para adorar y reconocer que Dios manifestó estar presente en aquel lugar.

   Como parte de la adoración que Jacob le rindió a Dios a quien ya conocía, Moisés nos relata lo siguiente: “E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, / y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios” (Génesis 28:20,21). Es más, en su adoración, se comprometió a ser un diezmador de toda la prosperidad que él reciba de Dios.  Sus palabras de adoración a Dios en este aspecto, fueron: “Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti” (Génesis 28:22).

   Amados hermanos, conocer a Dios mediante la fe en Jesucristo, y experimentar en nuestra vida las obras de su gracia que aplica en la vida de quienes creemos en su Hijo Jesucristo, debe despertar en nosotros y en todo creyente, un vivo deseo de adorarle.  Él está trabajando redentoramente en nuestras vidas, en las de ustedes que viven en este fraccionamiento.  Es por eso, que hemos decidido como Jacob, dedicar propiamente esta “casa de Dios”, aunque en forma de tinglado, para reunirnos al estudio de la palabra de Dios, y para adorarle.  Al mismo tiempo, aquí será para todos nosotros, incluyendo a ustedes que viven en este fraccionamiento, nuestra base de operaciones conjuntas para alcanzar a otras personas para Cristo y para la gloria de Dios.  Las personas alcanzadas con el evangelio, no son para nuestro beneficio, sino que serán para la gloria de Dios.  Dios espera ser adorado no solo por nosotros, sino por toda la gente que vive aquí, pero nosotros tenemos que ir a presentarles primeramente el evangelio de Jesucristo.  Mientras tanto, nosotros no olvidemos que Dios estará siempre esperando que nos reunamos para darle a él la adoración que se merece por estar pendiente de nuestras vidas.

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   El cuarto aspecto de la voluntad de Dios al manifestar su presencia, es:

IV.- QUE EL PROPÓSITO DE MANIFESTAR SU PRESENCIA ES PARA TRANSFORMAR LA VIDA HUMANA.

   Un detalle tomado del contexto de la vida de Jacob, es que su propio nombre era como una profecía de su comportamiento.  Jacob, significa engañador, usurpador, etc…, y en realidad esa había sido su conducta durante toda su vida.  Recientemente a su experiencia en Luz (luego Betel), Jacob había cometido una falta grave en contra de su hermano Esaú.  Isaac, ya avanzado de edad, y sin capacidad visual, había previsto bendecir a sus dos hijos, comenzando con Esaú, pero Jacob, dando pecaminoso honor a su nombre de usurpador, le robó la bendición que le correspondía a su hermano.  El padre de ellos, había enviado a Esaú a cazar en el campo, y que cuando regrese le preparara un guisado de su preferencia.  Pero, Jacob con la complicidad de su madre, para confundir a su papá de que él era Esaú, se puso la piel del algún animal peludo en sus brazos, para simular el brazo velludo de su hermano, y entonces se acerca y le dice a su papá: Papá ya regresé, ya te preparé tu comida preferida, aquí está, ¿me bendices por favor?

   Por poquito Isaac descubre que él no era Esaú sino Jacob.  En algún momento su papá le dice: “La voz es la voz de Jacob, pero las manos, las manos de Esaú. / Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú; y le bendijo. / Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y Jacob respondió: Yo soy. / Dijo también: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que yo te bendiga; y Jacob se la acercó, e Isaac comió; le trajo también vino, y bebió. / Y le dijo Isaac su padre: Acércate ahora, y bésame, hijo mío. / Y Jacob se acercó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, …” (Génesis 27:22b-27a).  ¡Qué tremenda traición!  Obviamente, el primogénito recibiría en la bendición palabras que le harían recibir en su vida el doble de lo que recibiría los demás hijos.  Le había quitado a su hermano Esaú, lo que por derecho le correspondía.  Cuando Esaú se entera de lo ocurrido, eso le enoja demasiado, e incluso él dice que mataría a Jacob, pero no por ahora por respeto a su padre.  Sin embargo, Jacob, como consecuencia de su traición, sale de su casa desde Beerseba siempre en tierra de Canaán, y comienza a huir rumbo a Harán en Mespotamia, a unos 750 kilómetros al noroeste, donde su abuelo tenía parientes.  Jacob irá allá para hallar esposa para él.   Pero, tan pronto ni se había alejado de la tierra de Beerseba, a tan solo un poco más de 100 kilómetros de distancia en Luz, Dios se le manifiesta para confrontarle de su mala conducta, con el fin de cambiarle la vida para su propio bien.  Esta es una de las razones por las que Dios se manifiesta en la vida de los seres humanos.  Eso es lo que ha ocurrido en nuestra vida cuando conocimos el santo evangelio de Dios, y supimos que creyendo en Jesucristo somos transformados de una vida pecaminosa a una vida llena de gracia abundante.

   Amados hermanos, ahora que la gracia abundante de Dios ha tocado nuestras vidas, habiendo llegado a la experiencia de nuestro corazón y en realidad de todo nuestro ser, ya sabemos el bien que nos aporta.  Ahora, a partir de esta “casa de Dios” que hoy dedicamos a nuestro Señor, nuestro deber será llevar a otras personas el evangelio que según el apóstol Pablo es “poder de Dios para salvación” (Romanos 1:16), porque antes de salvar para toda la eternidad, también nos hace disfrutar los bienestares de Dios.  Usted está siendo transformado por Dios, pero otros necesitan de esa transformación espiritual para llevar una sana conducta.

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   CONCLUSIÓN: Amados hermanos, después de la dedicación, hoy, de esta “casa de Dios”, nuestra responsabilidad será dar a conocer al Dios que por medio de Jesucristo vino con toda humildad en busca de nosotros los pecadores.  Conozcámosle mejor para darlo a conocer bien a las personas.  Vengamos siempre para adorarle, y traigamos a otros para que le adoren.  Dejemos que él moldee nuestra conducta, y roguemos que él haga lo mismo con más personas.

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[1] http://etermagazine.com/cultura/el-almendro-un-arbol-sobresaliente/ (leer segundo párrafo).

[2] https://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/significado/almendro-a/

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Leucaena_leucocephala

[4]   Aunque Moisés nos relata que Abraham, unos 50 años antes que Jacob, plantó su tienda allí en Betel (Génesis 12:8; 13:3), no es porque para ese tiempo aquella ciudad ya existía con ese nombre, sino porque Moisés cuando escribió esa historia, aquel lugar ya llevaba este nombre desde hace unos 450 años, y él lo conoció, así como Betel y no como Luz.

Nov 25

¿EN QUIÉN TIENES ESPERANZA? Por: Diego Teh.

¿EN QUIÉN TIENES ESPERANZA?

Tito 2:11-14.

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Predicado por primera vez por el Pbro. Diego Teh Reyes, en la cancha de usos múltiples del parque de la calle 104 x 59-H y 59-J, de la col. Bojórquez, de Mérida, Yucatán; el sábado 25 de noviembre 2017, a las 19:00 horas; durante concierto musical evangelístico, en la víspera de Adviento.

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   INTRODUCCIÓN: Para ti que te encuentras en este lugar, bienvenido a esta cancha de usos múltiples, hoy te queremos compartir un mensaje muy especial, y necesario para tu vida. Si has escuchado alguna vez acerca del calendario litúrgico que utilizamos las iglesias cristianas, sabrás que mañana comienza un período de días que se le conoce como Adviento, y termina hasta el día 24 de diciembre en noche buena.  A partir del 25 de diciembre sigue la Navidad.  Estos días de adviento siempre incluyen 4 domingos.  Cada uno se aprovecha para enfatizar un tema importante.  El cuarto domingo se habla de la importancia del amor de Dios, y cómo debemos compartir su amor; el tercer domingo se habla acerca de cómo tener de Dios una vida llena de gozo; el segundo domingo, se enfatiza la importancia de estar en paz tanto con Dios como con las personas y con uno mismo.  Estoy seguro que estos temas son necesarios para ti.  Acércate con nosotros y te podemos orientar para que encuentres estos beneficios para tu vida.

   Pero, para mañana, primer domingo de estos días conocidos como adviento, el tema también altamente importante que se comparte en las iglesias es acerca de la esperanza que toda persona debe tener no en sus semejantes ni en cosas temporales y perecederas, sino en Dios.  Esta noche, víspera del adviento, te venimos a compartirte por anticipado en nombre de Jesucristo nuestro glorioso Salvador, los aspectos esenciales acerca de esta esperanza en Dios.

   Primeramente, permíteme leerte palabras bíblicas escritas por Pablo el apóstol de Jesucristo. Estas palabras, dicen así: “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, / enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, / aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, / quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras” (Tito 2:11-14 RV60).

   Ahora que has escuchado estas palabras bíblicas, voy a compartirte que la esperanza cristiana tiene diversos aspectos esenciales. / ¿Cuáles son los aspectos esenciales que tiene la esperanza cristiana? / Escucha por favor los siguientes aspectos esenciales.

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   El primer aspecto esencial de la esperanza cristiana, es que:

I.- EN LA GRACIA DE DIOS HAY SALVACIÓN.

            A). La salvación es nuestra necesidad.

   Te voy a repetir las palabras de la Biblia que dicen esta verdad. “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres” (Tito 2:11). ¿Salvación? ¿De qué? Talvez esta es una cuestión que no tienes muy claro, por lo que te voy a hacer un par de aclaraciones: Primero te voy a explicar que según la Biblia, una sola desobediencia a Dios hizo que el primer ser humano se convierte en pecador.  Luego, todos los seres humanos nacemos siendo pecadores.  Aunque supongamos que no es así, sino que nos convertimos en pecadores desde nuestra primera desobediencia a Dios, de todas maneras, en este momento ya hemos desobedecido a Dios muchísimas veces, y por eso no podemos negar que somos pecadores.  ¿Puedes reconocer esto?   Segundo, déjame hacerte saber que la Biblia dice por medio del apóstol Pablo que: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).  Ser destituido de la gloria de Dios, quiere decir que los pecadores hemos sido con toda justicia divina expulsados de su presencia.  El pecador no puede por su propia cuenta estar delante de la santidad de la presencia de Dios. Y al ser destituidos de su gloria o santísima presencia, el destino al que todo pecador es trasladado, la biblia le llama “condenación”, porque dice: por la transgresión de uno vino la condenación” (Romanos 5:18).

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            B). La salvación está ofrecida.

   Con esta explicación, deberías entender lo que significa que: Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres”.  Aun así, te voy a explicar otros dos detalles: El primer detalle es que Dios no quiere que tengas como destino la condenación que por cierto es eterna y nada agradable sino horrorosa, por lo que él quiere que seas salvo de tal condenación.  El segundo detalle es que esta salvación está ofrecida a todos los seres humanos, por lo que no tienes excusa para decir que no nadie te lo dijo, y que no lo sabías.

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            C). La salvación es por la gracia de Dios.

   Y finalmente, ahora debes entender y saber lo que significan las palabras: “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres” (Tito 2:11).  Lo que estas palabras están diciendo es que el ofrecimiento de la salvación a todas las personas, es por “la gracia de Dios”. ¿Entiendes lo que es la gracia de Dios?:

   Primero, “gracia de Dios”, significa que Dios está dispuesto a darnos lo que no merecemos.  Lo que merecemos es lo que hemos ganado con nuestras acciones que nos cuentan como pecado, o sea que lo que merecemos es el castigo por nuestros pecados; pero Dios por su misericordia no ha querido darnos lo que merecemos, y por su “gracia” ha querido darnos la salvación que no merecemos.

   Segundo, “gracia de Dios”, significa que no tiene costo es un regalo para el ser humano. Esto quiere decir que para salir del problema de la condenación eterna que nos corresponde a todo ser humano, usted no tiene que pagar absolutamente nada a nadie.  La gracia de Dios no está en venta para nadie, pues quien la ofrezca en venta es porque no ha entendido ni para él mismo lo que significa la gracia de Dios; y por lo tanto sigue en condenación.

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            D). La salvación es solamente por Cristo.

   Estimado oyente, ahora te repito la pregunta: ¿En quién tienes esperanza? ¿En quién tienes esperanza con respecto a tu salvación para que no termines en la condenación eterna? Si la tienes en alguna iglesia o en alguna persona religiosa, o en algún sistema religioso, peor si la tienes en alguna secta que niega los fundamentos de la fe cristiana, NO tienes por ello esperanza de salvación.  Sigues perdido para siempre, y estás yendo rumbo a la condenación. La única esperanza de salvación es Dios por medio de su hijo Jesucristo.  Es a él a quien te hemos venido a ofrecer en este momento.  Otro apóstol de Jesucristo, predicando acerca de Jesús dijo a sus oyentes que: en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).  Las palabras bíblicas que te leí al principio también indican lo mismo cuando dicen: aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:13).

   Hoy mismo tienes esperanza en Dios para tu salvación eterna por medio de su Hijo Jesucristo. Te invito a que hoy aceptes la gracia de Dios quien te quiere evitar la condenación eterna, y a cambio quiere darte la salvación eterna.  Para los que aceptan esta “gracia de Dios”, también dice el apóstol Pablo: Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8:1). ¿Quieres que Dios sea tu esperanza y seguridad para tu salvación?

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   El segundo aspecto esencial de la esperanza cristiana, es que:

II.- EN LA ENSEÑANZA DE DIOS HAY TRANSFORMACIÓN.

            A). La gracia de Dios también es enseñanza y transformación.

   En la lectura que hice al principio de este mensaje, te hablé acerca de la gracia de Dios para la salvación, sin embargo, la gracia de Dios no solamente desborda en salvación, sino también en enseñanza cuyo resultado es transformación de la vida.  Escucha nuevamente las palabras que leí al principio: “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, / enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tito 2:11,12).  La “gracia de Dios”, también es enseñanza y transformación de la vida para salir de esos momentos críticos y difíciles que a todos nos persiguen, y creo que tú no eres la excepción.  No te des por vencido, la esperanza cristiana también se ocupa de estas cuestiones, pues Dios no solamente se interesa por tu eternidad sino también de los pormenores de tu vida actual que seguramente no te ha sido muy fácil.

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            B). Los problemas llegan a todos inevitablemente.

   No sé en qué situación de vida te encuentras en este momento.  Talvez tu problema es matrimonial, pues tu ilusión de vivir para toda la vida con felicidad y amor no ha sido posible para ti. Dios puede enseñarte a cómo lograr esa buena experiencia.  O quizá el médico especialista en el que estabas esperando que tenga un tratamiento efectivo para tu enfermedad te ha dicho que no puede hacer más por ti.  O quizá alguna amistad o mala amistad te causó alguna decepción cuando te mostró una actitud distinta a la que tú estabas esperando. Es como que todo lo que ocurre a tu alrededor te roba la fe, la esperanza y el amor.  O quizá en este momento tu problema es que te has quedado sin trabajo; o porque chocaron tu carro y de paso no has podido ni siquiera reemplacarlo ahora que está por vencer el plazo establecido por la ley respectiva, y lo mismo te pasa con la renovación de tu licencia.  Por otra parte, estás preocupado porque ningún banco te ha aprobado el crédito que estás solicitando. Tal vez la enfermedad llegó sin previo aviso, y está afectando tu economía, tu tiempo, y hasta tu trabajo.  Tal vez a tu hijo no le está yendo bien en la escuela y de paso se está metiendo en el consumo de drogas.  O quizá tu caso es que el negocio que has intentado establecer no prospera.  Las preguntas que obligadamente surgen bajo tales circunstancias son: ¿Y ahora qué hago? ¿Y ahora en quién me apoyo? ¿Y ahora a dónde voy? ¿Y ahora, quien me ayuda? ¿Y ahora cómo resuelvo esta situación?  ¿Y ahora en quien pongo mi esperanza?

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            C). La palabra de Dios enseñanza cómo enfrentar los problemas.

   Estimado oyente, Dios no está ajeno a esas situaciones de tu vida; pero en tu caso ¿en quién está ahora tu esperanza?  Ojalá que tu esperanza sea Dios, más no sea el banco o el dinero, tampoco el médico o la medicina, ni algún religioso aunque éste sea humilde y verdaderamente apegado a Dios. Las palabras que les leí de la epístola de San Pablo, dice que la voluntad de Dios es que: “vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tito 2:12b).  ¿No te gustaría vivir así, diferente a como ahora estás viviendo lleno de afanes?  Te animamos a que te intereses por aprender y dejar ser enseñado ni siquiera por mí ni por ideas de otras personas, sino por las palabras de enseñanza de Dios que corrigen y transforman la vida de las personas que primeramente aceptan la gracia de Dios. Si así te parece, permítenos saber tu interés por aprender no nuestras palabras sino la palabra de Dios. Por nuestra parte te ofrecemos enseñar a descubrir las enseñanzas de Dios que cambiarán tu vida para tu propio bien y para el bien de tu misma familia.  Si quieres seguir el camino de la salvación, acércate a alguna de las personas que estamos aquí para darnos el privilegio de poder ayudarte en tu vida espiritual.  Pídenos un folleto que te entregaremos de manera gratuita.  Si quieres que pidamos a Dios por tu vida o por la de tus familiares, amigos, o vecinos, para que ellos también tengan esperanza en Dios, y una vida feliz de parte de Dios, estamos en la disposición de hacerlo. Acércate con nosotros para decirnos sus nombres, y aquí nuestro equipo orará por ellos.  Si necesitas un ejemplar de la Santa Biblia podemos obsequiarte una para que estudies de manera personal y hasta con la ayuda de otras personas que también la estudiamos.

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            D). La gracia de Dios requiere que se renuncie todo lo impío.

   Para lograr una vida transformada del fracaso a la vida abundante, feliz, y exitosa que Dios da, tienes que saber ahora mismo qué es lo que Dios te va a enseñar.  Las palabras bíblicas dicen acerca de “la gracia de Dios”, que enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos este siglo sobria, justa y reposadamente” (Tito 2:12a).  En ese aprendizaje, Dios te va a enseñar a renunciar lo que no es agradable ni compatible con su santidad y voluntad.  El texto bíblico dice que se debe renunciar “a la impiedad y a los deseos mundanos”.  Y esto, no es nada imposible, aunque quizá al principio lo veas difícil, pero Dios hará que puedas, y serás grandemente feliz cada día.  Se trata de vivir las palabras que Jesucristo dijo tanto a sus discípulos más cercanos como a toda la gente que enseñaba: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame” (Mateo 16:24; Marcos 8:34; Lucas 9:23).

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            E). La gracia de Dios ofrece a Jesús como única solución y esperanza.

   ¿Quieres una vida transformada, nueva, feliz, exitosa, etc…? Tienes que renunciar “a la impiedad y a los deseos mundanos” que te han cautivado, y sin temor a equivocarme son los causantes de la vida desastrosa, agobiante, y sin esperanza que nadie te está obligando llevar, sino que voluntariamente has estado llevando. Hoy mismo tienes esperanza en Dios no solamente para tu salvación eterna por medio de su Hijo Jesucristo, sino también para que las circunstancias de alcancen tu vida no te derroten, sino que tú las venzas con el poder de Dios que estará en ti. Te invito a que hoy aceptes la gracia de Dios quien también quiere enseñarte a vivir las mejores experiencias preparadas de antemano para la vida de quienes ponen su esperanza en Él.  ¿Quieres que Dios sea tu esperanza y así tengas en él una vida llena de salvación y felicidad que no has podido encontrar en ninguna parte durante toda tu vida?  Te aseguro que no pierdes nada si pones tu esperanza en Dios, y si das el paso de aceptar su gracia transformadora.

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   CONCLUSIÓN: Hace tres semanas, el pasado 31 de octubre, leyendo un devocionario conocido como NUESTRO PAN DIARIO, leí acerca de la experiencia de una persona que fue invitada por una amiga a una reunión en la que no supo que en aquella reunión estaría un predicador de la palabra de Dios.  Mucho tiempo después cuando esta persona cuenta acerca de aquella ocasión, dice: “De haberlo sabido, no habría ido”.  Estimado oyente, no es una casualidad que tú estés aquí o en los alrededores escuchando la música y el mensaje que estamos compartiendo.  Estoy seguro que, si de ti hubiese dependido, también hubieses dicho: Yo no voy a la cancha a escuchar a ese hombre; pero ¿sabes una cosa? Dios ha querido darte esperanza esta noche; por eso estás aquí.  Aprovéchala para el resto de tu vida.  No te voy a pedir que en este momento vengas aquí al frente, pero por favor dile a Jesucristo: 1) reconozco que soy una persona pecadora que según tu palabra lo que merezco es la condenación; 2) Dile también: Reconozco que me amas aunque nunca he podido corresponder a tu amor, pero a partir de ahora quiero amarte y vivir para ti; 3) Ahora, dile: Reconozco que tomaste el lugar que yo deberías ocupar cuando injustamente moriste en la cruz para pagar por todos mis pecados; 4) También dile: Reconozco que lo hiciste todo por mí y para mí, completamente todo, sin que yo tenga que pagar absolutamente nada ni a ti ni a alguna persona; y 5) por último dile: Quiero que tú Jesucristo seas mi salvador, entra a mi vida, a mi corazón, toma el control de mi vida, y condúceme a tu salvación eterna.  Quiero que desde ahora, tú seas mi esperanza.

  Ahora, dale gracias a Dios Padre: Dile: Gracias padre por el amor de tu Hijo Jesucristo.  Amén.

Oct 01

LA REFORMA EN LA VIDA PERSONAL, Por: Diego Teh.

LA REFORMA EN LA VIDA PERSONAL

Romanos 1:21-32; 12:2; Efesios 4:17-32.

Predicado por primera vez por el Pbro. Diego Teh Reyes, en la iglesia “El Divino Salvador” de la col. Centro, de Mérida, Yucatán; el domingo 1 de octubre 2017, a las 11:00 horas; como primer sermón de la serie: LA REFORMA EN LA VIDA PERSONAL, SEGÚN LOS REYES REFORMADORES DEL ANTIGUO TESTAMENTO.

   INTRODUCCIÓN: La primera mitad del v. 2 de Romanos 12, en la versión RV60 como en muchas versiones en español, dicen: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,…” (Romanos 12:2a).  La palabra clave que enfatizan estas versiones (y es correcto), es la palabra: “transformaos”. Sin embargo, a propósito de este mes en el que conmemoramos el 500 aniversario de la reforma protestante, encontré en la versión Reina Valera Antigua, que en su traducción (también correcta), dice: “reformaos”.   Su traducción dice: “…no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, …” (Romanos 12:2a; RVA=Reina Valera Antigua).  La palabra que originalmente escribió el apóstol Pablo en idioma griego es Metamorphousthe, que ordena a todos los que han iniciado una relación espiritual con Jesucristo, que siempre cambien su estado espiritual presente a un mejor estado espiritual, porque siempre hay algo que cambiar en la vida del que es cristiano. Entonces, sea que leamos “transformaos” o “reformaos”, ambas palabras ordenan el no quedarse en las mismas condiciones espirituales de vida.

   Tengo que aclarar que la palabra “reformaos” de nuestro texto bíblico no fue la palabra que motivó ni rigió la reforma del siglo XVI.  Antes de la reforma, la iglesia de entonces, era regida no por la palabra de Dios sino por los intereses, caprichos, y corrupciones del clero quienes hacían errar en la fe y en la práctica aun a los verdaderos fieles.  La reforma del siglo XVI fue un volver a la palabra de Dios como fundamento de las doctrinas y prácticas que deben regir la vida de los fieles. Se puede decir que fue una reforma de la iglesia.  Sin embargo, la reforma promovida por nuestro texto bíblico, aunque no excluye a la iglesia de cualquier época y lugar, su enfoque es más a nivel personal que eclesiástico.  Es por eso que el mensaje de este momento, lleva por título: LA REFORMA EN LA VIDA PERSONAL.

   Utilizando como fundamento el v. 2 de Romanos 12, hoy les voy a predicar que aunque uno ya es cristiano siempre necesita una reforma en su vida personal. / ¿Por qué el cristiano siempre necesita una reforma en su vida personal? / Específicamente, les voy a compartir tres razones.

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   La primera razón por la que uno que ya es cristiano siempre necesita una reforma en su vida personal, es porque:

I.- LA PERFECCIÓN DEL CRISTIANO ES UN PROCESO.

   El apóstol Pablo, después de decirle a los romanos: “No os conforméis a este siglo…”, les dice de modo imperativo: “mas reformaos” (RVA), o lo que es lo mismo “sino transformaos” (RV60).  Ya les he mencionado que la palabra griega que san Pablo utilizó para este imperativo es: (?????????????)[1] Metamorphousthe.  Es la palabra de donde viene la palabra ‘metamorfosis’ que en biología consiste en un proceso biológico por el cual algunos animales experimentan cambios en sus formas durante su desarrollo, desde su nacimiento hasta su madurez, e incluso por eso podrían cambiar de medio ambiente y hasta de conducta.  El ejemplo más práctico quizá puede ser el de la bella mariposa que vemos volar y posar en las plantas, que antes no fue nada más que un huevecillo que pasó por la metamorfosis de ser una larva, luego una oruga, luego una pupa o capullo, y luego una pequeña mariposa que siguió creciendo.  Como oruga no solía ser agradable porque destruye jardines, hortalizas, y otras plantas; sin embargo, con más facilidad podría convertirse en alimento de sus predadores.

   De manera similar el ser humano que será un cristiano tiene que experimentar el proceso de la metamorfosis espiritual, pues desde nuestro nacimiento cargamos con una naturaleza pecaminosa que nos hace no agradables a Dios, y nos convierte en esclavos de nuestros malos deseos, e incluso en víctimas del diablo mismo.  Pablo les dice a los romanos que las personas que no toman en cuenta a Dios, viven estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades” (Romanos 1:29), y ese era el caso de algunos o de muchos de nosotros que cuando conocimos el evangelio de Jesucristo estábamos atestados de muchas pecaminosidades.  Luego, Pablo al describir el carácter de las personas que no toman en cuenta a Dios, los califica como “murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, / necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia” (Romanos 1:30,31).  Cuando entregamos nuestra vida a Cristo la transformación o la reforma de nuestra vida personal solamente comenzó, pues no fuimos perfeccionados instantánea y definitivamente.

   Amados hermanos, cada cristiano tiene que seguir reformándose en su vida personal, porque el poder del pecado, aunque ya no tiene que dominar al cristiano le tratará de seguir esclavizando.  Por ejemplo, la persona que durante toda su vida se ha caracterizado en decir palabrotas y vulgaridades en sus conversaciones, es muy probable que lo seguirá haciendo por un tiempo más, pero si su conversión a Dios es verdadera, entonces comenzará y seguirá trabajando en reformar su manera de hablar.  Nuevos creyentes que están viviendo en una relación de pareja que no es agradable a Dios, no siempre rompen con la relación ni siempre legitiman la relación los días siguientes tan pronto hayan aceptado la gracia de Dios, sin embargo, si son cristianos verdaderos se someterán a la reforma personal de sus vidas.

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   La segunda razón por la que uno que ya es cristiano siempre necesita una reforma en su vida personal, es porque:

II.- EL ENTENDIMIENTO DEL CRISTIANO DEBE SER RENOVADO.

  Después de que el apóstol Pablo les dice a los romanos: “reformaos”, no omite indicarles cómo debe ocurrir ese proceso, pues inmediatamente les dice que es “por medio de la renovación de vuestro entendimiento” (Romanos 12:2).  Desde luego que estas palabras no están diciendo que la reforma de nuestra vida personal se logra con solamente entendimiento de mucho conocimiento, sino que en su contexto se refiere a que el entendimiento de la verdad que no se queda solamente a nivel de conocimiento, sino que pasa a alojarse en el corazón que en realidad es el cerebro de la fe y de la conducta, tiene que producir una vida siempre reformada.  En este sentido, la educación cristiana que recibimos en la iglesia y en sus instituciones se convierten en un instrumento de Dios para que nuestra vida no se atasque en el pecado sino progrese hacia la santidad.  Por eso, es importante aprovechar todo estudio de la palabra de Dios que se ofrece en las aulas de nuestra amada iglesia, pues ello contribuye a la renovación de nuestro entendimiento.

   Aunque la frase no lo dice explícitamente, el contexto general de la epístola, da por sobreentendido que la renovación del entendimiento no consiste en renovar solo por renovar con cualquier información que nos parezca interesante o superacional, sino con el evangelio de Jesucristo. El evangelio de Jesucristo es el único contenido divino que de verdad reforma la vida personal.  El mismo apóstol Pablo, solamente que a los Efesios les dice: “ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, / teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; / los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. / Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, / si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús” (Efesios 4:17-21). Cualquier otro contenido que no sea “la verdad que está en Jesús”, su resultado podría ser deformador y nada reformador.

   Amados hermanos, todo lo que creemos y hacemos tiene que ver con la manera de cómo entendemos el fundamento de cada creencia y de cada hecho; y a menudo, podemos descubrir que todavía tenemos malos entendimientos que aprendimos no de la voluntad de Dios sino de costumbres, prácticas, y tradiciones familiares, sociales, y hasta religiosas que son ajenas a la voluntad de Dios.  Son esos entendimientos inadecuados que tienen que ser renovados de la experiencia de nuestra mente.  Es muy probable que a pesar del tiempo que ha transcurrido desde que pertenecemos a la fe cristiana, todavía hay muchos ‘malos entendimientos’ que conservamos y que son las que todavía gobiernan nuestras acciones.  Pero, por la necesidad de que nuestra vida personal sea reformada tenemos que renovar nuestros entendimientos pecaminosos con los benditos y gloriosos principios del santo evangelio de Jesucristo.

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   La tercera razón por la que uno que ya es cristiano siempre necesita una reforma en su vida personal, es porque:

III.- SOLO REFORMÁNDOSE SE EXPERIMENTA LA VOLUNTAD DE DIOS.

   Después de explicar que la reformación de la vida personal es por medio de la renovación del entendimiento, el apóstol Pablo explica que el propósito de todo ello es “para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2b). La renovación de nuestro pensamiento nos permite vivir una vida reformada que cada vez da marcha atrás a lo que es pecaminoso, y es hasta entonces que uno puede comprobar la voluntad de Dios.  La Nueva Traducción Viviente dice que: “…dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes” (Romanos 12:2; NTV).  Una persona que no deja que Dios por medio de su evangelio le cambie “la manera de pensar” (Romanos 12:2; NTV), nunca puede descubrir cuál es la voluntad de Dios para su vida, pero cuando Dios por medio de su palabra cambia “la manera de pensar” de una persona, se hace mucho más fácil que uno compruebe o experimente que la voluntad de Dios es verdaderamente buena, agradable, y perfecta.  Solo cuando uno deja que su entendimiento convencional, sea renovado por un entendimiento que proviene de Dios por medio de su palabra, uno experimenta las tres bondades de su voluntad: Buena, agradable, y perfecta.

  San Pablo también insistió a los Efesios, diciéndoles: “… renovaos en el espíritu de vuestra mente, / […] / Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. / Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, / ni deis lugar al diablo. / El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. / Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes” (Efesios 4:23-29).  Cuando uno renueva su mente o entendimiento con la palabra siempre evangélica de Dios, uno llega a entender cuál es la voluntad de Dios para la vida personal, y uno se encuentra en la capacidad espiritual no solo para entender la voluntad de Dios, sino para hacer lo que es su voluntad y para no hacer lo que no es su voluntad.  Y es hasta ese momento que uno podrá estar dispuesto ya no por obligación sino voluntaria y gozosamente a no hacer lo malo que antes hacía.  El que miente dejará de mentir y hablará verdad. El que se llegara a enojar, podrá controlar sus reacciones y no agredirá a alguien ni física ni verbalmente, y antes que termine el día ya tuvo el valor de pedir perdón por su mal proceder.  El que roba dejará de robar, pues si no deja de robar es porque no está dejando que la palabra de Dios tome su lugar en su entendimiento.  El que no tenía cuidado de su vocabulario, ahora deseará que sus palabras no sean groseras sino edificantes.  Uno va a comprobar que lo que Dios quiere para la vida personal no es nada imposible, ni doloroso, sino bueno, agradable, y perfecto.  Lo mismo les sucederá a los que antes practicaban “toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades” (Romanos 1:29), ya no lo querrán volver a practicar porque se darán cuenta de que no es ni bueno, ni agradable, ni perfecto, en cambio ahora querrán hacer nada menos que la voluntad de Dios que si es buena, agradable y perfecta.  También los antes “murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, / necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia” (Romanos 1:30,31), ahora prefieren la voluntad de Dios antes que proceder a lo malo, desagradable, e imperfecto.

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   CONCLUSIÓN: Mis amados hermanos, estoy seguro que las predicaciones que giran en torno a las doctrinas que durante la reforma protestante del siglo XVI contribuyeron para que la gente vuelva a la palabra de Dios como fundamento de la fe y la práctica libre de tradiciones de hombres, va a ser muy provechoso para todos, sin embargo, no deje usted solamente en el intelecto, todo su conocimiento acerca de Solo la Escritura, Solo la Gracia, Solo Cristo, Solo la Fe, y del Solo a Dios la Gloria.  Interésese usted en que estas doctrinas emanadas de la misma palabra de Dios, reformen primeramente a usted, y no espere usted que primero se reformen otros e incluso la misma iglesia.  Hermano(a), la reforma que ahora nos toca comienza con nuestra vida personal, luego la reforma se extiende con la familia, luego con la iglesia, y finalmente en la sociedad en la que vivimos.

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[1] Westcott-Hort New Testament; https://www.biblegateway.com/passage/?search=Romanos+12%3A2&version=WHNU