Jun 23

DEVOCIONAL DEL MARTES 23 DE JUNIO

DEVOCIONAL FAMILIAR DEL MARTES 23 DE JUNIO:

TITULO: LA PACIENCIA INDICA DOMINIO DE SÍ MISMO.

EL OBJETIVO DE ESTE DEVOCIONAL ES: Que los miembros de cada familia sepan que para poner en práctica la paciencia, necesitamos primeramente cultivar el dominio propio, para que nada externo ni de nuestro propio corazón nos domine para actuar con impaciencia.

  • LEAN EL TEXTO BÍBLICO: Proverbios 16:32.

32 Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y (mejor es1) el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.

1.- Añadido por mí para resaltar que este proverbio contiene dos pares de comparaciones.

  • LEAN ESTA REFLEXIÓN.

   Ya nos hemos familiarizado con un comentario devocional y un proverbio bíblico anterior, con la frase: “el que tarda en airarse”.  Se refiere a quien en menos palabras también se puede describir como: “el paciente”.  En el devocional anterior al que me referí, cuyo texto bíblico Proverbios 14:29 en su primera parte dice que: El que tarda en airarse es grande de entendimiento”; la Traducción en Lenguaje Actual, versión que no cité en dicho devocional, que combina el concepto de la persona “paciente” (el que tarda en airarse) y de la misma persona que su paciencia le identifica como persona de “grande de entendimiento”, esa versión la describe con una sola palabra: El sabio, y al respecto dice de ella: “El sabio domina su enojo” (Proverbios 14:29.  La idea que maneja, y es también correcta en su interpretación es que en la paciencia en la cual hay entendimiento o sabiduría, también hay dominio de sí mismo. De este dominio motivado por la paciencia voy a comentar en este devocional.

   Ahora, pasando a Proverbios 16:32, nuestro texto para hoy, les explico que el proverbista utiliza en estas palabras la figura de un conquistador de ciudades, y que facilitaba a sus lectores originales el entender con más facilidad la enseñanza que deseaba comunicar. Era común en su tiempo que reyes o generales de ejércitos poderosos rodearan hasta por semanas o hasta por meses la ciudad que deseaban conquistar para añadir territorio a su imperio. Algunas veces se daban cuenta que no podrán conquistar su ciudad objetivo por lo que sabiamente decidían que lo mejor era retirarse.  Pero en otros casos, las ciudades rodeadas por ellos, preferían rendirse para no ser masacrados con el poder de la espada. Por fin, para el general y el ejército conquistador, valió la pena todo el tiempo de espera.  Su valentía, su poder, su amenaza, su fuerza, y su paciencia le dieron el éxito.  Pero, el proverbista explica que a pesar del éxito militar que estos tenían, Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad” (Proverbios 16:32).

   Ahora, quiero que observen que las palabras “Mejor es”, que se encuentran al inicio de nuestro versículo, sirven para hacer dos pares de comparaciones.  El primer par de comparativos es con respecto de que “Mejor es el que tarda en airarse (o sea, el paciente), que el fuerte” (o que el “valiente”, o que el “poderoso”), según otras versiones (NVI, DHH, TLA).  Y el segundo par de comparativos es con respecto de que “Mejor es… el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad”.  Lo que quiere decir esta frase, es que: “más vale tener control propio que conquistar una ciudad” (NTV); “más vale el dominio propio que conquistar ciudades” (NVI); “más vale vencerse uno mismo que conquistar ciudades” (DHH); o que: “vale más dominarse uno mismo que dominar a los demás” (TLA).

   Como se puede observar, este segundo par de comparativos, es una repetición aplicativa de la misma persona “paciente” mencionada en el primer par de comparativos.  La aplicación en este caso, es que la persona que es “paciente” lo es, porque tiene “control propio” (NTV), “dominio propio” (NVI); tiene la virtud de “vencerse uno mismo” (DHH), o “dominarse uno mismo” (TLA).  Este dominio de si mismo, es algo que todas las personas necesitamos, mucho más porque ahora somos los hijos de Dios que debemos comportarnos con paciencia. Una persona “que se enseñorea de su espíritu”, es aquella que no permite que sus pensamientos, emociones, y sentimientos le dominen, sino que al contrario tiene la capacidad de tenerlos dominados para que no le hagan reaccionar inapropiadamente ante las situaciones espontáneas, constantes, o permanentes de la vida que requieren que hagamos uso de la paciencia.

   ¿Está usted cultivando la paciencia de tal manera que usted tenga dominio sobre lo que podrían ser reacciones inapropiadas para usted?

  • CANTEN LA ALABANZA: “PACIENTE ESPERÉ A JEHOVÁ” (Peregrinos y Extranjeros).

Presiona el botón PLAY:  del video siguiente, y sigan la voz que les dirigirá en la entonación del himno.

  • OREN CON PALABRAS COMO ESTAS:

   Dios paciente, “lento para la ira, y grande en misericordia”. Qué bueno que tú, amado Dios no reaccionas imprudentemente ante las actitudes de pecado de tus criaturas humanas.  Queremos ser como tú, paciente, que nada altera tu naturaleza, decisiones y acciones.  Nosotros también queremos tener control o dominio sobre nuestras emociones, pensamientos, y sentimientos.  Te pedimos que la paciencia que tu Espíritu produce en nuestra vida, también produzca en nosotros el dominio propio que necesitamos para actuar apropiadamente ante las situaciones adversas que enfrentemos en la vida.  Te lo pedimos en el nombre glorioso y santísimo de tu Hijo Jesucristo.  Amén.

¿QUIEREN PEDIR ALGUNA ORACIÓN?:

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ESTÉN PENDIENTES DE LOS DEVOCIONALES DE CADA DÍA.
 

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