ESTABLECE TU TIEMPO DEVOCIONAL, Por: Diego Teh.

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ESTABLECE TU TIEMPO DEVOCIONAL

Salmo 63:1,2; 119:48; Lucas 6:12,13.

Predicado por primera vez por el Pbro. Diego Teh Reyes, en la congregación “Luz de Vida” de la col. Bojórquez, de Mérida Yuc; el día domingo 14 de Febrero del 2016, a las 18:00 horas.

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   INTRODUCCIÓN: No es mi intención promover que hagamos cultos todos los días en horarios extraordinarios, pero haré la siguiente pregunta: ¿Por qué no hacemos cultos todos los días de lunes a viernes a las 11:00 am, o a las 3:00pm?  Estoy seguro que casi todos van a decirme: Pastor, porque a esa hora estamos trabajando.   ¡Qué bueno!  Gracias a Dios por la bendición de contar con un trabajo por medio del cual recibimos el sustento para nuestra familia.  Pero si no podemos hacer cultos todos los días porque todos tenemos horarios distintos de regreso del trabajo, debemos dedicar un tiempo devocional en casa con nuestra familia.  El trabajo es tan necesario, que debemos ocuparnos en ello por lo menos entre 30 a 45 horas a la semana, y cuando sea necesario algunas horas extra, pero así como es importante el trabajo, también lo es el estar aunque sea unos cuántos minutos en devocional con Dios.  Luego del trabajo, la mayor parte de nuestro tiempo la pasamos por lo general en casa, y con la familia.  Son pocas las excepciones en las que no se puede estar con la familia, dependiendo de la distancia a donde uno ha tenido que ir a trabajar.  La verdad es que la mayor parte de nuestro tiempo luego del trabajo, estamos en casa, ni siquiera en la iglesia, y estando en casa hacemos cosas personales pero también cosas familiares como la cena, la tarea con los hijos, el tiempo de aseo, conversaciones, etc…   En el caso de usted y su familia, entre todas las cosas que hacen en casa todos los días, sea antes de ir al trabajo o después de regresar del trabajo, ¿dedican un tiempo como familia para hacer un devocional?  Es muy probable que como familia e incluso de manera personal usted cada día se sorprenda de no haber podido encontrar el tiempo adecuado para ello, pero tiene que poder hacerlo en algún momento del día.

      En el mensaje de este día, les voy a compartir que dentro de las 24 horas que trae el día, debemos establecer el momento adecuado a nuestro ritmo de vida, para que tanto personal como familiarmente podamos tener un tiempo devocional.  Ese va a ser el enfoque de este mensaje que lleva por título: ESTABLECE TU TIEMPO DEVOCIONAL.  /  ¿Qué momento del día podría ser adecuado para que hagamos nuestro devocional personal o familiar?  /  A través de diversos textos de las Sagradas Escrituras, especialmente del libro de los Salmos, mas un pasaje acerca de la vida devocional de Jesús, y otro pasaje acerca de los apóstoles Pablo y Silas, les compartiré los momentos del día que tenemos como opciones para establecer el tiempo de tener nuestro tiempo devocional.

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   El primero de los momentos del día que tenemos para establecer el tiempo de nuestro devocional, es:

I.- EN LA MADRUGADA.

   David, el rey de Judá, estando en el desierto de Judá experimentó las inclemencias del tiempo, y sin duda que una de las reacciones naturales del cuerpo humano en el desierto a plena luz y calor del día es tener sed.  En una de sus oraciones que hizo estando en aquel desierto, dijo: “Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas,  /  Para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario” (Salmo 63:1,2).  David, así como nosotros, amó la presencia de Dios “en el santuario”.  Es probable que tuvo el privilegio de observar manifestaciones visibles de la presencia de Dios en el Tabernáculo que todavía se usaba en su época, antes que hubiese el primer templo que fue construido por su hijo Salomón; y ver aquella manifestación debió ser para él una grata experiencia, por lo que si no podía estar tan inmediatamente en aquel santuario, no importa si se encontraba lejos en el desierto, o aún en su propia casa o en su palacio, David encontró apropiado para buscar a Dios “de madrugada”.  Así lo prometió hacer y así lo hizo mientras pudo, muchas madrugadas de su vida buscó a Dios tal como un sediento desea agua urgentemente en el intenso calor del desierto.

   Cuando usted no tenga otro tiempo del día, si puede usted tener el hábito de despertar por la madrugada, aproveche usted hacer su devocional, aunque sólo.  El maestro en divinidades, el Reverendo Guillermo Green, de Costa Rica, quien recientemente (18 al 22 de Enero 2016), dio en esta ciudad de Mérida un curso sobre predicación, en el cual participé, nos narró que él conoce a un hombre que como muchos, todos los días tiene que salir de casa para ir al trabajo antes de que amanezca.  Lo peculiar del caso es que este hombre antes de ir, despierta a su hija para que juntos lean la palabra de Dios, y oren a Dios, y luego él se va a su trabajo, y la hija regresa a seguir durmiendo, pero con el hábito de hacer el devocional en la madrugada.  Si las circunstancias tienen para usted como tiempo apropiado solamente la madrugada para hacer su devocional solo o con la familia, pues aproveche la madrugada.

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   El segundo de los momentos del día que tenemos para establecer el tiempo de nuestro devocional, es:

II.- EN LA MAÑANA.

   En otro de los salmos, encontramos a David diciéndole a Dios: “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré” (Salmo 5:3).  No a todos nos es fácil levantarse en la madrugada, pues eso muchas veces depende del horario en el que nos acostemos a dormir, pero pues, por lo general nos levantamos por la mañana, y entre las primeras cosas que podemos hacer de preferencia antes de poner un pie en el piso es meditar en la palabra de Dios.  Una vez hayamos comenzado nuestras ocupaciones del día, la prisa nos comienza a perseguir, y puede que no busquemos estar en comunión con Dios.  Sin embargo, si usted no va al trabajo o a la escuela por la mañana, pues ese tiempo disponible en la casa, aprovéchelo para leer una porción de las Sagradas Escrituras, para cantar un himno, y de manera preferencial para hacer oración por nuestra familia, por otros, y hasta por nosotros mismos.

   La mañana fue el tiempo preferido de Job el gran hombre de quien dice su historia que era “perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1:1), y que por sus hijosse levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días” (Job 1:5).   Ahora, no se necesita hacer holocaustos (quemar el cuerpo de algún ganado) como se hacía en la época de Job.  Ahora, Jesús es nuestro acceso directo a Dios.   Podría ser que como Job también necesitamos a Dios por nuestros hijos, o por cualquier otro motivo personal o familiar, por lo que ahora podemos acudir siempre a Él tanto como en un culto congregacional como también en un devocional familiar.  Pero quizá usted no puede despertar para estar en comunión con Dios en la madrugada, ni podrá hacerlo después del medio día ni por la noche, pues usted se va al trabajo cerca el medio día y regresa muy noche.   O quizá usted es la ama de casa que está en casa por las mañanas, pues entonces, cualquiera que sea el caso de usted, que aproveche la mañana mientras está en casa para hacer su devocional.

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   El tercero de los momentos del día que tenemos para establecer el tiempo de nuestro devocional, es:

III.- DURANTE TODO EL DÍA.

   De nuevo, leemos en uno de los salmos de David, diciendo: “Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día” (Salmo 25:5).  En otras palabras, estar en devocional con Dios no es solamente dedicar un tiempo para leer o meditar la Palabra de Dios, no solamente es hacer una oración y ya, ni mucho menos consiste en cantar una alabanza por más popular que esta sea.  Esperar en Dios es parte no solamente de ‘hacer un devocional’, sino de ‘tener una vida devocional’; es decir, de pasar no solamente unos minutos con Dios, sino de estar todo el tiempo conectado con Dios.  Pero, para poder estar en esta permanente conexión con Dios, no se logra solamente forzando o esforzando a nuestra consciencia para que acepte la presencia de Dios, sino que debe uno haber te

   Esperar en Dios todo el día no quiere decir que pasaremos las 24 horas al día leyendo la Biblia, o dedicados a orar, pues hay que trabajar, pasar tiempo de calidad con la familia, y cumplir otros deberes con la iglesia, y otros deberes sociales.  Esperar en Dios, es mantenernos conscientes de la presencia y providencia de Dios.  Y quien puede estar consciente de que Dios está presente en su vida, tal persona va a estar dispuesta a dedicar desde algunos minutos hasta varias horas del día para hablar con Dios y meditar en su palabra, porque saber y darse cuenta que Dios está con nosotros es una experiencia espiritualmente satisfactoria.  Las palabras de David nos orientan a que aprendamos a esperar en Dios durante todo el día, teniendo centrada nuestra atención en Dios a cualquier hora del día.  Es mucho más que hacer un devocional, pues es estar con el alma conectada a Dios todo el día.

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   El cuarto de los momentos del día que tenemos para establecer el tiempo de nuestro devocional, es:

IV.- ANTES DE COMENZAR LA NOCHE.

  El autor del Salmo 119 nos relata su experiencia devocional con Dios, diciendo: “Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus mandatos” (Salmo 119:148).  ¿Qué es una vigilia de la noche en el contexto de este salmo?   Los israelitas dividían la noche en 3 vigilias de a 4 horas cada una; de 6 a 10 de la noche era la primera vigilia, de 10 a 2 de la madrugada era la segunda, y de 2 de la madrugada al amanecer era la tercer vigilia.  Posteriormente los romanos promovieron el tener no tres sino cuatro vigilias de a tres horas cada una.   Pero lo que el salmista quiere decir con la frase “se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche”, no era que se dormía antes de que comience la noche, sino que antes de que comience la primera de las vigilias de la noche, es decir, antes de las 6 de la tarde, en vez de pensar en cerrar los ojos para dormirse, lo mejor para el salmista en su experiencia espiritual era anticipar sus ojos, ¿para qué?  Él le dice a Dios: “para meditar en tus mandatos”.   En otras palabras, la tarde antes de entrar la noche (quizá entre 5 y 6 de la tarde), fue para el salmista otro tiempo apropiado para tener un tiempo devocional con Dios.

  Para la época del salmista, no era tan fácil tener en disponibilidad un ejemplar de las Escrituras (la ley, o de algunos de los profetas), pero qué privilegio era tenerlo. Él en particular, no podía darse el lujo de pasar un día sin poner los ojos en los mandatos de Dios.  Una razón del porque era mejor leerlo por la tarde antes de que entrara la noche, es por la falta de suficiente iluminación propia de la época.  Pero lo importante en este caso es que la tarde puede ser aprovechada para tener un tiempo devocional con Dios, ya sea solo o en familia.

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   El quinto de los momentos del día que tenemos para establecer el tiempo de nuestro devocional, es:

V.- EN LA NOCHE.

   En el ministerio de Jesús, San Lucas fue muy observador acerca de la vida devocional de oración de Jesús, y nos comparte en su versión del evangelio muchos de aquellos momentos, entre los cuales uno de aquellos momentos lo describe de la siguiente manera: “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.  /  Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:” (Lucas 6:12,13).  Independientemente de que Jesús tenía un motivo altamente relevante y urgente por el cual debía estar en oración con su Padre, es interesante observar que el tiempo que pasó en oración no fue cuando amaneció antes de salir a las calles y a la playa para llamar a sus apóstoles, sino que ocupó toda la noche anterior.

  No pretendo decirle a usted que se pase toda la noche orando, a menos que su vida espiritual le oriente a hacerlo; pero si durante el día usted se encuentra tan ocupado en el trabajo, bueno, pues la noche puede ser apropiado para usted para dedicar un tiempo de estar en comunión con Dios, no importando si ya son las siete o las once de la noche, o si ya es la media noche.  Los apóstoles Pablo y Silas en la ocasión en la que fueron puestos en la cárcel de la ciudad de Filipos, nos narra San Lucas que … a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían” (Hechos 16.25).

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   CONCLUSIÓN: Amado hermano, ¿cuál es el momento que se adapta a su realidad de cada día?  Usted tiene que establecer por lo menos una ocasión al día.  Por supuesto que no puede limitarse a solamente un momento, pues, por ejemplo, Daniel “se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes” (Daniel 6:10); pero no puede ser que pasemos todo el día y la noche entera sin dedicar un solo momento para estar en devocional con Dios.  Tenemos la madrugada, la mañana, el resto del día, la tarde antes de entrar la noche, y toda la noche misma, como opciones para establecer nuestro tiempo devocional.  Nuestra fe en Jesucristo nuestro Salvador y Señor demanda que cultivemos el hábito de hacer el devocional no solo personal sino también acompañado de la familia.

   

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