POR QUÉ ES NECESARIA LA UNIDAD DE LOS CREYENTES, Por: Diego Teh.

porqueesnecesarialaunidadcristiana

POR QUÉ ES NECESARIA LA UNIDAD DE LOS CREYENTES

Juan 17:20-23.

Predicado por primera vez por el Pbro. Diego Teh Reyes, en la congregación “Ebenezer” de la col. San José Tecoh, de Mérida Yuc; el día jueves 24 de Marzo del 2016, a las 19:00 horas.

.

   INTRODUCCIÓN: Hoy, aunque es la noche en la que se recuerda la última cena de Jesús con sus discípulos, no haré una exposición estrictamente enfocada al tema de la cena de pascua ni de la santa cena como sacramento de nuestra fe.  Hoy me enfocaré en el tema de la unidad que también es de mucho valor e importancia para toda asociación de discípulos de Jesús.  Aquella misma noche de la última cena, Jesús no omitió enseñar a sus discípulos acerca de cómo asociarse en unidad.  Esa misma noche mientras cenaban, Jesús les dijo: Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.  /  En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:34,35).  El amor mutuo es la virtud que los llevaría a la unidad, y su unidad les identificaría como discípulos de Jesús.

   Después de la cena con sus discípulos, luego de un largo discurso que les dio, luego del lavamiento de pies que hizo a cada discípulo, y luego de algunas conversaciones personales con Tomás, con Felipe, con Pedro, con Judas, etc…, en vez de irse a dormir porque ya era muy noche, Jesús los llevó al monte de los Olivos, al huerto Getsemaní, donde él hizo una oración muy especial rogando al Padre por la unidad de aquellos primeros discípulos, e incluyendo a los creyentes de todas las épocas y lugares, diciéndole al Padre: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,  /  para que todos sean uno;…” (Juan 17:20,21a). En aquella oración también nosotros fuimos incluidos para que la unidad sea una de nuestras prácticas entre los discípulos que el Señor nos ha querido hacer parte.

   En este mensaje voy a enfocarme en la verdad de que la unidad por la que Jesús rogó es muy necesaria en toda la iglesia local.  /  ¿Por qué es necesaria la unidad cristiana en toda iglesia local?  /  Basado en las palabras de la oración de Jesús en el huerto Getsemaní, cuando ora por la unidad de sus primeros discípulos, les compartiré algunas razones por las que la unidad es necesaria en toda iglesia local.

.

   La primera razón por la que la unidad es muy necesaria en toda iglesia local, es:

I.- PORQUE ES LA VOLUNTAD DE DIOS.

   Jesús conoció muy bien a cada uno de sus discípulos.  Sabía cómo serían capaces de enojarse hasta por problemas de terceras personas, como cuando la madre de Juan y Jacobo le pidió a Jesús que les diera un lugar prominente a sus dos hijos.  Aquella ocasión los demás discípulos, nos relata San Mateo que: “Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos” (Mateo 20:24).  Por supuesto que les era muy necesario disciplinarse en la práctica de la unidad.  Antes de que Jesús concluyera su ministerio terrenal rogó por este don para todos sus discípulos.  En su oración, Jesús le expresa al Padre con mucho énfasis en por lo menos cuatro ocasiones que la razón de su oración es: “para que todos sean uno” (v. 21), “para que sean uno” (v. 22b), “para que sean perfectos en unidad” (v. 23b), y “para que sean uno” (v. 11c).  Aquella oración de Jesús por sus discípulos, la hizo porque él estaba seguro de que esa era la voluntad de Dios que debería ser practicada entre todos los que aceptan ser sus discípulos.  Por eso rogaba al Padre para que a cada discípulo le fuese dado los dones o virtudes necesarias para poner en práctica esta característica tan necesaria de la unidad.

   Esta oración tendría su resultado a la medida que cada discípulo someta su vida a Dios, a la medida de cómo cada discípulo entienda la gracia del evangelio, y a la medida cómo cada discípulo comprenda la naturaleza humana de sus compañeros.   Cuando Jesús se fue, después de 40 días de haber resucitado, los diez días siguientes fue de manifiesta unidad no solo entre los apóstoles sino en un número ya mayor de 120 personas que se reunían a orar a Dios (cf. Hechos 1:14,15).  Tan pronto como el día de Pentecostés marcó el despegue del crecimiento de la iglesia en Jerusalén, notamos que no solamente los apóstoles sino la multitud de los creyentes perseveraban no solamente en unidad sino también en unanimidad (cf. Hechos 1:14; 2:1; 2:46; 4:24; 5:12), es decir totalmente de acuerdo en todo en cuanto se refiera al santo evangelio de Jesús.  Obviamente, la naturaleza pecaminosa siempre hacía surgir conflictos y marcadas diferencias, pero era necesario retomar la unidad.  Por ejemplo, la estrategia de elegir diáconos fue para retomar la unidad que se estaba debilitando por causa de una mala atención a un grupo de viudas.  Esto nos deja claro que la unidad de los discípulos, o de los creyentes o cristianos, o de la iglesia que es lo mismo, es la voluntad de Dios.

.

   La segunda razón por la que la unidad es muy necesaria en toda iglesia local, es:

II.- PORQUE TIENE UN PROPÓSITO SALVADOR.

   La razón por la que se debe practicar la unidad cristiana no es para hacer fama, sino en palabras de Jesús a su Padre, es “Para que el mundo crea que tú me enviaste” (v. 21b), y “para que el mundo conozca que tú me enviaste” (v. 23b).  El propósito de la unidad es que la gente crea que Jesús es enviado de Dios, que no por capricho personal se identificó como Rey, como Salvador, como Hijo de Dios, sino porque su persona y oficio es proveniente de Dios.   Pero para facilitar esta reacción favorable de la gente hacia Jesús, es necesario que sea visto en los que son discípulos, la unidad como resultado del amor que han recibido de Dios, y que todos se tienen entre sí, y que unidos lo comparten a otras personas.

   Mahatma Gandhi en su autobiografía comenta que un domingo por la mañana fue a una iglesia cristiana, y que tenía el propósito de hablar con el pastor al terminar el culto para hacerse cristiano. Cuando entró en el templo la comisión de recepción se negó a proporcionarle un asiento, y le sugirió que fuera a una iglesia de “negros”.  Gandhi salió de aquel templo para no volver más. “Si también los cristianos tienen diferencias de clase”, pensó, “permaneceré siendo hindú, y desde allí atacaré el mal”.  Lamentablemente Gandhi nunca dio el paso final para hacerse cristiano, él dijo: “yo sería cristiano de no ser por los cristianos”; permaneció hindú hasta el final[1].  Como Gandhi hay personas que no deciden ni quieren creer en Jesús porque la iglesia local que tienen en su alrededor no tienen la visión de reflejar con sus vidas el amor de Jesús para que entonces sea creído como enviado de Dios para salvación de los pecadores.  Jesús sabía que este mal afectaría en algún momento a sus mismos apóstoles, y a los creyentes de las iglesias locales de la posteridad, por eso hace esta oración a favor de la unidad.

   Amados hermanos, una iglesia local que no está unida para compartir el amor de Dios en Jesucristo a la humanidad, aunque se una para otros propósitos, es una iglesia que no cumple el propósito de Dios.  La oración de Jesús nos enseña claramente que toda comunidad de discípulos debe tener como propósito general, el anunciar de palabra (cf. Juan 17:20 “por la palabra de ellos”), y por la unidad en amor.  Si nuestra iglesia no está ayudando a la salvación de personas, si nuestra iglesia no está inspirando que otras personas crean en Jesús, es necesario que analicemos en qué aspecto de nuestra unidad estamos fallando.

.

   La tercera razón por la que la unidad es muy necesaria en toda iglesia local, es:

III.- PORQUE REFLEJA EL CARÁCTER DE DIOS.

  En su oración en la que Jesús ruega a su Padre que sus discípulos experimenten la gracia de la unidad entre sí, afirma en dos ocasiones que la razón de su oración es: “Para que sean uno, así como nosotros” (v. 11c), y le insiste de nuevo a su Padre: “así como nosotros somos uno” (22b).  Esta afirmación enfática e insistente de Jesús, nos lleva a recordar de que Dios siendo uno, es al mismo tiempo tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu santo, pero aunque cada una de estas tres personas tiene una manifestación y un actuar libre y particular, hay una unidad absoluta en la esencia del Ser divino.  En Dios no hay desunión ni en la eternidad celestial donde todo es perfecto, aunque sus personas entren en contacto con la dimensión del tiempo en nuestro universo.  Por ejemplo, el Padre bien podía estar en el cielo en la eternidad, y su Hijo aquí en la tierra, sin que por eso dejen de ser uno solo.

  Cuando Jesús le pide a su Padre que ponga en los discípulos una unidad como la que hay entre ellos, estaba pidiendo que a cada discípulo le sea dada la capacidad de mantener con los demás una sana relación de compañerismo caracterizado por el respeto ante las diferencias de los demás.  Jesús no estaba pidiendo que su Padre convirtiera en robots a los discípulos de tal manera que cada quien haga y actúe exactamente como los demás, sino que su petición consistió en que todos puedan tratarse con amor, con tolerancia, con paciencia, y con perdón si es necesario.   Por otra parte es conveniente recordar que los seres humanos fuimos creados a “a su imagen” (Génesis 1:27), y aunque la naturaleza pecaminosa afecta la calidad de dicha imagen, no la elimina sino que permanece aunque difusa en todo pecador.  Pero cuando una persona cree en Jesús, esa imagen comienza a ser restaurada, y entonces somos capaces de reflejar el carácter de Dios, como el poder reflejar un carácter de unidad con el fin de dar a conocer a Jesucristo el Salvador.

.

   La cuarta razón por la que la unidad es muy necesaria en toda iglesia local, es:

IV.- PORQUE INDICA NUESTRA ESPIRITUALIDAD.

  Esta unidad por la que Jesús rogó para sus discípulos, no solamente se trata de cualquier tipo de unidad superficial basada en intereses comunes de los discípulos, sino como Jesús dijo a su Padre en su oración, implica: “que también ellos sean uno en nosotros” (v. 21c).  Primero rogó por la unidad que debería verse entre todos y cada uno de los discípulos, pero en esta parte de su oración hace una aclaración importante y fundamental, que la unidad que debería haber entre cada uno de ellos, tiene que darse también pero primeramente para con Jesús y para con el Padre.  Es decir, la unidad de los discípulos es un indicador de qué tan real es nuestra comunión con Dios.  Es un indicador de qué tan espirituales vivimos delante de Dios.

   Más adelante en su oración por la unidad de los discípulos, Jesús le dice a su Padre, cómo debe darse este aspecto espiritual de la unidad de los discípulos para con ellos dos: Padre e Hijo.   La explicación es: “Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad” (v. 23).  La unidad de los discípulos consiste en reflejar la realidad de una experiencia de relación personal e íntima con Dios por medio de Jesucristo.   La unidad de los creyentes no se puede dar si primeramente no están unidos a Jesús por medio de la fe.  Indiscutiblemente Jesús si está unido al Padre, y cuando un creyente se une a Jesús por medio de creer en él como el Hijo de Dios, se puede decir que esa persona está en unión o comunión con Dios, y está en capacidad de compartir esa unidad de manera perfecta, primeramente con otros creyentes.   El apóstol Juan explica en su primera epístola que “lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo” (1 Juan 1:3).  Efectivamente, primero tiene que haber comunión con Dios por medio de creer en Jesucristo para poder tener unidad o comunión estrecha unos con otros.

   Cuando una persona no puede no puede actuar con sentido de unidad en un grupo de creyentes, siempre va a estar causando reacciones negativas para con los demás, por lo que tal persona debe analizar si en realidad ha comenzado su comunión o unidad con Dios por medio de Jesucristo.   Si no ha comenzado su unión por la fe en Jesucristo, esa debe ser su primera tarea.

.

  CONCLUSIÓN: Dios nos conceda la gracia de ser una congregación, o una familia, unida para proclamar a Jesucristo.  Los creyentes de la actualidad no estamos ajenos al problema de la falta de unidad; es más tenemos entre nosotros falta de unidad.  Es evidente que las iglesias locales de toda denominación tienen problemas de unidad.  Las iglesias locales con falta de unidad son las que menos ministerio realizan, y son las que más problemas tienen y se causan entre sí; pero las iglesias locales que promueven la unidad entre sus miembros, y cuando estos lo ponen en práctica, alcanzan la meta de extender el evangelio y al mismo tiempo crecen edificándose en amor.  Si esto es lo que anhelamos, entonces practiquemos la unidad en amor, respeto, paciencia, perdón, y proclamación del evangelio de la salvación eterna por medio de Jesucristo.

———————————

[1] http://cvclavoz.com/cvc-devocionales/por-que-mahatma-gandhi-no-fue-cristiano/

   

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.