LA PERFECCIÓN POR MEDIO DE LA PALABRA, Por: Diego Teh.

laperfeccionpormediodelapalabra

LA PERFECCIÓN POR MEDIO DE LA PALABRA

2 Timoteo 3:14-17.

Predicado por primera vez por el Pbro. Diego Teh Reyes, en la iglesia “Verdad y Redención” de Cd. Juárez, Chihuahua; el día domingo 14 de Agosto del 2016, a las 10:00 horas.

.

   INTRODUCCIÓN: Comenzaré haciendo una pregunta a las hermanas, ¿cómo sería el hombre perfecto para ustedes? Si alguien le preguntara a Paquita del Barrio diría que no hay y se expresaría groseramente de los hombres.  Si le preguntáramos a Laura Pausini, Ana Cirré, Miriam Hernández, dirían que no hay hombre perfecto, sino solamente casi perfecto, pues ellas comparten una canción titulada: “Eres casi el hombre perfecto”.  Obviamente su enfoque es romántico.   Ahora pregunto a los hermanos, ¿cómo sería la mujer perfecta para ustedes?  Quizá más de uno relacionemos la perfección con la belleza física.  Quizá alguien decepcionado diga también que no hay mujer perfecta.

. En parte del sermón de Jesús conocido como el sermón del monte, predicó: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48). ¡Buena noticia!  No en lo romántico, no en lo físico, sino en lo espiritual, a pesar de que los seres humanos somos pecadores, sí podemos ser perfectos.  Y en nuestro texto bíblico para este mensaje, el apóstol Pablo al indicarle a Timoteo una lista de las utilidades de “Toda la Escritura” (la palabra de Dios), le explica que cada utilidad es “a fin de que el hombre de Dios sea perfecto,…” (2 Timoteo 3:17).  Para San Pablo la perfección del hombre (ser humano), es posible según la relación que una persona tenga con la palabra de Dios.

   Basado en nuestro texto apostólico, hoy me propongo predicarles que para ser personas perfectas según Dios todo creyente debe cumplir requisitos relacionados con la palabra de Dios.  /  ¿Qué requisitos relacionados con la palabra de Dios debemos cumplir los cristianos?  /  Algunas de las frases de todo el texto de 2 Timoteo 3.14-17 nos indican algunos de los requisitos que los creyentes debemos cumplir con respecto a la palabra de Dios que nos ayudan a ser hombres perfectos y mujeres perfectas en la vida espiritual.

.

   El primer requisito que todo creyente debe cumplir para que sea perfeccionado por medio de la palabra de Dios es:

I.- LA PERSISTENCIA EN LA PRÁCTICA DE LO APRENDIDO.

   Para presentar el asunto de la perfección cristiana, el apóstol Pablo comienza instruyendo a Timoteo desde los versículos 1 al 13 haciéndole ver muchos detalles del carácter espiritual muy peligroso de las personas que viven sin conocimiento de la palabra de Dios, quienes al mismo tiempo viven dominados por la depravación que el pecado impone a sus vidas.  Pero como Timoteo ya era un cristiano conocedor de las Sagradas Escrituras, le hace una encomienda muy importante diciéndole: “Pero persiste tú en lo que has aprendido…” (2 Timoteo 3:14a).   Gracias a que Timoteo creció teniendo una madre y una abuela cristianas, tuvo el privilegio que desde la niñez aprendió lecciones de todas las Sagradas Escrituras existentes en su época.  Sin duda que había aprendido mucho de los primeros cinco libros del Torah escritos por Moisés, luego de los ocho libros conocidos como los Neviim o de los profetas, y también de los once libros conocidos como los Ketubim o los escritos[1]; los 24 libros que hoy forman los 39 libros de nuestro Antiguo Testamento.   Sin duda que también había escuchado por medio del algún cristiano o apóstol el mensaje del evangelio.  En fin, Timoteo había aprendido mucho de la palabra de Dios, sin embargo, Pablo no duda en decirle que tiene que persistir en lo que había aprendido.   Esta persistencia es una indicación de que el aprendizaje que uno hace de la palabra de Dios no debe quedarse en el nivel de una información espiritual almacenada en la memoria, sino que debe llevarse a la práctica.  No hay manera de ser perfecto si uno no pone en práctica lo aprendido.

.

   El segundo requisito que todo creyente debe cumplir para que sea perfeccionado por medio de la palabra de Dios es:

II.- LA CONVICCIÓN EN LO APRENDIDO DE LA PALABRA.

   La segunda encomienda del apóstol Pablo a Timoteo con respecto a la perfección por medio de la palabra también tiene que ver con la persistencia.  La primera frase del versículo 14 se debe leer no solamente como “persiste tú en lo que has aprendido”, sino también como: “…persiste tú en lo que [has aprendido y] te persuadiste” (2 Timoteo 3:14a).  Estas palabras del apóstol Pablo a Timoteo, nos revelan que Timoteo no solamente fue un lector de las Escrituras, ni solamente fue un alumno del curso de Antiguo Testamento, sino que de cada detalle que él había aprendido estaba persuadido o convencido de que aquello era la verdad.  Fue por convencimiento de las Escrituras que Timoteo había creído en Jesucristo.

   Es muy claro que en la fe cristiana el conocimiento de la palabra de Dios es importante, pero no se trata de solo saber sino de poner en práctica lo que uno aprende.  Pero nadie puede practicar algo del cual no está convencido si es así.  De nada sirve el saber mucho o aun poco si uno no está convencido de que todo conocimiento de la palabra de Dios es verdad.  En su segunda epístola a los Corintios, el apóstol Pablo les dice que: “Conociendo, pues, el temor del Señor, PERSUADIMOS A LOS HOMBRES;…” (2 Corintios 5:11a).  Pablo se refería al objetivo que como equipo misionero tenían con las personas a quienes les compartían el mensaje del evangelio con fundamento en las Sagradas Escrituras.  Las personas para abrazar la fe del evangelio de Jesús, primeramente tienen que estar persuadidas o convencidas de que el mensaje es verdad, que es real, etc… si no, no hay ni salvación, ni perfeccionamiento.

  En uno de los diálogos de defensa del apóstol Pablo ante Festo y ante el rey Agripa, el apóstol Pablo le pregunta al rey: ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees” (Hechos 26:28), y su respuesta fue: “Por poco me persuades a ser cristiano” (Hechos 26:28).  Conocimiento de las Sagradas Escrituras especialmente acerca de los libros proféticos no le hacía falta a este rey, pero tenía que estar convencido.  Ese “por poco me persuades” (o convences) hace la diferencia para no ser el hombre perfecto que uno debería ser.

   Dice un himno: “¿Te sientes casi resuelto ya? ¿Te falta poco para creer? ¿Por qué, pués , dices tú a Cristo él Salvador: “Hoy no, mañana te seguiré”? / ¿Te sientes casi resuelto ya? Pues vence el “casi”, a Cristo ven. ¡Haz hoy tu decisión! ¡No la postergues ya! “Mañana” puede ser tarde tal vez. / El”casi”, hermano, es sin valor frente al gran Juez que te juzgará. ¡Ay del que muere aquí casi creyendo! Completamente perdido está”.

   Amados hermanos, no puede haber perfección en una persona que no está convencida de que toda palabra de la Biblia es la verdad de Dios. Para comenzar si no puede creer en Jesucristo como su Salvador no puede tal persona ser salva de la condenación eterna.  Es hasta después de persuadirse de que Jesús es el Hijo de Dios y salvador de los pecadores elegidos de Dios, que entonces comienza la salvación y la perfección que poco a poco va progresando en el creyente.

.

   El tercer requisito que todo creyente debe cumplir para que sea perfeccionado por medio de la palabra de Dios es:

III.- LA CONCIENTIZACIÓN DE LA FUENTE DE LA PALABRA.

   Como parte de la segunda encomienda de Pablo a Timoteo de persistir en lo que “te persuadiste”, le añade: “…sabiendo de quién has aprendido” (2 Timoteo 3:14b).  Pablo no estaba reclamando algún derecho de él sobre Timoteo, porque gracias a él Timoteo había aprendido mucho en cuanto a Dios, sino que Pablo estaba orientando a que Timoteo no perdiera de conciencia que su conocimiento en cuanto a Dios venía no de hombre alguno sino de Dios mismo.  Por eso le dice a Timoteo que siempre debería estar consciente “de quién ha(s) aprendido”.  De nada sirve leer, estudiar, o aprender mucho de la biblia si no se lee o aprende estando consciente de Dios es quien por medio de ella habla al pecador.  Una lectura de la palabra de Dios, un estudio bíblico, o hasta escuchar una predicación si uno no está consciente de que lo que uno escucha es la voz o voluntad de Dios, no puede resultar en perfección.

.

   El cuarto requisito que todo creyente debe cumplir para que sea perfeccionado por medio de la palabra de Dios es:

IV.- LA ADQUISICIÓN DE SABIDURÍA PARA LA SALVACIÓN.

   Cuando el apóstol Pablo le recuerda a Timoteo “que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras”, al respecto le añade: “las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 3:15).  Ser sabio debe ser una de las ocupaciones que deberíamos procurar cada día.  1500 años antes, Moisés en una oración dirigida a Dios, le dice: “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría” (Salmo 90:12).  Toda nuestra vida necesita sabiduría.

   Un hombre perfecto entonces es un hombre que aprovecha las Escrituras de la palabra de Dios para primeramente adquirir sabiduría específicamente para la salvación, pero también para los demás aspectos de su vida cotidiana.  Si una persona no busca en las Sagradas Escrituras la sabiduría para la salvación, tal persona estará buscando la salvación por sus propios medios, o la estará buscando en una secta, en una religión del paganismo moderno, o hasta en una persona; pero el apóstol no se pierde la oportunidad de recordarle a Timoteo que la salvación es “por la fe” y “en Cristo Jesús”.  No puede ser perfecto quien no usa fe en Cristo.  No puede ser perfecto quien no se guía por la palabra de Dios para la búsqueda de la salvación o de otra gracia para la vida personal o hasta familiar.

.

   El quinto requisito que todo creyente debe cumplir para que sea perfeccionado por medio de la palabra de Dios es:

V.- LA DISPOSICIÓN DE PREPARARSE PARA BUENAS OBRAS.

   Ya hemos observado que ser perfecto es más que aprender.  Implica poner en práctica lo que se aprende.  Por eso el apóstol Pablo en su enseñanza acerca de la perfección por medio de la palabra de Dios, le dice a Timoteo que la finalidad de la perfección de un hombre de Dios (sin duda que no excluye a las mujeres cristianas) es que uno “esté enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:17b).  El ser un cristiano perfecto por medio de la palabra de Dios no significa ser una persona que conoce de manera completa todo un sistema de teología.  No se trata de ser una persona capaz de explicar de manera brillante una u otra doctrina bíblica o teológica.  No se trata de saber mucho de biblia, ni de ser capaz de esquematizar de manera inductiva cualquier texto o libro bíblico, sino de estar “preparado para toda buena obra”, pero con una indicación muy especial: que no esté preparado a medias, sino “enteramente preparado”.  Estar preparados para hacer lo bueno, es la razón por la que Cristo murió por nosotros su iglesia. En otra de sus epístolas y a otro pastor llamado Tito, el apóstol Pablo explicó que Cristo “se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras“ (Tito 2:14).

   Amados hermanos, esta preparación o capacitación que hace perfecto a un cristiano no viene de métodos científicos, sino solamente de la enseñanza de la palabra de Dios; pero para ello es necesario que el cristiano esté dispuesto a prepararse por lo menos para una obra específica a la que ha sido llamado por Dios para desempeñar.  No se puede ser perfecto sin la palabra de Dios y no se puede ser perfecto si uno no está haciendo una obra buena a favor del extendimiento del evangelio de Jesucristo.

. 

   CONCLUSIÓN: Amados hermanos, el hombre perfecto y la mujer perfecta a la vista de Dios, según su propia palabra, es aquella persona que ha consagrado su vida para ser un hombre o mujer de Dios, y que tiene las Sagradas Escrituras de la fe cristiana como su única regla de fe y práctica.  Sí Jesús dijo: “Sed perfectos” es porque sí se puede ser perfecto.  Perfecto no quiere decir sin pecado, sino la calidad de poner en práctica la voluntad revelada de Dios por medio de las Sagradas Escrituras.

—————————-

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Tanaj

   

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.