NO DEJES QUE DIRIJA LA ZARZA, Por: Diego Teh.

NO DEJES QUE DIRIJA LA ZARZA

Jueces 9:8-15

Predicado por el Pbro. Diego Teh Reyes, en las congregaciones “Unidad en Cristo”, “Luz de Vida”, y “Roca de la Eternidad”, durante los meses de octubre y noviembre 2016, con motivo de elección de sus respectivos nuevos directivos y ministerios.

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INTRODUCCIÓN: ¿Recuerdan los nombres de los primeros jueces de Israel? Otoniel, Aod, Samgar, Débora, Barac, Gedeón (a quien le fue puesto el apodo/nombre Jerobaal: Cf. Jueces 6:32 porque había derribado el altar de Baal), Tola, Jair, Jefté, Ibzán, Elón, Abdón, Sansón, Micaia… Todos ellos fueron padres, o en el caso de Débora fue madre; pero como los hijos no siempre resultan ser buenos hijos o buenos hermanos, así fue el caso de Gedeón o Jerobaal con uno de sus 72 hijos hijos que tuvo con todas las que fueron sus esposas.  El v. 1 de este capítulo 9 de los Jueces comienza mencionando a su hijo llamado Abimelec, quien queriendo gobernar sobre los habitantes de la ciudad samaritana de Siquem, apoyado por dos de sus tíos, hermanos de su madre, logró convencer a los demás ciudadanos a que le apoyaran para ser rey de la ciudad de Siquem.  Su argumento o propuesta política fue: ¿Qué os parece mejor, que os gobiernen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal, o que os gobierne un solo hombre? Acordaos que yo soy hueso vuestro, y carne vuestra” (Jueces 9:2).  Tras haber recibido el apoyo de los más influyentes, y el voto de los habitantes, mandó matar a 70 de sus hermanos hijos de su mismo padre Jerobaal, decapitando a todos ellos sobre la misma piedra, pero el menor de ellos llamado Jotam logró esconderse y sobrevivir a la matanza.

Luego de esta elección, Jotam al parecer si era menor pero no menor de edad sino el menor de todos, pues tuvo habilidad sin problemas para reunir a los habitantes de la ciudad de Siquem para compartirles la fábula/parábola que dice: “Fueron una vez los árboles a elegir rey sobre sí, y dijeron al olivo: Reina sobre nosotros. / Mas el olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el cual en mí se honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles? / 10 Y dijeron los árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros. / 11 Y respondió la higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ser grande sobre los árboles? / 12 Dijeron luego los árboles a la vid: Pues ven tú, reina sobre nosotros. / 13 Y la vid les respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles? / 14 Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: Anda tú, reina sobre nosotros. / 15 Y la zarza respondió a los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, abrigaos bajo de mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano” (Jueces 9:8-15).  Amén.  Los versículos siguientes a esta fábula/parábola nos relatan la identificación de Abimelec con la zarza, y nos dejan bien claro que fue un error de los siquemitas haber elegido a Abimelec “la zarza”, a quien nunca debieron elegir.  Consideré que esta historia es apropiada para nuestra reunión congregacional ahora que vamos a elegir directivos y ministerios que conducirán los trabajos de esta congregación para los años 2017 y 2018; por lo que tomando el tenor del texto bíblico he titulado el mensaje de este momento: NO DEJES QUE DIRIJA LA ZARZA.

Específicamente, en este mensaje voy a enseñarles que esta parábola tiene razones prácticas que se deben tomar en cuenta cuando se tiene que realizar una elección de personas para ocupar los cargos necesarios para que una organización o asociación funcione debidamente, ya sea en la sociedad de padres de familia de la escuela, en la empresa donde usted trabaja, e incluso en la congregación cristiana a la que pertenecemos. / ¿Qué razones prácticas se deben tomar en cuenta cuando se tiene que elegir personas para cargos de alguna asociación de personas? / Por medio de observaciones al texto bíblico les voy a compartir algunas razones prácticas para no dejar que dirija la zarza.

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La primera razón práctica para no dejar que dirija la zarza es:

I.- PORQUE USTED PUEDE HACERLO SIN AFÁN DE PERJUDICAR.

La palabra zarza no indica necesariamente una determinada planta sino solamente se usa como un término botánico común que puede designar a muchas plantas espinosas de talla arbustiva. Más bien se trata de cualquier arbusto espinoso.

En algunos lugares en ámbitos políticos, y hasta religiosos, se escogen a las personas incorrectas para llevar a cabo las funciones para las cuales son electas, pero finalmente ni cumplen su función.  Es así como comienzan a aparecer líderes dispuestos a ser dirigentes que durante su liderazgo jamás darán los frutos esperados. Comienzan a aparecer líderes que por motivaciones incorrectas quieren gobernar sobre personas hacia quienes tienen intenciones maliciosas solo de causar algún daño.  Son líderes tipo zarza.  Son los líderes que no deben ser nunca elegidos para dirigir nada.  Según nuestra lectura bíblica de Jueces capítulo 9, ese fue el caso de Abimelec la zarza que no debió ser electo por los siquemitas.  En su discurso político ilustrado por Jotam su hermano menor, se puede oír su malicia en su amenaza cuando con carácter propio de zarza les dice: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, abrigaos bajo de mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano” (Jueces 9:15). Con estas palabras solamente les estaba amenazando que si no le apoyaban, de todas maneras era capaz de perjudicarlos tal como una zarza que si llega a ser incendiada, su fuego es capaz de quemar hasta el más imponente bosque de majestuosos cedros como lo eran los bosques del Líbano.

Amados hermanos, el propósito de este mensaje no es que comencemos a juzgar en nuestra mente a nuestros hermanos, y así traigamos a nuestra mente los pecados, debilidades, y deficiencias de nuestros hermanos; sino que el propósito de este mensaje es que cada uno de nosotros tengamos el cuidado de no comportarnos con la mala actitud de zarzas devoradoras.  Si usted es propuesto para alguna función, acéptelo con la motivación correcta de servir y contribuir al avance de la obra de Dios aquí en esta congregación.  Si usted es electo, luego de entrar en función, haga todo lo que está de su parte de no causar problemas a la obra de Dios.  Muchas veces en iglesias y congregaciones, he escuchado quejas de los mismos creyentes que lamentan haber elegido a ciertas personas como sus dirigentes porque resultan tener actitudes de zarza.  Espero que cada uno de nosotros que tenemos o tendremos una función en esta congregación no seamos objeto de esta queja.

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La segunda razón práctica para no dejar que dirija la zarza es:

II.- PORQUE USTED PUEDE HACERLO AUNQUE ESTÉ MUY OCUPADO.

Fíjese en una cosa, que todos los árboles que daban fruto: El olivo, la higuera, y la vid, estaban demasiado ocupados en sus quehaceres, de tal manera que ninguno de ellos tenía el menor interés de reinar sobre ellos. Según la narración todos estos árboles estaban muy ocupados en sus respectivos deberes propios de su naturaleza, pero a pesar de ello, sin dejar de hacer lo primero que es propio de su naturaleza, podían tomar la responsabilidad de reinar que se les estaba proponiendo, pero simplemente ninguno quiso.  Parece muy loable la falta de ambición de gobierno en ellos porque como olivo, higuera, y vid tenían sus respectivas ocupaciones, pero esto trajo como consecuencia que la zarza tome la función que no les correspondía, y el resultado fue un desastre.

Lo interesante de todo esto es que si los líderes zarzas no dan frutos, no toda la culpa es de ellos, sino de los que los eligen, pero más es culpa de los que deberían haber aceptado esa función pero no lo aceptaron. Claro, porque a falta de otros que podrían dirigir, que pueden tener más fruto, permitimos el gobierno de los que tienen el mal espíritu de zarza. En todos los ámbitos de la actividad humana, se escuchan las quejas acerca de los malos dirigentes: en el gobierno de una nación, en el congreso, en las alcaldías, en las asociaciones gremiales, en los liderazgos estudiantiles, en las directivas de los padres de familia en las escuelas, en las juntas de vecinos, en los presbiterios, en los sínodos, en los concilios, y hasta en las Asambleas Generales de asociaciones religiosas cristianas, pero la culpa es de quienes los pusieron, y más de los que debieron estar en esas funciones pero no quisieron.

Por eso la gran pregunta es: ¿Por qué ese mal líder está allí, gobernando sobre ti? La respuesta es muy sencilla: Porque usted lo escogió, ya sea votando por él o no votando por otro mejor. O lo que es peor: porque usted no estuvo dispuesto a tomar esa función. Y si ese es el caso usted no tiene ningún derecho a quejarse, porque usted que tiene buen fruto y un buen espíritu, pudiendo hacer la diferencia, ha preferido y elegido estar tan ocupado en sus quehaceres por lo que no tiene tiempo ni interés en gobernar sobre los asuntos que con usted pudieron haber sido mejor atendidos.  Así, es como usted ha dejado que reine sobre usted mismo y sobre los demás a alguien con el espíritu perjudicial de la zarza. No se queje, ni le critique. Cuando los hombres idóneos rechazan las responsabilidades que Dios les da para ayudar en la conducción de la humanidad, están dejando que surjan dirigentes con el carácter perjudicial de la zarza, carácter encarnado en hombres ambiciosos de poder, vanidosos, que gobiernan con soberbia y arrogancia, que ponen normas que ni ellos mismos están dispuestos ni preparados a cumplir.  Cuando los que deben asumir estas responsabilidades, por comodidad no toman el lugar que les corresponde, por no hacerse problemas o por estar atendiendo sus proyectos de vida personales, permiten que esos lugares a los que están siendo llamados queden vacíos de autoridad, y que muy pronto serán llenados por el espíritu de la zarza.  Pero cada vez que Dios ve una necesidad de liderazgo, Él llama a sus siervos fieles y ocupados para que tomen las responsabilidades correspondientes.

Cuando Dios miró a Israel sumido en las tinieblas, con un rey sin carácter en el gobierno, tomando las decisiones incorrectas, él llamó a un varón conforme a su corazón y le ofreció el trono de esa nación y ese “varón” (David, un niño de 12 años) no se excusó alegando estar muy ocupado en su vida, sino que aceptó la comisión divina y empezó a prepararse para ser un buen gobernante. Y lo fue. El mejor que ha tenido Israel en toda su historia. No le dio lugar a la zarza. Así Dios llama a sus hombres hoy, que acepten liderar con amor y responsabilidad.

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La tercera razón práctica para no dejar que dirija la zarza es:

III.- PORQUE USTED PUEDE HACERLO CON TODA MADUREZ.

Quiero que se den cuenta en primer lugar que en la parábola la zarza no fue ni siquiera entrevistada para ser candidata para reinar, obviamente por su evidente falta de madurez, que en la parábola se ilustra por su tamaño, que no era más que un arbusto que según el Diccionario de la Real Academia Española, es una “Planta leñosa de menos de cinco metros de altura, sin un tronco preponderante porque se ramifica a través de la base”1].  Es el más, pero más bajo de todos, que precisamente por su naturaleza, nunca podrá crecer, y por lo tanto de por sí no es apto para ser un dirigente, además de que está lleno de espinos muy agudos y lastimosos.  Luego quiero que sepan que cada uno de los demás árboles eran de tamaños totalmente superiores lo que representan que han adquirido la madurez suficiente que se evidencia en que todos manifiestan ser responsables en lo que les parece que es su única función de vida.  El primer árbol entrevistado fue el olivo cuya altura puede llegar hasta los 15 metros[2], pero con todo y su tamaño no quiso, sin embargo era apropiado para reinar sobre los demás árboles; pues hay mucha diferencia entre él y la zarza.  El segundo árbol entrevistado que fue la higuera, aunque suelen a veces ser considerados también como arbustos, sin embargo también alcanzan alturas propias de árboles mayores que van entre los 3 y 10 metros[3]; lo cual también representa una capacidad y madurez que la zarza por su naturaleza jamás va a poder alcanzar; sin embargo, tampoco quiso asumir la responsabilidad la cual era muy apropiada para ello.  Y por último fue entrevistada la vid.  No lo vaya usted a confundir ni relacionar en este contexto con Jesucristo, pues la actitud de la vid de esta parábola dista de representar a Cristo.  La vid, aunque es también considerada como un arbusto, tiene la característica de ser trepadora que no están fuerte como el olivo y la higuera, pero supera al arbusto de la zarza, pues la vid aunque menos fuerte que el olivo y la higuera porque su tallo es suave y leñoso, y también suele ser retorcido, sin embargo, puede alcanzar alturas hasta de 20 metros[4]; pero con todo, no quiso aceptar la responsabilidad de reinar sobre los demás árboles.

Amados hermanos, lo que esta parábola nos enseña es que cuando por la misma gracia de Dios hemos crecido en madurez espiritual, estamos en capacidad de asumir responsabilidades que todavía no le corresponde a los que no crecen en madurez espiritual; por lo que esto le hace a usted responsable de no negarse sino aceptar alguna responsabilidad de las que en esta reunión congregacional van a ser motivo de elección.  Usted no debe dejar en manos del que no debe estar.  Si es que usted es propuesto es porque Dios está ofreciendo a usted un nuevo privilegio de servicio, que con la madurez espiritual que usted ya tiene va a ser de gran bendición aquí en la congregación.  La zarza no lo va a hacer..

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CONCLUSIÓN: Amados hermanos, nunca dejemos el llamado de servicio que Dios nos extiende en cualquier lugar.  Usted está capacitado para edificar y no para perjudicar; usted que se encuentra siempre ocupado es la persona más calificada que entiende qué es una responsabilidad y va a poder ser responsable, pues Dios no llama a gente desocupada por floja, sino a gente que sabe qué es trabajar; usted es la persona con madurez como el olivo, la higuera, y la vid, que Dios está llamado hoy.

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[1] http://dle.rae.es/?id=3R87pel

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Olea_europaea

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Ficus_carica

[4] https://www.google.com.mx/search?q=vid&oq=vid&aqs=chrome.0.69i59j69i60j69i65l3j69i61.504j0j8&sourceid=chrome&ie=UTF-8 (ver la explicación que está antes de iniciar el listado de enlaces de esta página de resultados).

   

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