DETERMINACIONES ANTIPOSMODERNISTAS DE DIOS CON RESPECTO DEL MATRIMONIO Y LA FAMILIA, Por: Diego Teh.

DETERMINACIONES ANTIPOSMODERNISTAS DE DIOS CON RESPECTO DEL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

Varios textos.

Bosquejo elaborado por el Pbro. Diego Teh, para la predicación del lunes 7 de mayo 2018, en diversas congregaciones de la iglesia “El Divino Salvador” de la col. Centro, de Mérida, Yucatán.

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Este bosquejo corresponde al sermón # 02 de la serie: LA IRRUPCIÓN DEL POSMODERNISMO EN LA FAMILIA.

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   INTRODUCCIÓN: Desde hace unas décadas, en Estados Unidos, pero es igual que en nuestro país y en el resto del mundo, a Dios se le ha hecho un lado. Esto ha dado como resultado una sociedad humana posmoderna en todo el mundo.  El posmodernismo tiene como enfoque que cada quien haga y viva como quiera mientras así se sienta feliz, aunque sea en contra de la voluntad de Dios.  Lo que ocurrió en Estados Unidos en el pasado, lo resume muy bien Anne Graham, la hija del recién fallecido evangelista Billy Graham, cuando ella respondió a un periodista que le preguntó por qué le habría ocurrido a Estados Unidos los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001.  Ella entre más palabras, con buen razonamiento cristiano respondió lo siguiente: “A la luz de los sucesos recientes creemos que todo comenzó cuando Madeleine Murris O´hare se quejó de que no quería que se orara en las escuelas y dijimos que estaba bien, ella fue asesinada y hasta hace poco se descubrió su cuerpo. / Luego alguien dijo que mejor que no se leyera la biblia en las escuelas. La Biblia dice: ¨No matarás, no robarás, amarás a tu prójimo como a ti mismo¨. Y dijimos que estaba bien. / Luego el Dr. Benjamín Spock dijo que no debíamos pegarles a nuestros hijos cuando se portan mal porque sus pequeñas personalidades se truncarían y podríamos lastimar su autoestima.  Concluimos que los expertos saben lo que están diciendo…. Y DIJIMOS QUE ESTABA BIEN. El hijo del Dr. Spock se suicidó. / Luego alguien dijo que los maestros y directores de escuelas no deberían disciplinar a nuestros hijos cuando se portaban mal. Los administradores de las escuelas dijeron que más valía que ningún miembro de la facultad de las escuelas tocará a ningún miembro de la facultad de las escuelas tocara a ningún estudiante que se portara mal, porque no queremos publicidad negativa y porque no queremos que nos demanden (Hay una diferencia entre disciplinar y golpear, cachetear, humillar, patear, etc…) Y DIJIMOS QUE ESTABA BIEN. / Luego alguien dijo: “Dejemos que nuestras hijas aborten si quieren y ni siquiera tienen que decírselo a sus padres”, Y DIJIMOS QUE ESTABA BIEN”[1].  Ella hizo más observaciones que estas que les he mencionado, pero basta con estas como ejemplos de cómo en los Estados Unidos a Dios se le ha hecho a un lado, pero eso también es una realidad en nuestra sociedad mexicana que igual ha hecho un lado a Dios en muchos aspectos de la vida humana como lo es la familia.  El posmodernismo ha irrumpido en el interior de la familia para destruir el modelo divino, proponiendo que Dios no es necesario, y que cada quien puede hacer y vivir como sus sentimientos le guíen y le hagan feliz.

   ¿Pero qué tiene Dios que decirnos con respecto al pensamiento o filosofía posmodernista de la familia?  En el mensaje de este momento, basado en diversos pasajes de las Sagradas Escrituras, voy a enfatizarles que Dios estableció sus propias determinaciones de cómo debe ser la familia, determinaciones que están en desacuerdo con el pensamiento posmodernista. / ¿Cuáles son las determinaciones establecidas por Dios acerca de cómo debe ser la familia, y que están en desacuerdo con el pensamiento posmodernista? / Permítanme compartirles algunas de las determinaciones de Dios

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   La primera determinación establecida por Dios acerca de cómo debe ser la familia, y que está en desacuerdo con el pensamiento posmodernista, es:

I.- QUE EL MATRIMONIO DEBE SER ENTRE UN HOMBRE Y UNA MUJER.

   Ahora, se habla de diversos tipos de familia compuestos por dos padres varones y los hijos, por dos madres y los hijos, desde luego que bajo el esquema de adopción de hijos.  En Colombia, en Junio del año pasado se autorizó la primera constitución que otorga el derecho para que hasta tres hombres puedan formar una trieja (matrimonio de tres), que en la idea original de quienes promovieron este promulgación, iba a ser de cuatro a la vez sino hubiese antes fallecido uno de ellos[2], y entonces quizá pudo haber sido llamado tetraeja (matrimonio de cuatro),  Trieja, es un término nunca antes escuchado en el ámbito de la familia, que según se aclara en la misma constitución de Colombia: Par-eja es de dos personas, y tri-eja es de tres personas. En nuestro medio, ya se han autorizado en la ciudad de México, leyes para bodas de gays y lesbianas, e incluso en nuestro estado ya es posible que estos contraigan matrimonio entre personas del mismo sexo, bajo un amparo que ya se concede ahora en los juzgados de lo familiar.  Esta es la sociedad posmoderna que nos ha tocado conocer, y que tiene una fuerte influencia en la formación de nuestras propias familias que profesamos la fe cristiana que no comulga con la mentalidad del posmodernismo que hace un lado a Dios.

   Al respecto la biblia nos recuerda que Dios estableció el matrimonio de dos, pero tampoco entre dos hombres o entre dos mujeres, sino entre un hombre y una mujer, pues en libro del Génesis podemos leer primero que en cuanto a las dos primeras criaturas de Dios, “varón y hembra los creó” (Génesis 1:27), no dos hombres, ni dos mujeres, ni tres ni cuatro personas del mismo sexo; y en cuanto al acto constitucional divino del matrimonio, leemos que Dios: “hizo una mujer, y la trajo al hombre” (Génesis 2:22); y Moisés el autor de esta narración histórica concluye su relato de la constitución matrimonial, refiriéndose a este primer matrimonio como “Adán y su mujer” (Génesis 2:25); no dice Adán y su marido, ni dice tampoco Eva y su mujer, sino que ella era mujer de Adán.  Este fue el diseño original de Dios, que debe permanecer y que debemos promover nosotros los cristianos.  Dios no constituyó matrimonios gays o lésbicos, ni triejas o tetraejas homosexuales, sino solamente constituyó el único modelo matrimonial que es el modelo heterosexual entre un hombre y una mujer.

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   La segunda determinación establecida por Dios acerca de cómo debe ser la familia, y que está en desacuerdo con el pensamiento posmodernista, es:

II.- QUE ÉL NO ACEPTA NINGUNA EVOLUCIÓN DE SU MODELO FAMILIAR.

   Voy a citar dos porciones bíblicas para fundamentar que Dios no acepta ninguna supuesta evolución de su único modelo familiar.  Por ejemplo, alrededor del 2000 a.C; como a unos 2,000 años bíblicos desde la creación y establecimiento del matrimonio entre un hombre y una mujer, cuando en Sodoma y Gomorra la práctica de la homosexualidad abundó en extremo, unos ángeles representativos de Dios, que una tarde visitaron a Abraham, le dijeron que “el pecado de ellos se ha agravado en extremo” (Génesis 18:20).  El proceder de los sodomitas y gomorritas era “pecado” en grado de “agravado”, según palabras de los mismos ángeles.   La noche de ese mismo día los mismos ángeles fueron con Lot en Sodoma, a quien le dijeron con respecto a la ciudad de Sodoma donde él estaba viviendo, que: “Jehová nos ha enviado para destruirlo” (Génesis 19:13b). Y así ocurrió, pues Dios los tuvo que destruir, porque Dios no estaba ni estaría de acuerdo con una unión homosexual como si fuese una evolución de la familia buscando nuevos modelos de matrimonio.

   También, según la cronología bíblica que establece unos 4,000 años desde la constitución del matrimonio de Adán y Eva, hasta los tiempos de Jesús, pues a ese tiempo de distancia, Jesús mismo respondiendo a la pregunta que le hicieron unos fariseos acerca de que si es correcto que un hombre repudie a su mujer por cualquier causa, él dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, / y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? / Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mateo 19:4b-6).  Los mismos fariseos nos confirman que a 4,000 años de la institucionalización por Dios del matrimonio entre un hombre y una mujer, en Israel seguía siendo practicado, porque en su diálogo con Jesús hacen referencia a un hombre que repudia no a otro hombre como marido, sino a una mujer.  Jesús por su parte al responderles les recuerda que desde la creación Dios constituyó el matrimonio entre un varón y una hembra, cuando les dice: “¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo…?”.  Y luego, les enfatiza que, en la decisión de matrimonio, el hombre se unirá a su mujer, mas no dice que se unirá a otro hombre; y la mujer se unirá a un hombre, no a otra mujer.  Y cuando Jesús les recuerda que “lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”, solo remite el pensamiento hacia el momento cuando Dios juntó a un hombre con una mujer, cuya institución nunca ha sido modificada por el Creador.

   Amados hermanos, hoy han transcurrido más de 6,000 años bíblicos desde la creación del ser humano, y Dios no ha dado autorización alguna, ni la va a dar, para que las leyes o los intereses de gente pervertida sustituyan, modifiquen, o evolucionen el modelo familiar establecido por Dios.  La única evolución admitida por Dios no consiste en un cambio o invención de nuevas formas familiares, sino en la evolución del estado caído de pecado al estado de arrepentimiento para recibir mediante Jesucristo vida espiritual que capacita a todo ser humano para vivir no conforme a sus propios deseos sino conforme a lo establecido por Dios.  Esto es lo que hace falta en nuestro mundo posmodernista. Toda persona debe tomar en cuenta a Dios en su vida personal, pues de no hacerlo, solamente va a caminar hacia lo que es pervertido que Dios no consciente en lo absoluto.

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   La tercera determinación establecida de Dios acerca de cómo debe ser la familia, y que está en desacuerdo con el posmodernismo, es:

III.- QUE EL HOMBRE REPRESENTA LA PATERNIDAD DE DIOS.

   Quizá no tenemos que analizar tanto para recordar que, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, Dios es conocido como Dios-Padre.  Como tal, Él tiene derechos divinos que solamente a Él le pertenecen por ser al mismo tiempo el Creador.  Pero, especialmente en lo que concierne a la vida familiar, Él como Padre, delega algunas responsabilidades paternales, no a la mujer, sino al hombre.

   Cuando Dios estaba creando todo lo que existe, según Moisés en el libro del Génesis, Dios decía que algo exista e inmediatamente lo que no había comenzaba a existir; luego, Dios veía que aquello era bueno, y quedaba totalmente complacido; y finalmente lo que Dios hacía era ponerle nombre a cada cosa creada. Relata Moisés que: “llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche” (Génesis 1:5), “llamó Dios a la expansión Cielos” (1:8), “llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares” (1:10), y así sucesivamente, pero cuando el sexto día Dios creó a los animales, a estos no les puso nombre.  Pero, cuando creó al primer hombre, aunque no dice la Biblia que Dios le haya llamado Adán, al parecer así fue, desde el momento que Dios crea a la mujer de Adán, Dios no le puso nombre a ella, sino que Adán fue quien tuvo la facultad de ponerle nombre.  El privilegio que Dios como Creador tenía de ponerle nombre a todo, ahora se lo delega a Adán.  Entonces, Adán, al ver junto a él, a la mujer que Dios formó a partir de una sola costilla de él, no le preguntó a Dios: Dios ¿cómo se llama ella?, sino que inmediatamente Adán dijo: “Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona”, Ishshah (Génesis 2:23).  En cuanto a los animales que le rodeaban, dice Moisés que Dios “las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre” (Génesis 2:19).  Igualmente, cuando nace su primer hijo, Caín, fue él y no Eva quien dijo: “Por voluntad de Jehová he adquirido varón” (Génesis 4:1).

   Por todo lo anterior, en toda la Biblia, se le atribuye al hombre la responsabilidad de proveer para su familia.  Por ejemplo, el apóstol Pablo, instruye al pastor Timoteo lo siguiente con énfasis en los varones, diciéndole: “Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; / porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5:7,8).  Es claro que esta responsabilidad es atribuida siempre al varón, al esposo, y al padre, igual como Dios es el Padre es el responsable de ser proveedor para su creación.  En el posmodernismo lo que ahora practica es que ambos, hombre y mujer, padre y madre, sean los responsables de proveer para la familia.  Esto no parece tan malo, pero originalmente no así fue en el plan familiar de Dios.

   Esta responsabilidad especial del hombre padre de familia, como una responsabilidad delegada por Dios al hombre, es corroborada también por el apóstol Pablo cuando a los Corintios les escribió diciéndoles: “quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo” (1 Corintios 11:3).  Dios delegó desde el principio la responsabilidad paternal en todos los aspectos incluyendo el aspecto espiritual de la vida familiar, que, en el cristianismo, la relación directa del hombre cristiano es primeramente con Cristo quien pasa a ser “cabeza de todo varón”.  Y cuando dice que “el varón es la cabeza de la mujer”, no solamente establece cuestiones de autoridad, sino también de responsabilidad a favor de quien o quienes quedan bajo su paternidad.  En el posmodernismo, se pierde el cumplimiento de la responsabilidad, se pierde también el principio de la autoridad y sujeción de quienes deberían estar bajo el cuidado paternal, pues el posmodernismo apunta al individualismo en el que cada quien puede hacer lo que quiera sin sujetarse a ninguna autoridad.

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   CONCLUSIÓN: Amados hermanos, el espíritu del posmodernismo es hacer a un lado a Dios de todos los aspectos de la vida humana, e incluye cambiar el modelo de Dios para la familia.  Incluye modificar los roles bíblicos de los esposos, de los padres, de los hijos, llevando a la familia a vivir en desorden primeramente espiritual, pero en consecuencia también en desorden ante la sociedad en general.  Tenemos que decirle no al posmodernismo, pero tenemos que decirle sí al cristianismo; tenemos que vivir como Dios lo estableció: Un hombre y una mujer casados son el núcleo de la familia, no dos hombres ni dos mujeres adoptando niños.  Adoptar un niño es legítimo, pero siempre y cuando sea por un matrimonio formado por un hombre y una mujer.  Nadie deje que las ideas posmodernas cambien nuestros pensamientos. Antes, bien, debemos dar lugar a la palabra de Dios para que fortalezcan nuestra aceptación de lo que Dios quiere que los seres humanos vivamos.  Lo que hoy hemos aprendido, apenas es un pequeño aspecto de cómo el posmodernismo está influyendo en la familia, porque hay otras muchas áreas de la vida en la que más de uno de nosotros está afectado y estamos siendo no cristianos viviendo con temor de Dios, sino posmodernos viviendo con libertinaje sin Dios.  Vivamos para Dios y no para el mundo posmoderno.

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[1] http://www.palabrasdevida.info/y-dijimos-que-estaba-bien-anne-graham/

[2] http://www.bbc.com/mundo/media-40660938

   

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