FUIMOS CREADOS PARA ESTAR OCUPADOS EN LO QUE IMPORTA, Por: Diego Teh.

FUIMOS CREADOS PARA ESTAR OCUPADOS EN LO QUE IMPORTA

Efesios 2:10.

Bosquejo elaborado por el Pbro. Diego Teh, para la predicación del domingo 18 de noviembre 2018, en diversas congregaciones de la iglesia “El Divino Salvador” de la col. Centro, de Mérida, Yucatán.

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Este bosquejo corresponde al sermón # 09 de la serie: SÚPER OCUPADOS.

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   INTRODUCCIÓN: Durante casi todos los terceros domingos de este año, la serie de predicaciones se llamó: SÚPER OCUPADOS, tema sugerido por un libro del mismo nombre del escritor cristiano Kevin DeYoung.  Hoy les estaré presentando la novena y última predicación de esta serie, pues el próximo mes, en el último tercer domingo de diciembre y del año nos ocuparemos del gozarse en Dios, tercer tema correspondiente a la temporada litúrgica de adviento. Así que, con el mensaje de este momento, concluyo oficialmente con esta serie, aunque realmente hay otros temas que valen la pena seguir considerando.  Sin embargo, en esta serie SÚPER OCUPADOS, que fue principalmente para quienes siempre están de verdad extremadamente ocupados fuera de los límites normales, nuestro objetivo principal fue alertarles de que se encuentran en graves peligros espirituales, y aunado a ello han de haberse dado cuenta que por sus excesivas ocupaciones están descuidando a su propia familia, al servicio a Dios, y muchas veces hasta a sí mismos.

   La serie debió servirnos como un llamado para ordenar la administración del tiempo que dedicamos a cada aspecto de nuestras ocupaciones como lo son la devoción personal con Dios, el empleo, la familia, y hasta la iglesia. No puede ser que dediquemos excesivo tiempo al empleo, y muy poco tiempo a la familia, algo anda mal en ello.  No puede ser que dediquemos excesivo tiempo a la familia, y descuidemos nuestra devoción personal con Dios, el trabajo, y la iglesia.  No puede ser que como cristianos dediquemos al máximo todo nuestro tiempo en el trabajo y la familia, pero descuidamos servir a Dios por medio de su iglesia.  Por eso, ya hemos escuchado incluso temas como lo importante que es tomarse para la gloria de Dios, descansos oportunos, necesarios, restauradores, y reconfortantes.

   Hoy, para cerrar la serie no quiero que queden malos entendidos.  No he tenido la intención de insistirles en que abandonen sus trabajos por medio de los cuales Dios les da la bendición del sustento familiar.  Todo el énfasis ha sido que mejoremos la administración del tiempo que invertimos en nuestras ocupaciones, para no descuidar otras áreas que Dios instituyó como verdaderamente importantes para nosotros mismos.   Por eso, basado en Efesios 2:10, que ya hemos leído, hoy les voy a predicar que los creyentes en Jesucristo tenemos razones para no desperdiciar nuestro tiempo en ocupaciones que no valen la pena, sino en las que importan / ¿Cuáles son las razones que los que somos salvados por la gracia de Dios tenemos para no desperdiciar nuestro tiempo en ocupaciones que no valen la pena, sino en las que importan? Basado principalmente en las palabras del apóstol Pablo a los Efesios 2:10, aunque también citaré otros textos bíblicos, ahora les voy a explicar solamente tres de estas razones.

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   La primera razón por la que los creyentes en Jesucristo no debemos desperdiciar nuestro tiempo en ocupaciones que no valen la pena, sino en las que importan, es:

I.- PORQUE SOMOS UNA NUEVA Y MEJOR CREACIÓN.

   Creo que la mayoría de ustedes conoce las palabras del apóstol Pablo con las que explica a los Efesios que la salvación es “por gracia”, y que por ello les recalca que la salvación es “no por obras” (cf. Efesios 2:8,9).  Inmediatamente, según hemos leído en su epístola a los Efesios 2:10, a aquellos creyentes les explicó un par de razones NO POR las que nos salva, sino PARA las que nos salva.  La primera razón PARA (NO POR) la que Dios decide salvar es: “Porque somos hechura suya”.  Pareciera ser que el apóstol está diciendo que somos salvados solo porque somos su creación, pero no es eso lo que está diciendo, pues en realidad todos los seres humanos somos su creación, pero no son todos son lo que finalmente son salvados.  Lo que el apóstol Pablo está explicando a los creyentes Efesios, es que junto con todos los creyentes de todas partes, al haber creído y así ser salvos, es como que dejando de pertenecer a la descendencia de Adán, somos creados nuevamente libres de pecado como cuando originalmente Adán fue creado.  Es así que somos la nueva hechura de Dios, solamente que, en esta ocasión, somos hechos en Cristo, pero no para el pecado, sino PARA ser una nueva hechura distinta, con un objetivo bien definido.  Somos su nueva y mejor creación.  Esto lo entenderemos en lo siguiente:

   En conexión con la primera razón que ya hemos observado, el apóstol añade una segunda razón (repito, NO POR) sino PARA la que Dios salva a los pecadores. Para este análisis del texto bíblico, es necesario tomar en cuenta la frase inicial “Porque somos…”, frase con la que introdujo la primera razón.  Este “Porque somos…”, conecta con la frase siguiente que dice: “creados en Cristo Jesús para buenas obras”.  Esta razón nos aclara muy bien que todos los creyentes somos una nueva creación de Dios, que no fuimos creados para entregarnos al pecado como lo hicieran Adán y Eva, sino para hacer las “buenas obras” que también Dios preparó para nuestras ocupaciones importantes.

   Por eso, amados hermanos, los creyentes somos la más excelente creación de Dios que no desperdiciamos nuestro tiempo en lo que es vano o pecaminoso como lo hicieron Adán y Eva, sino que lo administramos para Él, para el trabajo, para nuestra familia, y para la iglesia.

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   La segunda razón por la que los creyentes en Jesucristo no debemos desperdiciar nuestro tiempo en ocupaciones que no valen la pena, sino en las que importan, es:

II.- PORQUE FUIMOS ELEGIDOS PARA HACER TODO BIEN.

   Cuando el apóstol Pablo dice que fuimos “creados en Cristo Jesús para buenas obras”, esto tiene que ver con la elección de Dios que primeramente tiene que ver con el plan de salvación de Dios de salvarnos solamente por su gracia por no ser merecedores de ser salvados, pero que secundariamente también tiene que ver con los deberes de la vida cotidiana que siempre deben ser “buenas obras”.  Es verdad que cuando la biblia habla de buenas obras, no se trata de acumular hechos, acciones, trabajos, y obras para hacer meritoria nuestra salvación, sino simplemente es una indicación de que todo lo que hagamos debe ser hecho con una calidad digna, mucho más porque por Cristo Jesús somos salvados de la condenación. Cuando la biblia habla de buenas obras, desde luego que primeramente está indicando la calidad de cómo hacemos todo lo que hacemos.

   Hacer algo, pero no bien hecho, sino mal hecho, no puede calificar para el propósito PARA el que Dios nos salva, pues nos salva para que desde entonces todo lo que hagamos sean “buenas obras”.  Es por eso que nos dedicamos al empleo para hacer el bien; y hacerlo bien, y al regresar a casa tenemos siempre que estar ocupados trabajando o conviviendo con la familia para hacer el bien, y hacerlo bien; y luego siempre tenemos otros pendientes como el servir a Dios mediante la iglesia para hacer el bien, y hacerlo bien.  Todo lo debemos hacer bien, porque para eso fuimos nuevamente “creados en Cristo Jesús”, pues si no las hacemos bien, solamente desperdiciaríamos nuestro más preciado, limitado, y escaso tiempo que tenemos durante toda nuestra vida.

   Amados hermanos, Dios nos eligió, y nos capacita para ello, para ser las personas más responsables moral y espiritualmente para llevar a cabo obras, actividades, funciones, deberes que solamente los elegidos de Dios para salvación podemos hacerlo con la mejor excelencia del mundo. Por esto, no debemos dedicarnos a hacer cosas que no son las que deberíamos estar haciendo, y que Dios ni siquiera está esperando que las hagamos, sino que debemos estar dedicados a hacer las cosas buenas, y bien hechas que Dios esperamos que estemos haciendo como su más excelente creación “en Cristo Jesús”, o sea, nosotros los que creemos en su Hijo.

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   La tercera razón por la que los creyentes en Jesucristo no debemos desperdiciar nuestro tiempo en ocupaciones que no valen la pena, sino en las que importan, es:

III.- PORQUE DEBEMOS ESTAR SIEMPRE ENFOCADOS EN CRISTO.

   El apóstol Pablo a los Efesios les recalca que ellos, al igual que nosotros, fueron salvados y así convertidos en “creados en Cristo Jesús”. (Efesios 2:10).  Esto hace bien claro que todo lo que hagamos, ya sea en nuestro empleo, en el hogar, en la escuela, en la iglesia, u otro lugar, debe estar siempre enfocado en Cristo.

   Por ejemplo, en el caso de los Efesios, tanto para los que estaban en la condición de esclavos como para los que estaban en la condición de amos, o sea, con respecto al trabajo, les dice a ellos: Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; / no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; / sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, / sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre. / Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, …” (Efesios 6:5-9a).  Pero, igualmente nosotros, somos también como ellos: “siervos de Cristo”, para hacer las cosas “de corazón haciendo la voluntad de Dios”.

   Amados hermanos, todo lo que hacemos o haremos debe ser siempre para la gloria de Dios, centrado en Cristo, pues sino está centrado en Cristo, estaremos desperdiciando el valioso tiempo que nos permite vivir aquí en esta tierra como su nueva creación a quienes nos ha redimido de la condenación y de la maldición de la muerte eterna.  Ahora como dice el apóstol Pablo a los Filipenses, en todo nuestro tiempo y ocupaciones debemos estar conscientes de que nuestra razón de existir es “el vivir es Cristo” (Filipenses 1:21).

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   CONCLUSIÓN:  Para terminar, mis amados hermanos, como dije al principio acerca de esta serie, que: “fue principalmente para quienes siempre están de verdad extremadamente ocupados fuera de los límites normales”, tanto para los que no hacen nada, como para los que no se toman un descanso para atender otras áreas de importancia como la familia y la iglesia.  Es verdad que debemos estar ocupados, porque para eso fuimos “creados en Cristo Jesús”; pero nuestro objetivo principal que debió notarse en cada una de las OCHO predicaciones anteriores fue animarnos mutuamente para que nuestras ocupaciones cotidianas o laborales, no nos conduzcan a descuidar a nuestra propia familia, ni al servicio a Dios por medio de su iglesia.  Ocupémonos sabiamente centrando nuestras ocupaciones en Cristo.

   

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