LO QUE SAN JUAN ESCRIBIRÍA EN EL HERALDO DEL MAYAB, Por: Diego Teh.

 LO QUE SAN JUAN ESCRIBIRÍA EN EL HERALDO DEL MAYAB

1 Juan 2:12-14.

Predicado por el Presbítero: Diego Teh Reyes, el sábado 30 de noviembre 2019, a las 19:00 horas, en la iglesia “El Divino Salvador” de Mérida, Yucatán; en el culto de acción de gracias por el 65 aniversario del periódico “El Heraldo del Mayab”, de la Unión de Sociedades Femeniles del H. Presbiterio del Mayab, A.R.

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   INTRODUCCIÓN:  Damos gracias a Dios por el ministerio que nuestra revista El Heraldo del Mayab, ha llevado a cabo por escrito durante 65 años sin interrupción. Su alcance no ha sido solamente en las sociedades femeniles de las iglesias bajo jurisdicción de nuestro Honorable Presbiterio, sino a mujeres e incluso hombres en iglesias de diversos presbiterios en todo el campo nacional, e incluso se lee en otras denominaciones y también en el extranjero. Que este ministerio que el día de hoy rinde su gratitud a nuestro Soberano Dios, siga cumpliendo más años de bendecir por escrito con el mensaje del evangelio tanto a creyentes como a no creyentes.  El ministerio del periódico El Heraldo del Mayab, ha sido y seguirá siendo predicar el evangelio, pues este es el mandamiento de la gran comisión que Jesús dejó a sus discípulos, y que ahora, toda organización, ministerio, sociedad, o empresa de la iglesia debe hacer.  Jesús dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15).  Nuestro periódico no puede estar ocupado en otras cosas que no sea predicar en sus páginas a los lectores que necesitan saber más del santo evangelio de Jesucristo.

   Los apóstoles entendieron que predicar puede hacerse de manera verbal, con el ejemplo, y también por escrito.  Así que algunos de los apóstoles además de predicar de manera verbal, predicaron el mismo evangelio, pero por escrito.  Basta con saber que la biblia, especialmente el Nuevo Testamento, son escritos de los apóstoles para predicar el evangelio principalmente para la edificación de la iglesia.  Observen que solamente en 1 Juan 2:12-14, el apóstol Pablo significativamente menciona en unas 4 ocasiones, la frase: “Os escribo …”, y en 2 ocasiones, la frase: “Os he escrito”.  San Juan dice: “Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. / Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. / Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno” (1 Juan 2:12-14).  Les escribe a los creyentes en general a quienes llama “hijitos”, no es porque se refiera a niños pequeños.  Le escribe a “padres”, y a “jóvenes”.  Es decir, supo aprovechar como predicarles el evangelio aprovechando el arte de la escritura.  Si en la actualidad invitáramos al apóstol Juan a que escriba una serie de artículos en nuestro periódico, estoy seguro que no dudará en aceptar.  Pero, ¿qué escribiría él para los lectores?

   Además de 1 Juan 2:12-14, hay otros textos en toda esta epístola en los que él usa las frases: “Os escribimos”, “Os escribo”, y “Os he escrito”, en los que resalta algunas temáticas esenciales y propias del evangelio que él escribió a sus lectores; y que son indicadores de lo que él escribiría en nuestro periódico.  Basado en estos textos que les he mencionado, lo que les voy a predicar en este momento es que: La persona que publica un mensaje del evangelio debe escribir SOLUCIONES para las necesidades espirituales de los lectores. / ¿Cuáles son las SOLUCIONES para las necesidades espirituales de los lectores que la persona que publica un mensaje del evangelio debe escribir? / Basado en diversos versículos a través de toda la primera epístola universal del apóstol Juan les compartiré algunas de estas SOLUCIONES para las necesidades espirituales que debe escribir toda persona que publica un mensaje del evangelio.  Fue lo que San Juan escribió en su epístola, y que él escribiría en El Heraldo del Mayab.

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   La primera SOLUCIÓN para las necesidades espirituales de los lectores que debe escribir la persona que publica un mensaje del evangelio, es:

I.- LA SOLUCIÓN PARA TENER GOZO.

   La primera de las frases indicadoras del porque el apóstol Juan escribió por lo menos esta su primera epístola, pero que también es verdad para con el evangelio que por su autoría lleva su nombre, igual que sus otras dos epístolas, se encuentra en el capítulo 1 versículo 4, donde dice: “Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido” (1 Juan 1:4).  Nuestra versión RV60 está basada en un manuscrito que indica la preocupación del apóstol para que sus destinatarios se sientan gozosos por haber conocido la verdad del evangelio, aunque el contexto de las palabras de San Juan es que el gozo del evangelio sea tanto de quienes la predican como de quienes la reciben.   Por eso, la Nueva Versión Internacional traduce estas palabras de San Juan diciendo: “para que ustedes puedan participar plenamente de nuestra alegría” (NTV); y la Traducción en Lenguaje Actual la traduce diciendo: “para que juntos podamos alegrarnos completamente” (TLA).  El evangelio promueve el gozo o alegría no solamente de algunos sino de todos.

   El evangelio que conocemos y que produce en nosotros alegría, queremos que otros lo conozcan y sientan lo mismo.  Si esto no lo conseguimos en otras personas, sentimos que todavía falta algo en nosotros.  Por eso la versión Dios Habla Hoy traduce las palabras de este apóstol, diciendo: “para que nuestra alegría sea completa” (DHH). El apóstol Juan estaría escribiendo en nuestro periódico cómo disfrutar el gozo del evangelio por medio de su autor Jesucristo.  Esto es lo que necesitan saber y leer los lectores de El Heraldo del Mayab.

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    La segunda SOLUCIÓN para las necesidades espirituales de los lectores que debe escribir la persona que publica un mensaje del evangelio, es:

II.- LA SOLUCIÓN PARA NO PECAR.

   Otros de los versículos donde San Juan explica para qué escribió por lo menos su primera epístola, es el capítulo 2, versículo 1, donde dice: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Juan 2:1).  Además de la solución para quien “hubiere pecado”, explicando que en esos casos “abogado tenemos”, el énfasis principal de este versículo es que San Juan dice que su razón de haber escrito es “para que no pequéis”.  Esta es una solución que él plantea a los creyentes que no tienen cuidado de su manera de vivir aun cuando han creído en el evangelio de Jesucristo.

   Con estas palabras, lo que San Juan enfatiza es que lo más importante no es pecar y recurrir una y otra vez a Jesucristo para que él interceda delante de Dios para conseguirnos su perdón, sino que lo que más importa, y por eso escribe, es: “para que no pequéis”.  Esto es lo que los lectores de El Heraldo del Mayab, deben saber.  Esto es lo que San Juan nos escribiría ahora, pues muchos de los que leen nuestro periódico necesitan saber que es mejor prevenirse de no pecar, que pecar y andar pidiendo perdón, pero listo para pecar de nuevo.  Que El Heraldo del Mayab, recuerde esta verdad en sus publicaciones.

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   La tercera SOLUCIÓN para las necesidades espirituales de los lectores que debe escribir la persona que publica un mensaje del evangelio, es:

III.- LA SOLUCIÓN PARA AMAR A OTROS.

   Mediante el manejo de un juego de palabras el apóstol Juan expresa lo siguiente en el que enfatiza la importancia de tratar con amor a nuestros semejantes, pero primeramente a los que se identifican como nuestros hermanos en la fe.  El escribió: “Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio. / Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. / El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. / El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo” (1 Juan 2:7-10).  No hay mejor contexto o ambiente para expresar el amor de Dios que las personas o persona más cercana a nosotros, como nuestro hermano, y desde luego que también al cónyuge, los hijos, los familiares, los parientes, los vecinos, amigos, conocidos, compañeros de trabajo, etc… Amar es la muestra de que “la luz verdadera ya alumbra” nuestro corazón, y quien ama es porque “permanece en la luz, y en él no hay tropiezo”.

   Amados hermanos(as), todos necesitamos orientación para fortalecer nuestro amor hacia los demás.  Qué bueno que El Heraldo del Mayab, es un instrumento apropiado para transmitir consejos y enseñanzas, y el mandato de Dios acerca de este tema para la vida personal de quienes leemos las publicaciones.  Por cierto, el apóstol Juan insiste cuatro veces en estas breves palabras de que amar no es una opción sino una responsabilidad dada como mandamiento prioritario al ser humano en general, pero de manera muy particular al antiguo pueblo de Dios y a los creyentes en Jesucristo.  En medio de las tinieblas del rencor, el odio, la envidia, y otras actitudes que dañan a nuestros semejantes, los creyentes en Jesucristo de todos los tiempos, somos las personas que podemos marcar la diferencia con actitudes llenas de amor, misericordia, bondad, mansedumbre, dominio propio, etc… Dios use a la dirección, al personal, y a los escritores colaboradores de las publicaciones de nuestro periódico.  El apóstol Juan nos escribiría sobre estos temas importantes para el crecimiento espiritual y mejora del carácter y actitud de aquellos que aceptamos precisamente el evangelio del amor de Dios.

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   La cuarta SOLUCIÓN para las necesidades espirituales de los lectores que debe escribir la persona que publica un mensaje del evangelio, es:

IV.- LA SOLUCIÓN PARA LAS CULPAS.

   En nuestro texto inicial: 1 Juan 2:12-14, en el que en seis ocasiones enfatiza su decisión de haber dirigido por escrito su mensaje a pequeños, a padres, y a jóvenes, San Juan escribe en el versículo 12, que: “Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre” (1 Juan 2:12). Pareciera innecesarias estas palabras del apóstol, pues en un mundo donde la gente vive pecando con liberalidad no por equivocación sino por voluntad y negligencia, mucha gente ni siquiera siente alguna culpa por sus pecados, y otros, aunque han creído en Jesucristo y su evangelio, no están convencidos de haber sido perdonados sus pecados.

   Por eso, una de las razones por las que San Juan escribe su primera epístola es para recodar a los creyentes que sus pecados han sido perdonados por el nombre de Jesucristo. Qué hermoso mensaje consignado por escrito para sus lectores.  Si él tuviese que escribirnos un artículo, reflexión, o mensaje en nuestro periódico El Heraldo del Mayab, no dudaría en escribirnos acerca del tema del perdón de Dios para ayudarnos a entender el gran amoroso corazón de Dios para perdonar nuestros pecados ya antes castigados a nuestro favor en la persona de su bendito Hijo Jesucristo.   Amadas hermanas que nos comparten iluminados escritos con mensajes del evangelio de Jesucristo, publiquen enseñanzas acerca del perdón de Dios.

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  La quinta SOLUCIÓN para las necesidades espirituales de los lectores que debe escribir la persona que publica un mensaje del evangelio, es:

V.- LA SOLUCIÓN PARA LAS FALSAS DOCTRINAS.

   En esta misma epístola en 2:26, San Juan les dice: “Os he escrito esto sobre los que os engañan” (1 Juan 2:26).  Los engañadores siempre han estado presentes en todas las generaciones de la propagación del evangelio.  Los hubo desde que Jesús nació.  Los hubo durante su ministerio.  Los hubo cuando se gestó su arresto y crucifixión. Los hubo después de su resurrección.  Los hubo en el tiempo apostólico.  Y en cada siglo del cristianismo han surgido sectas, herejes, apóstatas que enseñan o creen engaños aun usándose las mismas palabras de las Escrituras y los evangelios.  En la actualidad, en nuestra ciudad, estos que “os engañan”, están presentes por todas partes.  Quizá hasta platicamos con ellos algunas veces por semana, e influyen con sus creencias logrando hacer dudar o cambiar de fe a algunos.

   El apóstol Juan estaría atento, y no dudaría en escribirnos mensajes, sermones, artículos, que tengan que ver con alertar a los fieles en Cristo Jesús, acerca de los engañadores.  Nuestro periódico puede servir de alerta para indicar a sus lectores el cuidado que se debe tener con este tipo de personas, y cómo ser nosotros quienes influyamos en sus vidas, y no al contrario, para que el conocimiento de la verdad también llegue a sus vidas.  Haciendo esto, ocurrirá lo que dijo el apóstol Judas: A algunos que dudan, convencedlos. / A otros salvad, arrebatándolos del fuego” (Judas 22-23a). El Heraldo del Mayab, puede cumplir esta gran función, para ayudar a los creyentes e incluso a los todavía no creyentes a no caer en el engaño de las falsas doctrinas.

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   La sexta SOLUCIÓN para las necesidades espirituales de los lectores que debe escribir la persona que publica un mensaje del evangelio, es:

VI.- LA SOLUCIÓN PARA LA SEGURIDAD DE SALVACIÓN.

   Por último, vayamos hasta el 5:13 de esta epístola, donde el apóstol Juan dice: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios” (1 Juan 5:13).  Este versículo trata acerca de dos temas: 1) acerca de la necesidad de creer “en el nombre del Hijo de Dios”, lo cual lo recalca dos veces; y 2) acerca del conocimiento del beneficio que se genera en la vida de quien cree “en el nombre del Hijo de Dios”.  San Juan escribió estas palabras: “a vosotros que creéis”, y lo que específicamente les escribió es: “para que sepáis que tenéis vida eterna”.

   Seguramente San Juan se había percatado de que muchos creyentes de quienes no se duda que verdaderamente han creído en Jesucristo, no sabían con claridad que por ello tenían el beneficio de la vida eterna, que no es poca cosa.  Esto todavía tiene paralelo o similitud con muchos creyentes de la actualidad, a quienes, si usted les pregunta si tras su muerte o si Cristo viene primero, están seguros de que irán al cielo con él, la respuesta de muchos todavía sigue siendo un NO SÉ, o un claro y rotundo NO.  Hace falta conocimiento de la seguridad de salvación, incluso en quienes llegar a leer El Heraldo del Mayab.  El apóstol Juan inspirado por Dios para escribir su epístola tomó en consideración esta gran necesidad de que los creyentes sepan la verdad de la seguridad de que uno tiene vida eterna porque uno ya es salvo por la gracia de Dios.  El apóstol Juan no dudaría en escribir en este medio, algo que ayude a los lectores creyentes, que sepan y entiendan que, si realmente son creyentes, tienen “vida eterna”, y no duden en creerlo.  Las publicaciones de nuestro periódico pueden ser un gran instrumento para comunicar esta enseñanza de seguridad de salvación eterna.  No duden en llevar este mensaje del evangelio.

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   CONCLUSIÓN: Quiero concluir, animando al cuerpo directivo de “El Heraldo del Mayab” a la Unión Presbiterial de Sociedades Femeniles del Mayab, que continúen este ministerio de la publicación de mensajes del evangelio.  En la actualidad, abundan artículos, mensajes, conferencias, talleres, y hasta sermones escritos en el internet que todos los días es leído por miles o millones de personas, pero, aunque nuestro periódico no tiene presencia en el internet, no se preocupen, pues los libros, revistas, y periódicos impresos en papel siguen siendo el medio más amado que los medios digitales.  Todavía el ministerio de predicar a nuestro Señor Jesucristo y sus doctrinas evangélicas del reino de los cielos, pueden llegar con toda seguridad en manos de lectores que sin duda van a ser transformados por el poder de la palabra de Dios. Lo que nuestro periódico ha estado haciendo no es negocio, es la proclamación de la gracia de Jesucristo y el poder de su evangelio.  Sigan adelante.  Escriban enseñanzas del poderoso evangelio de Jesucristo que los creyentes en general necesitamos.  San Juan en su primera epístola nos tiene un ejemplo de lo que vale la pena escribir.

   Que Dios bendiga este precioso ministerio que Dios ha puesto en manos de nuestras hermanas que después de 65 años, sigue llevando a Jesucristo no solamente a mujeres de nuestras sociedades femeniles de nuestras iglesias, sino en muchos lugares de todo el país y hasta del extranjero.  Muchas felicidades.

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