SE NECESITAN MISIONEROS EN EL CAMPO, Por: Diego Teh.

senecesitanmisionerosenelcampo

SE NECESITAN MISIONEROS EN EL CAMPO

 Hechos 11:19-30.

Predicado por primera vez por el Pbro. Diego Teh Reyes, en la iglesia “El Divino Salvador” de Mérida, Yuc; el día domingo 08 de Junio del 2014, a las 11:00 horas; para promover el apoyo de los miembros de la iglesia en las nueve congregaciones del campo consistorial.

 

.

    INTRODUCCIÓN: Hace 137 años, en 1877, llegó a esta ciudad un hombre que decidió salir de su iglesia, e incluso de su país, el misionero Maxwell Phillips quien desde entonces muy pronto comenzó a evangelizar, discipular, y a dirigir cultos en esta ciudad con el fin de organizar una iglesia.   Posteriormente viene a nuestra ciudad otro misionero llamado Milton Green, quien también trabaja para el mismo fin de continuar el esfuerzo de establecer una iglesia presbiteriana en esta ciudad.  Luego también viene a esta ciudad, dejando también a su iglesia y a su estado mexicano, Don Procopio Camilo Díaz, uno de los primeros pastores presbiterianos en nuestro país quien tuvo el privilegio de recibir a los primeros 49 miembros en plena comunión de esta iglesia aquel 24 de Octubre de 1886 que en este año por la gracia de Dios, tendremos el privilegio de celebrar con acción de gracias el 128 aniversario.  Pero no es mi intención enfatizar hoy nuestro próximo aniversario como iglesia, sino el trabajo realizado durante los primeros nueve años antes de su organización como iglesia.   Fueron misioneros como Maxwell Philips, y Milton Green quienes dejando su país y su iglesia vinieron a nuestra ciudad dedicando su tiempo a la obra de Dios para establecer esta amada iglesia que el día de hoy también nos ha recibido para unirnos a las filas de los llamados de Dios para seguir anunciando el evangelio de nuestro Salvador y Señor Jesucristo.   Ahora nos toca dejar nuestra iglesia para ir ordenada y estratégicamente a ayudar a las congregaciones de esta iglesia para que alcancen la meta de ser constituidas como iglesias con autogobierno, autosostenimiento, y automultiplicación.

   Durante las décadas anteriores esta iglesia ha tenido la característica de ser una iglesia misionera que dio inicio a muchísimos nuevos centros misioneros en toda la Península de Yucatán, e incluso fuera de nuestro país como en Belize y Guatemala.   Muchas de ellas, casi todas, actualmente ya son iglesias crecientes y también misioneras que continúan extendiendo el evangelio abriendo en sus mismas ciudades y fuera de ellas otros nuevos centros misioneros.   Durante las décadas anteriores, en los años 60’s, 70’s, y 80’s, de esta iglesia salían hermanos e incluso familias para ir a iniciar nuevas obras en las nuevas colonias de esta ciudad.  En los últimos 20 años me parece que han sido pocas las decisiones de los miembros de esta iglesia que quieran dejar aunque sea temporalmente esta iglesia para ir a abrir nuevas obras, así como para ir a fortalecer las nueve congregaciones que ahora están bajo nuestra jurisdicción.   Hoy tengo el honor de anunciarles que todavía SE NECESITAN MISIONEROS EN EL CAMPO consistorial de nuestra iglesia, o sea, en las nueve congregaciones que apoyamos, no misioneros para otros países, estados o culturas extrañas a usted, sino muy cerca incluso de la casa o colonia donde usted vive.   Hoy tengo el honor de invitarlo a que usted acepte el reto de decir: “yo quiero ir”.   La obra de Dios de extender el evangelio, normalmente crece, cuando los creyentes que han experimentado la salvación en Cristo salen de su iglesia para llevar ese mismo evangelio a otros lugares.

    De nuestro pasaje bíblico de Hechos 11:19-30 aprendemos que los miembros de las iglesias, luego de prepararse localmente para el ministerio, deben salir de la iglesia para ser misioneros que inicien, establezcan, o fortalezcan nuevas congregaciones de creyentes.  /  ¿Por qué los miembros de las iglesias luego de prepararse para el ministerio deben salir de la iglesia para ser misioneros que trabajen para iniciar, establecer, o fortalecer nuevas congregaciones?  /  En este mensaje quiero compartir con ustedes, tres razones por las que los miembros de las iglesias (mejor dicho, de esta iglesia) deben ser misioneros en el campo, por lo menos en nuestro campo consistorial.

 .

   La primera razón para ser misioneros por lo menos en el campo consistorial, es:

I.- PARA ALCANZAR A LOS QUE HAN DE CREER.

   La primera observación que haremos a nuestro texto bíblico es que gracias a una persecución que se desató en la ciudad de Jerusalén donde inició la formación de la iglesia, el evangelio se extendió hacia tres regiones y ciudades como Fenicia, Chipre, y Antioquía (v. 19).  Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús.  /  Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor (Hechos 11:20,21).  Aquí tenemos a unos varones chipriotas y ciréneos que tras haber creído el evangelio en Jerusalén, por primera vez predicaron a Cristo no a los judíos sino a los griegos que nunca antes habían tenido interés por el Dios único y verdadero, y según nuestro texto “gran número creyó y se convirtió al Señor”.  Estos creyentes, luego de haber salido de su iglesia de Jerusalén, y viajar a otros países y ciudades donde no había alguna iglesia, bien pudieron haber dejado su fe, sin embargo prefirieron proclamar a Cristo.   Si aquellos Chipriotas y Ciréneos no hubieran dejado Jerusalén ni la iglesia a la que se habían unido, el evangelio no se hubiera extendido hacia otras ciudades como Antioquía de Siria.  El evangelio se extiende cuando los creyentes salen de su iglesia para llevar el evangelio a otros lugares.

    Mis amados hermanos, en estos momentos con el objetivo de reencauzar los esfuerzos para plantar una nueva iglesia en el sur de nuestra ciudad, estamos buscando e invitando a por lo menos quince personas o familias que quieran formar parte de un grupo base para realizar todos los esfuerzos necesarios para este proyecto.   Le invitamos y animamos a usted a formar parte de este equipo que no tiene que dejar totalmente esta iglesia pero que tendrá que canalizar la mayor parte de su tiempo y trabajo en ese lugar.   Estamos preparando toda la capacitación necesaria para que usted salga de esta amada iglesia para alcanzar a las personas que Dios ha preparado para alcanzarlos con su misericordia y salvación por medio de Cristo.  No tenga usted temor de aceptar este reto, porque cuando uno sale como misionero en nombre de Cristo, al igual que como sucedió con los chipriotas y ciréneos que “la mano del Señor estaba con ellos” (v. 21), también lo estará con usted.  Dios va a bendecir su propia obra en la que usted consagre su tiempo y esfuerzo.  Esta iglesia a través de sus miembros y de los que aquí se congregan, necesita continuar proclamando el evangelio tanto para alcanzar a otros que se congreguen aquí como para alcanzar a otros que formarán parte de nuevas iglesias.  Hoy, le invito a que se acerque o que nos llame por teléfono a nosotros los pastores y ancianos de esta iglesia para una mayor información sobre este proyecto.   Para poder ir y hacer discípulos de Jesús en todas las naciones, podemos hacerlo en toda nuestra ciudad, y específicamente en una zona definida.

 .

   La segunda razón para ser misioneros por lo menos en el campo consistorial, es:

II.- PARA EDIFICAR A LOS QUE HAN CREIDO.

   La segunda observación que haremos a nuestro texto es que luego de la predicación de los chipriotas y ciréneos, y de la conversión de muchos antioquenses, Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía.  /  Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor” (Hechos 11:22,23).   Aquí observamos que un nuevo grupo de creyentes (los de Antioquía) necesitó el apoyo de una iglesia que ha madurado en cuestiones espirituales y ministeriales.  Así vemos que la iglesia de Jerusalén envía por lo menos a un misionero predicador, a Bernabé, para edificar y fortalecer la fe de los nuevos creyentes antioquenses.   La iglesia de Jerusalén no se quedó con su gente preparada solamente para reunirse semanalmente o todos los días, sino que salieron a misionar para propagar el evangelio no solo por la persecución, sino por el envío intencional y programado de un misionero para confirmar la fe de los nuevos creyentes que se convertían en otras ciudades como en Antioquía.  Más tarde, la iglesia de Antioquía luego que fue capacitada y se fortaleció en fe y ministerio, hizo lo mismo, enviando de entre sus miembros a misioneros que se fueran a extender el evangelio a otros lugares (Hechos 13:1-3), para ese entonces, Saulo ya estaba entre ellos, y es desde allí de donde él es enviado a sus viajes misioneros en los que fueron establecidos muchas iglesias en muchas ciudades dentro del vasto imperio romano.   Así observamos que desde el principio, la iglesia local sirvió para preparar a los creyentes para el ministerio y luego enviarlos al campo.  Dice el apóstol Pablo acerca de Jesús que: “…él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, / a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,…” (Efesios 4:1-11), pero tenemos el detalle de que le llegamos a tener tanto apego a nuestras actividades locales que aunque estemos preparados “para la obra del ministerio” no salimos de donde ya estamos acostumbrados.

    Amados hermanos, muchos de ustedes ya están listos para ir al campo, a apoyar a las congregaciones que atendemos.  Si usted desea saber dónde puede usted invertir sus dones en una de esas congregaciones, lea usted la información que estaremos ofreciendo a ustedes durante nueve domingos, en estos meses de Junio y Julio, en los boletines dominicales de los órdenes de culto.  Se necesitan predicadores para cultos congregacionales, de sociedades de jóvenes y femeniles;  maestros de Escuela de Formación Cristiana, maestros para enseñar a predicar, a interpretar la biblia correctamente, maestros de doctrina reformada, de guitarra, de piano; e incluso hermanos(as) para ministrarles por medio del canto, etc…   Actualmente hay una grande necesidad de apoyo misionero en por lo menos seis de las nueve congregaciones.  Le animamos a que usted ponga en práctica su preparación acumulada durante todo el tiempo que usted ha sido creyente, para ayudar a las congregaciones para que alcancen a más personas para Cristo, y muy pronto sean organizadas como iglesias, respectivamente.

 .

   La tercera razón para ser misioneros por lo menos en el campo consistorial, es:

III.- PARA SERVIR A LOS QUE HAN CREIDO.

   La tercera observación que haremos a nuestro texto bíblico que ahora no tiene que ver ni con los chipriotas ni ciréneos, ni con los de Jerusalén sino con los antioquenses, dice así: En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía.  /  Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio.  /  Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea;  /  lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo (Hechos 11:27-30).  Lo que aquí podemos observar es que tras una gran necesidad de alimentos, trabajo, y recursos económicos entre los creyentes en los campos de nuestro Señor en Jerusalén y en toda la provincia o estado de Judea, desde donde vinieron a ellos los que les predicaron y enseñaron, la nueva iglesia de Antioquía que solamente tenía una antigüedad cuando mucho de un año y medio de antigüedad, pero que había sido instruida gracias al apoyo misionero de la iglesia de Jerusalén y de otro gran grupo de creyentes maduros como los chipriotas y ciréneos que comenzaron la obra entre ellos, se hicieron misioneros aunque jóvenes pero maduros para servir a los de Jerusalén mediante el suministro de una gran ofrenda que sirvió seguramente para la entrega de víveres para el sustento de cada día.

   Amados hermanos, damos gracias a Dios que el pasado 31 de Mayo, muchos de ustedes durante todo el día estuvieron apoyando con sus profesiones, oficios, donativos, tiempo, trabajo, palabras, y cantos como lo hicieron los coros Galaad, Dorcas, Ebenezer, y la hermana Mariveth, no solamente sirviendo a los hermanos de la congregación “Dios está aquí” de Lepán, sino a todos los habitantes de dicha exhacienda.   Eso también es ser misionero en el campo.  Ya tiene mucho tiempo que la iglesia se había unido para ese fin.  Déjenme decirles que no fue en vano lo que ustedes hicieron ese día en Lepán.   Muchas gracias también al equipo de conferencistas que actualmente van a Lepán quincenalmente para asesorar a los jóvenes durante ocho meses.   En este mes de Junio, el sábado 28, desde la mañana hasta la tarde tendremos nuevamente la oportunidad de hacer labor social con el objetivo de alcanzar a otros para Cristo en la colonia Leona Vicario de Kanasín (poularmente conocida como misión de la 42 Sur).  Esté usted pendiente de la información que se proporcione en los boletines y en los avisos.  Somos una iglesia misionera que con más razón debemos servir como los de Antioquía, a otros que han creído, e incluso a otros que necesitan creer para su salvación, pues la inmensa mayoría de las más de 400 personas que hoy estamos en este culto somos creyentes de más de año y medio, y superamos en antigüedad a los antioquenses, y deberíamos estar con más razón ya preparados para servir como misioneros de Cristo a través de las labores sociales organizadas por esta amada iglesia, con el fin de apoyar en el campo consistorial.

 .

   CONCLUSIÓN:  Finalmente recordemos 1) que la iglesia de Dios fue una realidad no solamente en la mente de Dios, sino visible y militante en esta tierra, gracias a Jesús quien se hizo misionero divino que dejó su cielo para venir a este mundo a dar su vida por aquellos que fuimos amados por el Padre desde la eternidad; 2) que nuestra actual y amada iglesia tuvo sus comienzos, establecimiento y crecimiento gracias a misioneros, pastores, y hermanos voluntarios que dejaron todo para venir a iniciar la obra y continuarla.  Hoy sigue funcionando la misma estrategia.  Tenemos que ir al campo como misioneros para evangelizar, discipular, predicar, enseñar, tocar, cantar, convivir, etc… para apoyar a todas las congregaciones de nuestro campo consistorial.  Nos toca hacer lo que antes Jesucristo y los misioneros y pastores del pasado hicieron por nosotros.

   

2 thoughts on “SE NECESITAN MISIONEROS EN EL CAMPO, Por: Diego Teh.

  1. Hermano Diego, en la sección III.- PARA SERVIR A LOS QUE HAN CREIDO. en el segunto parrafo ud. mensiona la fecha de 31 de junio, supongo que quiso referirse al 31 de mayo. El Señor lo siga usando con poder, para la Gloria de Dios Padre.

    • Muchas gracias por su observación. En este preciso momento haré la corrección correspondiente en la publicación así como en mi archivo personal. Me da gusto saber que usted lee mis escritos, o por lo menos leyó este. Si usted siempre predica, ojalá que mis escritos le proporcionen a usted ideas para edificar la fe y ministerio de otros hermanos. Bendiciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.