DEVOCIONAL DEL MARTES 14 DE ABRIL

DEVOCIONAL FAMILIAR DEL MARTES 14 DE ABRIL:

SERIE: 

LO QUE DIOS NOS DIO.

(del 31 de marzo al 30 de abril).

TITULO: NOS DIO LA MISIÓN DE PREDICAR.

EL OBJETIVO DE ESTE DEVOCIONAL ES: Que cada familia sepa que la resurrección de Jesús debe ser predicada por cada creyente.

  • LEAN EL TEXTO BÍBLICO: 1 Corintios 15:14-23. 

14 Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.

15 Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan.

16 Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó;

17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.

18 Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron.

19 Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.

20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.

21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.

22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.

23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida”.

  • LEAN ESTA REFLEXIÓN.

     San Lucas en su escrito del evangelio, casi en las últimas palabras de su libro, al final de la narración del encuentro y diálogo de Jesús con dos viajeros que iban hacia una aldea llamada Emaús, narra que Jesús ya resucitado, habiéndose identificado con aquellos viajeros, de que él era el que había sido crucificado pero que ahora estaba vivo de nuevo, les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; / y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lucas 24:46-47).  Estas palabras son un episodio paralelo y equivalente de lo que San Mateo y San Marcos presentan a manera de comisión a los discípulos al momento de despedirse de ellos para subir al cielo.  San Marcos en su versión de la gran comisión enfatiza que Jesús dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15).  La resurrección de Jesús junto con su muerte por crucifixión son temas fundamentales que deben ser predicados, no solo por los apóstoles de aquellos tiempos, ni solamente por evangelistas o pastores de nuestros tiempos, sino por todo aquél que es un discípulo de Jesús.  Y el resultado esperado de las personas por Jesús es el arrepentimiento desde el corazón de los que escuchan la predicación de qué él murió pero que también resucitó.  Pero, al mismo tiempo, se les debe comunicar a las personas que si creen que estos acontecimientos le ocurrieron a quien es el verdadero Hijo de Dios, el resultado que Dios les otorga a sus vidas es nada menos que el perdón de sus pecados. Esta es la misión que también Dios nos dio a nosotros, el de predicar a la gente que debe arrepentirse de sus pecados, para que reciban el perdón de sus pecados, pues esto es seguro, gracias a que el Hijo de Dios que murió crucificado, no quedó muerto, sino que resucitó para bendecir con el perdón a los que crean en él, y así sean salvados de ir a la condenación eterna, pues siendo uno perdonado por los méritos de Jesús, ya no hay culpa que nos lleve a la condenación.

   San Pablo, preocupado por los que no creían que Jesús haya resucitado, y que así lo predicaban también a los que sí lo creían; y preocupado por los que habiéndolo creído habían comenzado a dudar de tal resurrección; les escribió para decirles: “Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. /…/…/ y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados” (1 Corintios 15:14, 17).  Pero, lo que él les está diciendo con estas palabras no es que Cristo no haya resucitado, sino que por ser cierto que Cristo sí resucitó, por ello sus pecados son verdaderamente perdonados; y entonces, que vale la pena la fe en Jesucristo, y que vale la pena predicar a Cristo crucificado y resucitado, pues esta es la gran comisión que Jesús nos da a cada creyente.  Ahora, que usted cree en la resurrección de Jesús, y que su resurrección es el fundamento meritorio por el cual nuestros pecados y el de todos los que creen y crean son perdonados, no es en vano cumplir la comisión de predicar a las personas acerca de que Jesús vive por siempre, porque trae salvación eterna a las personas.  Esta es la misión que Dios nos dio. Comprométete a predicarlo cuando hables con tus familiares, amigos y conocidos.

  • CANTEN EL HIMNO: “MEDITAR EN JESÚS» (# 355).

Presiona el botón PLAY:  del video siguiente, y sigan la voz que les dirigirá en la entonación del himno.

  • AHORA, OREN CON PALABRAS COMO ESTAS:

Dios de la vida, muchas gracias por no haber dejado a tu Hijo en condición de muerto, sino que le diste vida nuevamente. Esto demuestra tu poder sobre nuestra naturaleza humana, y además con ello le quitaste al diablo mismo su idea de que él tiene el control de las personas que pasan por la experiencia de la muerte, pues ahora sabe que tú eres el quien tiene poder sobre la muerte, y que tienes el amor y la gracia para traer resurrección y vida a todos los que creen en tu Hijo Jesucristo. Ayúdanos a predicar a nuestros semejantes que la resurrección de Jesucristo, les garantiza el perdón de sus pecados, la resurrección de todos los que creemos en él, y la salvación eterna. Te lo pedimos y agradecemos, en el nombre de tu Hijo Jesús quien vive para siempre.  Amén.

¿QUIEREN PEDIR ALGUNA ORACIÓN?:

PÍDANLA AQUÍ, LLENANDO UN FORMULARIO

 

ESTÉN PENDIENTES DE LOS DEVOCIONALES DE CADA DÍA.
 

Facebook: Divino Salvador Mérida

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.