DEVOCIONAL DEL JUEVES 23 DE ABRIL

DEVOCIONAL FAMILIAR DEL JUEVES 23 DE ABRIL:

SERIE: 

LO QUE DIOS NOS DIO.

(del 31 de marzo al 30 de abril).

TITULO: NOS DIO SU PALABRA.

EL OBJETIVO DE ESTE DEVOCIONAL ES: Que cada familia sepa que Dios nos dio su palabra, primero por medio de profetas y luego por medio de Jesús, todo enfocado para que creamos que Jesús es el Hijo de Dios, en quien se encuentra la salvación eterna.

  • LEAN EL TEXTO BÍBLICO: Juan 17:7-8. 

Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti;

porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

  • LEAN ESTA REFLEXIÓN.

    Las palabras que hemos leído son parte de la oración que Jesús hizo en el huerto Getsemaní, en el monte de los Olivos, la noche después de su última cena de pascua con sus discípulos. Fue una oración en el que Jesús rindió a su Padre celestial un informe general de sus hechos ministeriales, momentos antes de que fuese arrestado para que al medio día del día siguiente ya fuese crucificado en el monte de la calavera.  En estas palabras Jesús menciona que hay algo que su Padre le dio, pero que no era para que él se quedase con ellas, sino que tenía que darlas para quien realmente era.  Se trata de “palabras” que procedían nada menos que de su Padre.  Jesús, habiendo cumplido con entregar tales palabras, le dice a su Padre: las palabras que me diste, les he dado” (Juan 17:8a).  En otras palabras, Dios fue quien dio su palabra a los que llamó como apóstoles, pero también a gente piadosa que la recibió de todo corazón y con toda fe, y a gente que aun siendo religiosos rechazaron tanto las “palabras” que entregaba de parte de su Padre, como a él mismo siendo el Hijo enviado del Padre para representarle en la comunicación de su plan de salvación a los seres humanos.

   Por la gracia de Dios mismo, no todas las personas actuaron con rechazo contra Jesús y contra las “palabras” de su Padre, sino que hubo personas que como bien informa Jesús: “ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste” (Juan 17:8b).  Estos son los objetivos para los cuales Dios nos dio su palabra: 1).- Para ser recibida por quienes la escuchen, 2).- para ser informado de la fuente más fidedigna que Jesús el portador de tales palabras tiene su origen de la misma esencia divina del Padre celestial siendo acreditado así que Jesús es Dios de Dios, y 3).- para que por “las palabras” de Dios se le facilite a la gente creer que Jesús no es un farsante ni usurpador sino el enviado de Dios como Salvador.

   Se puede decir que en Jesús es Dios quien habló a los apóstoles, a las multitudes, y a personas en privado. Es a esto que se refirió el apóstol que escribió a los hebreos, cuando les escribió que: Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, / en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, …” (Hebreos 1:1-2a).  Dios nos dio su palabra desde antes “por los profetas”, pero después “nos ha hablado por el Hijo”, por Jesús.  En la actualidad su palabra que está registrada en las Sagradas Escrituras, que nos es compartida por predicadores, evangelistas, pastores y maestros, sigue esperando de cada persona que la escuche, una respuesta de fe.

   Para reflexionar: Usted, ¿qué actitud tiene hacia “las palabras” que Dios le dio a Jesús para que nos sea entregadas a la humanidad, y que poco después de su ministerio, algunos de sus apóstoles las escribieron para que tales palabras conocidas como evangelio de Jesucristo, llegue hasta nosotros, y a usted en particular? ¿Las ha recibido, y recibe como verdades divinas para aplicar a su vida? ¿Cree que Jesús, procede de Dios el Padre, y que es enviado de Él para también otorgar salvación eterna a usted?

   Al leer, o escuchar la lectura del santo evangelio, debería usted reconocer como el himnólogo Philip Bliss que las palabras de Dios son: “Bellas palabras de vida” (Himno 13 del himnario SDG).  Y como el himnólogo Charles Weigle, debería usted querer leer una y otra vez en los evangelios las palabras de Jesús y decir: … quiero oír su tierna voz, meditar en su palabra, siempre andar de él en pos” (Himno 544 del himnario SDG).  Las palabras de Jesús son una dádiva de Dios jamás oídas ni siquiera por los ángeles, y que ha sido un privilegio para nosotros tener acceso a ellas a través de las Sagradas Escrituras de los evangelios.  Por favor, decida usted recibir las palabras de Dios, para que usted tenga salvación eterna.

  • CANTEN EL HIMNO: “OH, YO QUIERO ANDAR CON CRISTO» (# 544).

Presiona el botón PLAY:  del video siguiente, y sigan la voz que les dirigirá en la entonación del himno.

  • AHORA, OREN CON PALABRAS COMO ESTAS:

Amado Padre nuestro y de Jesucristo, te agradecemos que por nuestra condición de pecadores hayas dado por medio de tus antiguos profetas, pero también a través de tu Hijo Jesucristo, tus “palabras” que nos dicen lo que tenemos que hacer para librarnos de la condenación del pecado. Tus “palabras” nos enfatizan que debemos creer en tu Hijo a quien enviaste para ser nuestro Salvador. Muchas gracias por hacer sencilla la solución de nuestro gravísimo problema de pecado y su correspondiente condenación.  Produce, por favor en el corazón de cada miembro de nuestra familia, la fe como efecto del oír tus “palabras” de salvación, y que todos podamos ser siempre creyentes de tu Hijo, y de tus “palabras”. Te lo agradecemos y pedimos, en el nombre de tu Hijo Jesús. Amén.

¿QUIEREN PEDIR ALGUNA ORACIÓN?:

PÍDANLA AQUÍ, LLENANDO UN FORMULARIO

 

ESTÉN PENDIENTES DE LOS DEVOCIONALES DE CADA DÍA.
 

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