DEVOCIONAL DEL LUNES 27 DE ABRIL

DEVOCIONAL FAMILIAR DEL LUNES 27 DE ABRIL:

SERIE: 

LO QUE DIOS NOS DIO.

(del 31 de marzo al 30 de abril).

TITULO: NOS DIO LAS COSAS QUE PERTENECEN A LA VIDA Y A LA PIEDAD.

EL OBJETIVO DE ESTE DEVOCIONAL ES: Que cada familia sepa que solamente mediante Jesucristo, recibimos de Dios las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad.

  • LEAN EL TEXTO BÍBLICO: 2 Pedro 1:3-8. 

Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,

por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;

al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;

a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

  • LEAN ESTA REFLEXIÓN.

  En el presente texto bíblico, específicamente en el versículo 3, el apóstol Pedro menciona que hay “cosas” que “nos han sido dadas”, y obviamente que por Dios, porque dice que son dadas: “por su divino poder”. Pero, ¿qué cosas “nos han sido dadas”? La respuesta esencial es: “las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad”.  En estas palabras, el apóstol Pedro recalca que Dios tiene provisiones para los que creen en su Hijo, en dos áreas específicas de nuestra experiencia humana: “la vida”, y “la piedad”.

   Cuando se refiere a “las cosas que pertenecen a la vida”, es evidente que lo que está diciendo es que Dios no está ajeno con respecto a los que vivimos y nos ocurre en nuestra vida cotidiana.  Por ejemplo, para quienes van a la escuela o al trabajo; para quienes trabajan en casa; para quienes son hijos, padres, cónyuges, etc…; para quienes tienen que enfrentar problemas, enfermedades, etc…; Dios no está ajeno a todo ello, sino que por estar pendiente de que en este aspecto nos vaya bien, Él no se va a preparar todavía, ni se está preparando para darnos tales “cosas”, sino que para los que profesamos fe en su Hijo, tales “cosas” ya “nos han sido dadas”. Por eso, cada creyente durante y al final de cada día debe sentirse satisfecho de que Dios haya estado con él en todo.

   Cuando se refiere a “las cosas que pertenecen… a la piedad”, que es el punto que más enfatiza el apóstol Pedro, lo que esto implica es que Dios al otorgarnos las dádivas que corresponden a esta área de nuestra vida, considera que debemos estar ocupados no solamente en lo que respecta a nuestra “vida” cotidiana, sino también en lo que respecta a nuestra vida espiritual.  No importa cómo nos esté yendo en las múltiples experiencias de la vida personal, familiar, social, laboral, etc…, a pesar de ello tenemos que responderle a Dios con fruto de piedad. Nadie puede excusarse que no puede tener una vida piadosa porque en su vida cotidiana no le está yendo bien.  A pesar de ello, hay que vivir una vida piadosa. De allí la lista que el apóstol Pedro presenta diciendo: vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; / al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; / a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor” (vv. 5-7), pues solamente viviendo estas “cosas”, que también nuestra vida cotidiana irá de mal a bien, y de bien a mejor. Estas “cosas” son las que “nos han sido dadas” por Dios, y que tenemos que añadirlas intencionalmente a nuestra espiritualidad.

   Por último, quiero hacer notar que todas estas cosas pueden ser disfrutadas solamente “mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia” (v. 3b).   ¿Quién es este “aquel”?  Es Jesús el Hijo de Dios. Solamente mediante conocerle a él, que uno puede disfrutar de una vida cotidiana feliz a pesar de lo que la adversidad nos trae.  Solamente derivado de una vida piadosa sometida a la dirección que Jesús mismo da en el corazón de una persona, es que uno puede vivir agradándole a Dios, y disfrutando piadosamente sus bondades en medio de todas nuestras experiencias de cada día. Todos necesitamos de Jesús para ello.

   Usted, ¿ya tiene el conocimiento bíblico acerca de Jesús para disfrutar “todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad”?

  • CANTEN EL HIMNO: “LAS HUESTES DEL REY» (# 210).

Presiona el botón PLAY:  del video siguiente, y sigan la voz que les dirigirá en la entonación del himno.

  • AHORA, OREN CON PALABRAS COMO ESTAS:

Padre celestial, ayúdanos a añadir a nuestra espiritualidad tus dádivas para la piedad, de tal manera que por ellas demos testimonio de que somos hijos tuyos. Ayúdanos a vivir llenos de piedad en un mundo que está lleno de problemas, tentaciones, y pecados, que hacen complicada nuestra vida diaria. Pero, entendemos que, por estar en el conocimiento de tu Hijo, tus dádivas para “la vida” nos hará enfrentar victoriosamente toda adversidad. Muchas gracias por no estar ajeno de nosotros, sino más pendiente que nadie. Te rogamos que tú seas siempre nuestro Gran Dador para una vida triunfante por la fe en Jesús.  Te rogamos nos sigas concediendo este gran favor, en el nombre de Jesús.  Amén.

¿QUIEREN PEDIR ALGUNA ORACIÓN?:

PÍDANLA AQUÍ, LLENANDO UN FORMULARIO

ESTÉN PENDIENTES DE LOS DEVOCIONALES DE CADA DÍA.
 

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