DEVOCIONAL DEL JUEVES 28 DE MAYO

DEVOCIONAL FAMILIAR DEL JUEVES 28 DE MAYO:

TITULO: EL ESPÍRITU DE DIOS TESTIFICA DE LA EXALTACIÓN DE JESÚS.

EL OBJETIVO DE ESTE DEVOCIONAL ES: Que cada familia sepa que el Espíritu Santo que ahora mora en nosotros, participa en la exaltación de Jesucristo desde haberle resucitado, al haber venido a continuar la misión de Jesucristo, y al capacitarnos para creer y servir a Jesucristo.

  • LEAN EL TEXTO BÍBLICO: Hechos 5:29-32.

29 Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

30 El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero.

31 A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.

32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.

  • LEAN ESTA REFLEXIÓN.

   Por estar los apóstoles de Jesús, predicando que Jesucristo había resucitado y que era la evidencia de que él es el Salvador de los pecadores, el sumo sacerdote y un buen número de la secta de los Saduceos consiguieron que los apóstoles sean llevados a la cárcel pública, de donde Dios un ángel silenciosamente durante la noche les liberó de la cárcel sin violar ni siquiera un solo candado. Simplemente cuando amaneció, por previa instrucción del ángel que les liberó, estaban predicando en el templo ante mucha gente que se reunió para ello. Cuando las autoridades revisaron la cárcel, los guardias allí se encontraban sin haberse dado cuenta de la desaparición de los apóstoles, y al verificar la cárcel todo estaba intacto en sus puertas, cerraduras, y paredes, pero ellos ya no estaban allí.  Cuando esto llegó a oídos del sumo sacerdote y de sus seguidores, tuvo miedo, y pidió que lleven a los apóstoles, pero sin violencia, ante un concilio conformado por saduceos y fariseos, y allí el sumo sacerdote les preguntó por qué seguían predicando una nueva doctrina acerca de Jesús, si ya les habían prohibido hacerlo. El texto de nuestro devocional es la respuesta que el apóstol Pedro y los apóstoles en resumen dieron como respuesta al sumo sacerdote.

   Primero, les argumenta que ellos, los líderes de la religión, han actuado en contra de Dios, puesto que les dice: El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero” (v. 30). Pero, en segundo lugar, les explica que a pesar de lo que ellos hicieron matando a Jesús, ahora Dios ha hecho algo mejor. ¿Qué fue lo mejor que Dios ahora Dios ya había hecho? Las palabras de Pedro fueron: “A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados” (v. 31). Dios EXALTÓ A JESÚS. Cuando Pedro dice que a Jesús Dios le “ha exaltado”, se estaba refiriendo a una serie de acontecimientos que se habían y estaban dando. Primero, al acto de la resurrección que Jesús experimentó; segundo, al acto de ser llevado al cielo; tercero, al acto testimonial de la venida del Espíritu Santo en quien se cumplió lo prometido por Jesús; cuarto, al respaldo en milagros que estaban ocurriendo con grandes cantidades de personas que en el nombre de Jesús eran sanados; y quinto, en que multitudes estaban creyendo la nueva doctrina acerca de Jesús como Señor y Salvador, sin que nadie les obligara a creer en él.  A esto último se refiere el apóstol Pedro cuando le explica al sumo sacerdote que Dios “ha exaltado” a Jesús “con su diestra por Príncipe y Salvador”. Cuando dice de Dios, que esta exaltación lo hizo: “con su diestra”, le estaba indicando que Dios lo había hecho en definitivo y con toda su fuerza de voluntad, sin que haya ni la más mínima posibilidad de que revierta su decisión. El objetivo de Dios al hacer y estar haciendo esto fue: “para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados”.  Y es lo que estaba comenzando a ocurrir a partir de la capital judía en Jerusalén.  Algunos extranjeros que fueron testigos del derramamiento del Espíritu Santo, y que oyeron las predicaciones apostólicas el día de Pentecostés, ya se habían regresado a sus países con estas bendiciones del perdón de sus pecados, y que muy pronto también estarían testificando y predicando en sus respectivos lugares de residencia.  Esto ni el sumo sacerdote con toda su investidura religiosa tendría la facultad de impedir.

   Pero, ahora observen que con respecto a todos estos puntos de exaltación que Dios estaba haciendo con respecto a Jesús, el apóstol Pedro dice que: Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas” (v. 32a).  Pero, no es esto que quiero enfatizar, sino lo que dijo inmediatamente con respecto al Espíritu Santo, cuando dijo: “y también el Espíritu Santo” (v. 32b). Por una parte los apóstoles eran testigos de los que habían visto y oído, pero también el Espíritu Santo estaba siendo el testigo principal de todo esto que estaba ocurriendo en Jesús y por causa de Jesús, pero en su caso no por oírlo y verlo, sino por ser el causante directo de haber resucitado a Jesús, por haber sido Él quien se manifestó el día de Pentecostés, por ser Él quien aplicaba los milagros de salud en las personas, y por ser Él quien infundía fe en las multitudes de personas que estaban creyendo en Jesús.

   Ahora, es el mismo Espíritu Santo el que sigue testificando de Jesús haciendo que las personas creamos en Jesús, que recibamos dones de Él, que ocurran sanidades espontáneas y paulatinas, que la iglesia viva con gozo y servicio, etc… Todo esto son hechos del Espíritu Santo con los cuáles Él sigue testificando que Jesús es el Hijo de Dios, el Salvador de los pecadores, y Señor de los creyentes.

  • CANTEN EL HIMNO: “EL ESPÍRITU DE DIOS ESTÁ SOBRE TI».

Presiona el botón PLAY:  del video siguiente, y sigan la voz que les dirigirá en la entonación del himno.

  • OREN CON PALABRAS COMO ESTAS:

Amado Dios y Padre celestial, muchas gracias por exaltar a tu Hijo Jesucristo como “Príncipe y Salvador”. Reconocemos que no hay otro como él en ninguna parte de este mundo ni del universo. Muchas gracias por toda la participación de tu Espíritu Santo en toda la exaltación que has hecho, y que todavía haces y harás con él.  Tu Espíritu Santo es el mejor testigo de esta exaltación por su participación directa en exaltarle; y porque también él está morando en nosotros, nos hace comprender, aceptar, y también testificar de que Jesús es tu Hijo, y el único y suficiente salvador. Por favor, capacítanos para ser mejores testigos de Jesús, con el poder de tu Espíritu Santo.  Te lo pedimos en el nombre tu exaltado Hijo Jesucristo, Amén.

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