DEVOCIONAL DEL JUEVES 4 DE JUNIO

DEVOCIONAL FAMILIAR DEL JUEVES 04 DE JUNIO:

TITULO: EL AMOR DE DIOS NOS PROTEJE, ESO ES INMENSO.

EL OBJETIVO DE ESTE DEVOCIONAL ES: Que los miembros de cada familia reconozcan que toda la protección que han recibido de Dios ha sido una expresión de su INMENSO AMOR, y que Él merece ser alabado todos los días de nuestra vida.

  • LEAN EL TEXTO BÍBLICO: Salmo 59:16-17.

16 Pero yo cantaré de tu poder, y alabaré de mañana tu misericordia; porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.

 17 Fortaleza mía, a ti cantaré; porque eres, oh Dios, mi refugio, el Dios de mi misericordia.

  • LEAN ESTA REFLEXIÓN.

   Con las palabras del salmo 59, esencialmente David le pide a Dios que le libre de sus enemigos que sin motivo ni razón originados por David, buscaban como acabar con él. Pero, es muy relevante las palabras con las que en los versículos 16 y 17 concluye este salmo. Lo primero que quiero señalar y resaltar es que David le dice a Dios: “eres, oh Dios, mi refugio, el Dios de mi misericordia” (Salmo 59:17b, RV60). Voy a recurrir a las palabras de la Traducción en Lenguaje Actual, que traduce el mismo sentido de los versículos 16 y 17, y que por cierto unifica los dos versículos como si fueran un solo versículo, y además, no siempre con las mismas palabras, ni en el mismo orden que nuestra versión Reina-Valera 1960.  Esa versión dice: Yo, por mi parte, te alabaré en la mañana por tu poder y por tu amor. Tú eres el Dios que me protege; tú eres el Dios que me ama. Por eso te cantaré himnos, porque eres mi fortaleza, porque has sido mi refugio en momentos de angustia” (Salmo 59:16-17, TLA). Observe usted que, en esta versión, se enfatiza que David le dijo a Dios: “Tú eres el Dios que me protege; tú eres el Dios que me ama”.  Por eso afirmamos que el protegernos Dios, de los males de esta vida, es gracias a su INMENSO AMOR, porque solamente por el hecho de que él sea nuestro protector es INMENSO para nosotros por ser nada más que sus criaturas; y al hacer él efectiva su protección a nuestro favor se hace evidente que es por su INMENSO AMOR.

   David, en estas palabras de oración que le dirige a Dios, le dice que: “… has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia” (Salmo 59:16b). David, no se estaba refiriendo a una sola angustia que le haya tocado vivir, sino a todas las angustias de su vida, de las que en esta oración reconoce que Dios había sido su “amparo y refugio”. No estaba emocionado por un reciente amparo que Dios había hecho por él, sino que estaba profundamente consciente que desde su niñez y hasta el momento de su oración, gracias al amor de Dios, él le había protegido. Y por el uso de estas palabras “amparo y refugio” que él hace para atribuir a Dios la protección que él reconocía que Dios le había dado, indica que Dios es la máxima seguridad en protección contra los enemigos, las enfermedades, los peligros, y hasta contra la muerte misma.  Esto no solamente lo recibía David, sino también nosotros en la actualidad conforme a las circunstancias muy particulares que nos toca. En esto, también nosotros podemos apreciar que toda la protección que recibimos de Dios, es gracias a su INMENSO AMOR.

   En el contexto de la oración de David en el Salmo 59, es evidente que una vez más sus enemigos estaban aumentando al mismo tiempo que el peligro de ser asesinado también aumenta. Él está tan seguro de que Dios le auxiliará, y no duda en pedirle su divino favor de protección una vez más. Pero, David sabe que no se trata solamente de pedir, y luego de apreciar lo hermoso que es disfrutar la respuesta de protección emanada del INMENSO AMOR de Dios, sino que está consciente del deber de responderle a Dios como es debido. Consciente de que Dios, más que ser reconocido como máximo protector, merece ser testificado y adorado, le dice a Dios: yo cantaré de tu poder, y alabaré de mañana tu misericordia” (Salmo 59:16a), y luego añade: “Fortaleza mía, a ti cantaré” (Salmo 59:17a). Cuando le dice: “cantaré de tu poder”, y cuando le dice: “Fortaleza mía, a ti cantaré”, no le está diciendo que lo único que hará será cantar, cantar, y cantar, sino que será uno de los recursos que de acuerdo a sus dones él se comprometía a hacer para proclamar que Dios es poderoso, misericordioso, amparo, refugio, fortaleza, y mucho más; pues cuando le dice: “y alabaré de mañana tu misericordia”, lo que le está diciendo es que cada día sin excepción de un solo día, está dispuesto a estar en comunión con él para decirle no solo con cantos, sino también con oraciones y con otras acciones de culto, lo que él significa para su vida.  Alabar a Dios, también implica decir delante de otras personas ya sea con cánticos, oraciones, testimonios, o acciones lo que Dios es.

   Amados hermanos, nosotros también debemos cantar y alabar a Dios todos los días, por toda la protección que recibimos diariamente de Él contra todos los enemigos de nuestra alma, de nuestra salud, y de nuestra vida. La protección que recibimos de Dios no es una miseria ni pequeñez, sino su INMENSO AMOR convertido en acciones divinas a favor nuestro. Es inmenso porque no es algo que merezcamos, sino que nos da su protección por el amor que nos tiene.  Dios merece nuestro canto y alabanza todos los días de nuestra vida. El nombre de Dios merece ser proclamado no solamente como un Dios de amor y protector, sino como un Dios que merece el canto y la alabanza por parte de cada uno de sus hijos, y de todo su pueblo, ahora la iglesia de Jesucristo.

  • CANTEN LA ALABANZA: “DIOS CONMIGO ESTÁ» (Blest).

Presiona el botón PLAY:  del video siguiente, y sigan la voz que les dirigirá en la entonación del himno.

  • OREN CON PALABRAS COMO ESTAS:

   Bendito Dios, cada día pudo haber sido el último día de nuestras vidas como víctimas de otras personas, de enfermedades, accidentes, que bien pudiera decirse que no es por muerte natural, sin embargo, tú como a David, has sido (nuestro) amparo y refugio en el día de (nuestra) angustia. /  Fortaleza (nuestra), a ti (cantaremos); porque eres, oh Dios, (nuestro) refugio, el Dios de (nuestra) misericordia”.  Es por ti que el día de hoy estamos vivos, y nos has dado además el privilegio de conocer el evangelio de tu Hijo Jesucristo, y de creer en él para tener el beneficio de la vida eterna, salvándonos así por medio de él, de la condenación eterna.  Estamos en gran deuda de gratitud contigo.  Reconocemos que toda la protección actual y la protección eterna que también nos has dado, es evidencia de tu INMENSO AMOR. Pero, como ahora, ya sabemos que nos creaste y elegiste en Jesucristo “para alabanza de la gloria de su gracia”1, nosotros también nos comprometemos a cantarte y alabarte; en el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  Amén.

1.- Efesios 1:6.

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