DEVOCIONAL DEL JUEVES 09 DE JULIO

DEVOCIONAL FAMILIAR DEL JUEVES 09 DE JULIO:

TITULO: LA AUTÉNTICA FE RECIBE EL PODER Y LAS BENDICIONES DE DIOS.

EL OBJETIVO DE ESTE DEVOCIONAL ES: Que los miembros de cada familia sepan que “la fe” auténtica que se centra en Dios y no en la autoconfianza, es útil para recibir poder de Dios y las bendiciones en respuesta a nuestras oraciones.

  • LEAN EL TEXTO BÍBLICO: Mateo 21:21-22.

21 … De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.

22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

  • LEAN ESTA REFLEXIÓN.

   Fue un día después de aquel domingo en que Jesús realizó llevo a cabo su célebre y especial entrada triunfal en Jerusalén, evento con el cual inició públicamente su conocida semana de pasión.  Ya era muy tarde, por lo que Jesús se retiró de Jerusalén para ir “a Betania” (Mateo 21:17c), una aldea cercana, a descansar.  Amaneciendo el lunes, Jesús venía de Betania a Jerusalén donde quizá desayunaría, pero en el camino sintió hambre y se acercó a un árbol de higuera para conseguirse un higo para comer, pero aquel árbol que debería tener higos, no tenía ni un solo higo.  Jesús le dijo a la higuera: “Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera” (Mateo 21:19b).  San Mateo relata que: “Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera?” (Mateo 21:20). Como en otros muchos casos bíblicos, en este caso Jesús propició con sus palabras de maldición que la higuera se secase, con el objetivo de enseñar una lección muy importante que sus discípulos necesitaban aprender aun cuando ya habían aprendido otras muchas cosas de Jesús durante más de tres años.  San Marcos relata que Jesús comenzó su enseñanza diciéndoles: “Tened fe en Dios” (Marcos 11:22b). Ellos necesitaban, como nosotros también necesitamos aprender acerca de la fe en Dios.

   Observen que cuando Jesús les enseña: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. / Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis (Mateo 21:21-22), él les enfatiza la necesidad de tener fe, pero no en el sentido de creer que porque uno lo dice, entonces tan cierto es que así ocurrirá; o porque uno sabe hacerlo, entonces ocurre solamente porque uno lo hace.  Eso no es tener fe en Dios, sino que es fruto de la auto confianza formada por la experiencia y la vanagloria, que no son dones de Dios. En su instrucción acerca la fe, Jesús resalta dos detalles:

  Primero, Jesús recalca a sus discípulos: que si tuviereis fe, y no dudareis”, refiriéndose a la devoción de tener fe en Dios, y les indica que “no sólo haréis esto de la higuera” (v. 21). Con esto, Jesús está diciendo que el poder de Dios sobre otras muchas cosas de la vida, no solamente están disponibles para Jesús, sino que también están disponibles para todo aquel que tiene fe en Dios.  Obviamente, tener fe en Dios, implica tener primeramente fe en Jesús de que él es el divino representante de Dios como salvador de los pecadores. Con fe en Jesús, y por lo tanto también en Dios, uno puede llevar a cabo muchas cosas extraordinarias que sin fe en él, uno jamás lograría hacerlo.  Decirle a una montaña sin importar su tamaño: “Quítate y échate en el mar, será hecho”, es solamente un ejemplo mencionado por Jesús, que nunca he visto ni sabido que ocurra porque quizá no es necesario que ocurra, pero no dudo que puede ocurrir, pues otros casos impensables que ocurran llegaron a ocurrir que sin duda fueron expresiones y actos de fe en Dios hechas por un ser humano, como cuando Josué ordenó al sol: “Sol detente en Gabaón”, y a la luna ordenó: “Y tú, luna, en el valle de Ajalón” (Josué 10:12). Estos casos son evidencias de que, si algo es necesario que ocurra, ocurrirá por el uso de la fe en Dios.  Pero, un detalle: Cuando la fe en Dios logra cosas ya sean simples, o extraordinarias, el poder que actúa no es del ser humano por más creyente o devoto que uno sea, sino que es Dios mismo quien actúa por medio de la fe que se tiene en Él, pues finalmente, solamente Él tiene poder tanto sobre el sol como sobre la luna, así como sobre los montes, y sobre todo elemento de la naturaleza (cf. Salmo 82:5; 104.32; 114:7; Jeremías 10:10; Nahum 1.5).

  Segundo, en su enseñanza acerca de la fe, Jesús les indica también a sus mismos discípulos: Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis (Mateo 21:21-22). Obviamente, Jesús no se refiere a una petición de cualquier cosa que sea pecaminosa, sino a “todo” los que esté de acuerdo a la voluntad de Dios. Así lo explica el apóstol Santiago en cuya epístola universal al escribir: “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites(Santiago 4:3). Una petición, por más que uno tenga fe de que lo va a recibir, por más que uno presente su petición a Dios en el nombre de Jesús, si lo pedido es “para gastar en… deleites” personales, por tratarse de una mala petición, eso sí que definitivamente uno no lo va a recibir. La fe auténtica, no pide a Dios cosas indebidas.  Si se trata de una petición con respecto de cosas espirituales, esas sí las responderá Dios; y si junto con ella hay alguna petición por algo material, Dios las puede otorgar en su debido tiempo. Pero, es necesario que, al pedir, uno pida con fe en Dios.

   Estimado hermano, en sus acciones y oraciones, ¿pone usted su fe en Dios?

  • CANTEN EL HIMNO: “CUAL MI MAESTRO ANHELO SIEMPRE SER” (No. 542).

Presiona el botón PLAY:  del video siguiente, y sigan la voz que les dirigirá en la entonación del himno.

  • OREN CON PALABRAS COMO ESTAS:

   Padre celestial, que no nos dejas en el abandono para que las circunstancias nos dominen, sino que nos donas la fe que procede de tu profundo amor divino, muchas gracias porque cuando hacemos uso de la fe en ti que tú nos regalas, ocurren cosas que nunca nos imaginamos que puedan ocurrir.  Estas cosas ocurren, en realidad no porque nosotros las hayamos logrado hacer, sino que cuando ponemos la fe en ti, tú actúas con poder en nuestra vida y por medio de nuestra vida.  La gloria es tuya y no nuestra.  Muchas gracias también, porque cuando oramos haciendo uso de la fe en ti, y cuando te pedimos lo que es correcto y de acuerdo a tu voluntad, tú nos otorgas en su debido tiempo lo que necesitamos en esta vida.  Auméntanos la fe, para que nuestra vida reciba siempre y testifique siempre de tu poder.  En el nombre de Jesús. Amén.

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