DEVOCIONAL DEL LUNES 13 DE JULIO

DEVOCIONAL FAMILIAR DEL LUNES 13 DE JULIO:

TITULO: LA MANSEDUMBRE BENEFICIA A LAS PERSONAS CON QUIENES UNO TRATA.

EL OBJETIVO DE ESTE DEVOCIONAL ES: Que los miembros de cada familia sepan que “la mansedumbre”, fue el carácter de Jesús durante su vida y ministerio, con el cual las almas que le escuchaban hallaban descanso de su agitada vida de pecar.

  • LEAN EL TEXTO BÍBLICO: Mateo 11:29-30.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

  • LEAN ESTA REFLEXIÓN.

   Según un diccionario en línea, un yugo es: Instrumento para unir a dos bueyes o mulas en una yunta, formado por una pieza alargada de madera con dos arcos que se ajustan a la cabeza o el cuello de los animales y que, sujeta a la lanza de un carro o el timón de un arado, permite que tiren de ellos.  Los oyentes de Jesús sabían literalmente lo que era un yugo, pues era un instrumento de uso común para quienes trabajaban en el campo para arar tierras donde sembraban sus cultivos.  Todos sabían que la alargada madera con sus dos arcos, era de entrada una carga pesada para los bueyes o mulas, quienes, además, tenían que tirar de un pesado arado, y que adicionalmente se hacía más pesado por el arrastre que en algunos momentos se atoraba en el terreno de trabajo.

   Pero, Jesús les habla de un yugo diferente cuando les dice: “Llevad mi yugo sobre vosotros” (v. 29a), del cual posteriormente dice: “mi yugo es fácil” (v. 30a). Además, Jesús les habla de una carga que no era como la que tiraban las yuntas que requería de una fuerza superior, sino de una carga a la medida para un ser humano, del cual les dice: “y ligera mi carga”.  ¿Qué quiere decir estas palabras de Jesús?

   La traducción que más nos ayuda a entender esto, es la versión Palabra de Dios para Todos, que al respecto dice: “Acepten mi enseñanza y aprendan de mí” (Mateo 11:29a, PDT).  El yugo, entonces, no se trata de una madera que haya que cargar, y en el que adicionalmente haya que colgarle otras cargas para arrastrar, sino que se trata de aceptar lo que Jesús enseñaba mientras predicaba el evangelio del reino de los cielos.  La razón por la que le llama yugo, el cual representa cierto peso o carga que se tiene que sobrellevar en su enseñanza, es porque sus enseñanzas no consisten solamente en información, sino que incluyen mandamientos.  Es así como hace su traducción la Traducción en Lenguaje Actual, diciendo: “Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí” (Mateo 11:29a, TLA).  Quizá al principio alguien vea las enseñanzas de Jesucristo como un yugo pesado, pero finalmente uno va a descubrir lo que Jesús bien dice que es “ligera mi carga”.  Con estas palabras, todas las traducciones indican que Jesús les estaba invitando que aprendieran de él; en otras palabras, que se hicieran discípulos de él.  La Nueva Traducción Viviente, traduce: “aprendan de mí”, como “Déjenme enseñarles” (Mateo 11:29a, NTV), lo cual indica lo importante y necesario que es aprender de él.

   A nadie le gustaría tener un maestro con una actitud déspota, extra autoritaria, aunque lo que enseñe sea algo útil para la vida o para el trabajo, porque dicha relación maestro-alumno (maestro-discípulo) no va a ser agradable.  Jesús, tuvo que darse a conocer como un buen maestro diciendo: y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón” (Mateo 11:29a, TLA). Según estas palabras, Jesús indica que tiene mansedumbre y humildad, temas que se pueden estudiar uno por uno, e incluso por su relación uno con el otro, pero en este devocional, solamente trataremos con respecto a la mansedumbre de Jesús aplicado a nuestra vida, y cómo ello beneficia a las personas con quienes nos relacionamos todos los días.  La mansedumbre de Jesús, es clave como maestro del reino de los cielos, porque su mansedumbre, además que es congruente con sus enseñanzas, es propia de su naturaleza y de la naturaleza de la vida del reino celestial y eterno.

   Tengo que aclarar que la mansedumbre a la que Jesús se refiere con respecto a sí mismo, no es una debilidad de carácter, pues, una debilidad de carácter es como el caso de aquel sacerdote llamado Elí que aun siendo sacerdote, solamente veía a sus hijos pecar, pero no les decía nada, porque quizá les tenía miedo, y tenía idea de que no le van a hacer caso.  Este es un caso de debilidad de carácter, que parece mansedumbre, porque no confrontó a sus propios hijos, pero eso no es mansedumbre.  Jesús, en su mansedumbre no demostró debilidad de carácter, pues aun declarándose “manso”, cuando tuvo que manifestar enojo contra los cambistas del templo y tuvo que darles unos cuantos latigazos, lo hizo no con debilidad, sin haber pecado por ello, pues tuvo que ser fuerte y firme en defender el honor y la santidad de la casa de Dios.  Instruyendo al pastor Timoteo, el apóstol Pablo le escribió que: “… el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; / que con MANSEDUMBRE corrija a los que se oponen, …” (2 Timoteo 2:25).  Esto no es debilidad, sino firmeza en la labor de corrección contra opositores del evangelio.  Más bien, lo que la mansedumbre hace es tratar a las personas con suavidad, pero con firmeza para que salgan beneficiados en nuestro trato y trabajo con ellos.   En el caso de Jesús, el resultado de su labor como “manso”, sería que “hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:29b). 

   ¿Practica usted la mansedumbre con su familia, compañeros de trabajo, amistades, y hasta con los hermanos en la fe?  Las personas con quienes usted habla cada día, ¿son beneficiadas por las palabras que usted les dice?

  • REFLEXIONEN LA LETRA DEL CANTO: “MANSO Y HUMILDE” (Junior y Evelyn Terrero).

Presiona el botón PLAY:  del video siguiente, y sigan la voz que les dirigirá en la entonación del himno.

  • OREN CON PALABRAS COMO ESTAS:

   Dios y Padre de un Hijo Manso, muchas gracias porque Jesucristo tu Hijo, se hizo nuestro Maestro del evangelio de tu reino celestial.  Su vida es un ejemplo para nosotros.  Su ministerio es una enseñanza para nosotros, y su muerte en la que “como oveja fue llevado al matadero” fue salvación para nosotros. Todo lo hizo con mansedumbre.  Desde su nacimiento hasta su muerte, siempre fue manso; e incluso hasta ahora así nos trata.  Gracias porque en él, nuestra alma halla descanso ahora y siempre.  Ayúdanos a aprender siempre de él, para que podamos ser mansos como él. Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Salvador. Amén.

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