DEVOCIONAL DEL SÁBADO 18 DE JULIO

DEVOCIONAL FAMILIAR DEL SÁBADO 18 DE JULIO:

TITULO: LA MANSEDUMBRE ES DEBER DE TODO CIUDADANO CRISTIANO.

EL OBJETIVO DE ESTE DEVOCIONAL ES: Que los miembros de cada familia sepan que “la mansedumbre”, no es algo que solamente deben observar otros cristianos que están cerca de nosotros, sino por toda la gente, incluyendo a nuestras autoridades civiles.

  • LEAN EL TEXTO BÍBLICO: Tito 3:1-2.

Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra.

Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

  • LEAN ESTA REFLEXIÓN.

   Cuando los apóstoles y los primeros cristianos comenzaron a predicar que Jesús habiendo verdaderamente muerto, resucitó de los muertos; y que Jesús es el Señor; los mismos judíos fariseos y saduceos de religión, buscaron maneras de acusar a los apóstoles ante las autoridades romanas con el fin de que les impidiesen predicar de Jesús, así sea matándoles o amenazándoles.  A pocos años de extenderse el evangelio a diversas ciudades del imperio romano, sucedió en la ciudad de Tesalónica que también un grupo de judíos fanáticos religiosos, que veían que sus feligreses les abandonaban porque estaban creyendo en el Jesús que predicaban los apóstoles, misioneros, y hasta por los cristianos en general, llevaron ante las autoridades civiles a algunos hermanos de aquella ciudad, acusándoles diciendo: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá; / a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús” (Hechos 17:6b-7).

   Es verdad que el cristianismo, desde sus comienzos predicó a Jesús como rey, pero no de algún reino terrenal, sino del reino de los cielos; pero, los acusadores, querían que solamente querían que los cristianos fuesen impedidos de predicar, hacían saber que el Jesús de los cristianos, pretende destronar al entonces emperador romano.  Así que esta acusación era grave, porque parecía que los cristianos eran políticos revoltosos que querían llevar a cabo un golpe de estado.  Así que gracias a las calumnias y difamación que hacían los opositores de que Jesús sea predicado, a los cristianos se les estaba conociendo en falsa fama de que eran irrespetuosos a las leyes del estado romano, a “los decretos de César”, lo cual no era verdad.   Es por eso que, en su epístola a Tito, pastor en Creta, la isla más grande de Grecia, el apóstol Pablo le escribe: Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. / Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres” (Tito 3:1-2).

   El cristianismo, aunque predica la supremacía de Jesucristo por ser nada menos que el Hijo de Dios, no fomenta ni promueve ningún complot, desacato, golpe de estado, ni desobediencia en ningún sentido, sino que promueve la obediencia a ellos.  San Pablo a los mismos romanos que estaban justamente no dispersos en las lejanías del imperio, sino en la misma capital y sede de todas las autoridades principales de su tiempo, les escribió: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. / De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. / Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; / porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. / Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. / Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo” (Romanos 13:1-6). Jesús mismo fue obediente a las autoridades (cf. Mateo 17:24-27).  San Pablo, incluso, pedía que se orase por ellos, tal como instruye a Timoteo diciéndole: “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; / por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. / Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, / el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:1-4).  Y todo esto, solamente puede ser hecho por quienes tienen un espíritu de mansedumbre.

   El cristianismo siempre fue enseñado a sujetarse a las autoridades desde el mismo hogar con los padres, con las autoridades civiles, etc…, por lo que observen cuáles son algunos de los cuidados que San Pablo le dice a Tito que los cristianos debemos tener con nuestras autoridades, y que tiene qué ver con la expresión del carácter que hemos trabajado en nuestra propia vida.  Primero: “Que a nadie difamen” (v. 2a); segundo, que los cristianos, “que no sean pendencieros” o sea, que no se propongan “discutir”, ni generen discusiones con ellos (cf. v. 2b, TLA).  Al contrario de esto que no debemos hacer, nuestra conducta esperada hacia nuestras autoridades, según el apóstol Pablo a Tito, en el texto base de nuestro devocional, es ser: “… amables, mostrando toda mansedumbre…” (v. 3).  ¿Ve usted cómo la mansedumbre, que hace que seamos amables, es una necesidad en nuestra vida, no solamente con los hermanos en la fe, ni solamente con ciertas personas, sino también con respecto a nuestras autoridades?, pues por ser cristianos no dejamos de ser ciudadanos, no dejamos de ser respetuosos con nuestras autoridades, sino que por ser cristianos somos formados por Dios para ser mejores ciudadanos.  Si hay algo que nos inconforma, desde luego que hay maneras no belicosas, no agresivas, ni amenazantes para estar en contacto con nuestras autoridades, y para hacer respetuosa y ordenadamente los diálogos o gestiones que sean necesarios ante ellos.  Aquí también tiene que entrar en acción nuestra “mansedumbre”, pues la mansedumbre que el Espíritu de Dios está produciendo en nuestra vida (cf. Gálatas 5:22-23), no es para ser vista solamente por nuestros hermanos en la fe y amigos de la iglesia, sino como lo indica el apóstol Pablo al final del versículo 2, es para que sea vista: “para con todos los hombres”.

   Practiquemos ante todos, una vida con carácter de mansedumbre.

  • CANTEN EL HIMNO: “DE TU AMOR NECESITA MÉXICO” (No. 627).

Presiona el botón PLAY:  del video siguiente, y sigan la voz que les dirigirá en la entonación del himno.

  • OREN CON PALABRAS COMO ESTAS:

   Amado Padre celestial, muchas gracias porque tu Hijo nos ha enseñado que: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. / Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. / Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”1.  Con la luz de la mansedumbre, hacemos las “buenas obras” para que los hombres te glorifiquen. Y nuestras autoridades civiles no son la excepción. Nos sujetamos a ellos, les obedecemos, entre tanto que sus disposiciones no contravengan con tu voluntad; y cuando sus disposiciones contravienen tu voluntad, no los difamamos, no los tratamos pendencieramente con discusiones, sino que con amabilidad y mansedumbre, hacemos pronunciamientos respetuosos, ordenados y pacíficos, e igualmente oramos a ti por ellos en su función como autoridades, pero también por sus familias, así como porque también a ellos les concedas la gracia de la salvación eterna.  Guíanos a tener mansedumbre también para con ellos.  Te lo pedimos en el nombre de tu santo y manso Hijo: Jesucristo. Amén.

1.- Mateo 5:14-16.

¿QUIEREN PEDIR ALGUNA ORACIÓN?:

PÍDANLA AQUÍ, LLENANDO UN FORMULARIO

ESTÉN PENDIENTES DE LOS DEVOCIONALES DE CADA DÍA.
 

Facebook: Divino Salvador Mérida

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.