SI SOY AGRADECIDO, ¿EN QUÉ ME BENEFICIA?, Por: Diego Teh.

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SI SOY AGRADECIDO, ¿EN QUÉ ME BENEFICIA?

Varios textos.

Predicado por primera vez por el Pbro. Diego Teh Reyes, en la congregación “Luz de Vida” de la col. Bojórquez, de Mérida, Yucatán; el día sábado 09 de Mayo del 2015, a las 19:00 horas; en un culto de acción de gracias ofrecida por los hermanos Domingo Montejo y su esposa Magdalena Tzuc, por el 3er cumpleaños de su hijo Cristian Montejo Tzuc.

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   INTRODUCCIÓN: En la epístola del apóstol Pablo a los romanos, hablando de los paganos e incrédulos, dice que: Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido (Romanos 1:21), lo cual es una breve descripción que se refiere a algunas de las tantas características propias de una persona incrédula que ignora, olvida, se aparta, o desconoce a Dios.  Una de esas características es la ingratitud, pues dice de ellos con relación a Dios, que: “ni le dieron gracias”.  Un caso durante el ministerio de Jesús, deja ver, solamente como ejemplo, que entre un grupo de diez leprosos que fueron sanados tras someterse a una orden de Jesús, solamente uno regresó a darle las gracias a Jesús; sin embargo, es posible que ni siquiera uno de cada diez personas sino solamente o hasta menos que una de cada cien personas expresamos a Dios nuestra gratitud.  Es una verdadera evidencia de que el corazón humano tiene un gran problema para responderle adecuadamente a Dios, y eso que todavía debe responderle a Dios no solamente con la gratitud sino también con la obediencia, el amor, la adoración, la fe en Él, la santidad, etc…

   En las mismas epístolas de San Pablo, se deja ver su preocupación para que los que somos de Cristo, seamos personas agradecidas tanto a Dios como hacia los que nos rodean.  Como ejemplo de esta preocupación, en todas sus epístolas (basta ver los primeros versículos de cada epístola), no omite hablar de la gratitud importante y necesaria para con Dios, anteponiéndose primero como agradecido por la fe, amor, trabajo, etc… de los creyentes destinatarios de sus escritos; pero al mismo tiempo, como se puede leer en las epístolas a los Efesios, Colosenses, y Tesalonicenses, no descuida exhortarlos a vivir con una profunda y permanente gratitud a Dios.   A los Efesios les dice que vivan gozosamente “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Ef. 5:19-20). A los Colosenses luego de encargarles que vivan soportándose, perdonándose, y que sean gobernados su corazones por la paz, les añade un deber más, diciéndoles: “Y sed agradecidos” (Colosenses 3:15).  Y a los Tesalonicenses les exhorta, diciendo: “Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18).   Pero, ¿qué beneficio tiene el ser agradecido para con Dios?

   En el mensaje que preparé no solamente para los padres de Cristian, sino para todos los presentes, quiero compartirles por medio de la palabra de Dios, que una persona que expresa su gratitud a Dios, al mismo tiempo se beneficia a sí mismo.  /  ¿De qué manera se beneficia a sí mismo una persona que practica el ser agradecido para con Dios?  /  Por medio de algunos versículos de la palabra de Dios que seleccioné, me propongo explicarles algunas maneras como se beneficia a sí mismo una persona que es agradecida para con Dios.

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   La primera manera como se beneficia una persona que es agradecida para con Dios, es que:

I.- NO TIENE QUE SOMETERSE A UN RITUAL COSTOSO Y COMPLICADO.

   Para la época del salmista David, estaba vigente el sistema de ofrecer sacrificio de buey, o becerro que tiene cuernos y pezuñas”, como un medio representativo para que el pecador arrepentido se acercara a invocar el perdón de Dios; y esto implicaba un costo económico para toda persona que desee acercarse a Dios.  Aun el adorador más pobre que no podía comprarse animales costosos, tenía que comprarse “un par de tórtolas, o dos palominos” (Cf. Levítico 5:7; Lucas 2:24)  Era tan válido y aceptable para Dios que esto se hiciera cuantas veces fuese necesario.   Sin embargo, David, tenía un concepto muy claro acerca de lo que es más valioso y agradable a los ojos de Dios en vez de sacrificios sangrientos, y lo expresa por medio de las siguientes palabras: Alabaré yo el nombre de Dios con cántico,  /  lo exaltaré con alabanza.  /   Y agradará a Jehová más que sacrificio de buey, o becerro que tiene cuernos y pezuñas;” (Salmo 69:30-31).   Desde aquel tiempo y hasta el día de hoy, a pesar de que los sacrificios eran un sistema ritual establecido por Dios para que el pecador se acerque a Él, era más agradable para Dios que el pecador expresara si gratitud a Él a través de cánticos o hasta por medio de oraciones, que no implican ni un solo gasto de dinero.

   En el Salmo 69, David deja claro que una de las maneras de expresar a Dios la gratitud que hay en el corazón humano es alabando el nombre de Dios por medio de cantos, exaltando el nombre de Dios con alabanza nacida de lo más profundo del alma.  Es solamente si procede del alma que puede considerarse una gratitud a Dios.  Si el canto procede únicamente de un salterio, himnario, partitura, etc… que es procesada solamente de los ojos al cerebro y de allí a los labios, o solamente de la memoria a los labios, dicho cántico no puede ser considerado una gratitud, pues carece del sentimiento y reconocimiento correspondiente hacia Dios para que entonces sea agradable a Dios; sin embargo, cuando la alabanza procede del corazón, dice el salmista que “agradará a Jehová más que sacrificio de buey, o becerro que tiene cuerno y pezuñas”.   Así deseamos que este culto de acción de gracias a Dios ofrecido por la familia Montejo Tzuc, por el tercer cumpleaños de Cristian, sea agradable a los ojos y corazón de Dios.

   Amados hermanos que hoy nos hemos reunido para acercarnos a Dios, estoy seguro que Dios se siente grandemente complacido por la gratitud que todos estamos manifestando al unirnos en acción de gracias con la familia Montejo Tzuc que hoy agradece a Dios por la vida que Él le ha dado a Cristian.  Algo importante es que Dios ha hecho sencillo para nosotros este acto importante, para evitar que quien es pobre no pueda hacer su acción de gracias a Dios.  Dar gracias a Dios es gratuito.  Aunque si al momento de hacer tu acción de gracias, Dios te ha concedido recursos económicos para ofrecer un refrigerio a quienes te acompañan, también estás libre para ofrecerlo, pero esto no hace que tu acción de gracias sea mejor o más valida, pues lo más importante es hecho cuando uno abre los labios para decirle a Dios: Gracias por esto o aquello que he recibido de tus manos.

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   La segunda manera como se beneficia una persona que es agradecida para con Dios, es que:

II.- POR SER AGRADECIDO SE AYUDA A SER MÁS FIRME EN LA FE.

   Poco más de mil años después de David, y poco tiempo después del ministerio terrenal de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, el apóstol Pablo escribió una epístola a los Colosenses en el que les escribió lo siguiente: Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él;  / arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias” (Colosenses 2:6-7).  Con estas palabras, este apóstol hace una clara exposición acerca de la importancia de estar “arraigados y sobreedificados en él” (en Cristo), y de estar “confirmados en la fe”.  Pero, al final de su explicación, Pablo indica que una de las evidencias de estar alcanzando tal arraigo y sobreedificación en Cristo, y tal confirmación en la fe, es “abundando en acciones de gracias”.   Hablar de acción de gracias, no necesariamente significa lo que a veces se entiende por ello, como si se tratase de un culto acompañado de un elegante o humilde refrigerio, pues podría ser una acción de gracias sin absolutamente nada de refrigerio, pues incluso puede ser solamente una oración dirigida a Dios en el que se expresa el agradecimiento correspondiente, e incluso puede ser por medio de un canto que apropiada y espiritualmente exprese desde el corazón gratitud para Dios.  Y esto, el cristiano no lo debe hacer ocasionalmente ni anualmente, sino “abundando en acciones de gracias”, especialmente porque es un elemento de la fe cristiana que ayuda al creyente a estar más firmes en la fe.

   Hace poco más de veinte años, cuando mi padre estaba cercano a los ochenta años de edad (ahora cercano a los cien años), siendo desde entonces, él juntamente con mi madre, creyentes en Jesucristo, tenían la buena disciplina de organizarse o ser espontáneos para que en diversas fechas durante el año ofrecieran sus acciones de gracias por diversos motivos.  Pero, recuerdo que en una ocasión, un hermano me preguntó acerca de las acciones de gracias de mis padres: “¿otra vez, otra acción de gracias? ¿por qué constantemente hacen acciones de gracias, si hace poco que hicieron una?”.  En la ciudad y en el cristianismo de la actualidad, parece ser que no se toma mucho en cuenta la importancia de abundar en acciones de gracias.  Igual y especialmente en las ciudades se descuida la sencillez, y no se practica mucho lo que dice la historia de los primeros cristianos de Jerusalén que “comían juntos con alegría y sencillez de corazón” (Hechos 2:42).  Algunos no hacen una acción de gracias porque piensan que tienen que hacer una especie de recepción social donde hay que ofrecer platillos, y tirar la casa por la ventana, pero una acción de gracias puede hacerse con solamente un sencillo refrigerio, e incluso si no hubiese posibilidad de un refrigerio, también puede hacerse sin ello, debido a que lo más importante en este caso es la expresión personal de la gratitud a Dios por el bien o los bienes materiales o inmateriales recibidos.

   Amados hermanos, Domingo y Magdalena, padres de Cristian, qué bueno que Dios ha puesto en el corazón de ustedes, motivo para ofrecer a Dios esta acción de gracias a la que nos hemos reunido para acompañarles.  Estoy seguro que esta acción de gracias no será un evento más de ustedes, ni tampoco será solo un evento más para esta amada congregación, sino que tendrá un resultado espiritual que fortalecerá y hará más firmes en la fe, no solamente a ustedes quienes ofrecen este culto de gratitud, sino también nosotros y para Cristian quien a pesar de su corta edad está observando y aprendiendo cómo se vive gozosa y agradecidamente la fe en Dios.  Por eso es importante que los creyentes vivamos “abundando en acciones de gracias”, porque demuestra nuestra firmeza en la fe, y nos consolida para ser más firmes en la fe.

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   La tercera manera como se beneficia una persona que es agradecida para con Dios, es que:

III.- LA PAZ DE DIOS ESTARÁ OPERANDO EN LA TOTALIDAD DE SU SER.

   El mismo apóstol Pablo, pero ahora, dirigido a los creyentes de la ciudad de Filipos, les dice que: Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.  /  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6-7).   Esto nos deja claro que uno de los temas de nuestras oraciones a Dios debe ser el expresarle nuestra gratitud por todo.  Es necesario confesar nuestros pecados, y pedir por nuestra fe, salud, trabajo, conducta, etc…, pero dice el apóstol Pablo que hay que orar también “con acción de gracias”.  Pero observen que el final del versículo seis tiene una estrecha conexión con el comienzo del versículo siete, en el que queda claro que la oración a Dios, ya sea de petición o de acción de gracias, tiene como consecuencia que “la paz de Dios, […] (¿qué hará?) guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.   Pero me gust más como lo traduce la Nueva Traducción Viviente que dice: “Díganle a Dios lo que necesitan, y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios” (NTV vv. 6,7).  Esto nos deja claro que toda oración a Dios tiene un efecto correspondiente en la vida de la persona que ora, ya sea de manera inmediata o a largo plazo.  Es por eso que digo que la persona que ora de agradecimiento a Dios, a cambio, la paz de Dios estará operando en todo su ser.

   Amados hermanos, estoy seguro que tras esta acción de gracias que la familia Montejo Tzuc están ofreciendo a Dios y compartiendo con nosotros, van a sentirse más bendecidos por la paz de Dios.  Dios no se queda sin corresponder a las obediencias de sus hijos.  Tras cada obediencia y gratitud de sus hijos, aunque eso no compra ni gana ni una milésima de una bendición de Dios, Él por gracia traerá a la vida del creyente toda la paz espiritual necesaria que Cristo Jesús ganó para el creyente.  Es por eso mis amados hermanos, que no debemos descuidar el ser agradecidos con Dios, y el expresárselo de preferencia por medio de la oración, aunque también es bueno hacerlo por medio de los cantos, pero siempre y cuando el canto proceda del corazón y no de labios solamente.

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CONCLUSIÓN: Amados hermanos, recordemos todos que Dios es digno de recibir la gratitud por todo lo que recibimos de Él.  En esta ocasión, acompañando a la familia Montejo Tzuc, nos unimos en gratitud por los tres años de vida que Dios le ha concedido a Cristian, pero cada uno de nosotros tenemos suficientes motivos para agradecer abundantemente a Dios sus diarias bendiciones.   No es costoso ni complicado agradar a Dios por medio de la gratitud.  Cuando agradecemos a Dios se hace evidente nuestra firmeza en la fe en Dios y nos ayuda a ser más firmes todavía.  Y cuando hay gratitud a Dios experimentamos más paz de Dios.   Por todo lo anterior, conozca Dios nuestras acciones de gracias, que finalmente resultan en beneficio para nosotros mismos.

   

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